La mañana de la Virgen

Hoy es 15 de agosto y, a pesar de ser lunes, es festivo nacional. He visto en las noticias que en torno a este día celebran sus fiestas más de 1200 pueblos y ciudades de España, cada uno con sus características y singularidades.

En concreto, en Sevilla capital el 15 de agosto se celebra el Día de la Virgen de los Reyes, patrona de la archidiócesis de Sevilla. Se conoce como «la mañana de la Virgen» porque a las ocho de la mañana está saliendo por la Puerta de los Palos de la Catedral y aproximadamente una hora después está entrando por la misma puerta, acompañada de un cortejo formado por fieles, representantes civiles, militares, del clero y del ayuntamiento.

Pero esta «mañana de la Virgen» tiene mucho de tradición. Son muchos los sevillanos -de la capital y de la provincia- que acuden acudimos cada año. Incluso hay gente que viene andando durante toda la noche desde su localidad de origen hasta la puerta de la Catedral, con sus sudaderas para el frío, sus chalecos reflectantes o sus bastones de senderismo. Hoy mi Merchi y yo hemos visto a unos cuantos y a unas cuantas sentados en sus sillas portátiles en la Plaza Virgen de los Reyes para ver la salida, porque así lo manda la tradición.

Para mi familia siempre ha sido una tradición, sobre todo para mi abuelo Paco y para su hija Manoli, mi madre. Me puedo considerar un afortunado porque desde que yo era pequeño siempre hemos veraneado… y siempre durante el mes de agosto… y siempre en Sanlúcar de Barrameda o en Chipiona. Primero de alquiler y después en el piso que compraron mis padres en Sanlúcar. Un mes de vacaciones, sí, pero la parada para «la mañana de la Virgen» había que hacerla. Mi abuelo, mi madre y yo nunca faltábamos, unas veces acompañados por unos y otras por otros.

Recuerdo especialmente cuando mi padre ya había fallecido y mi madre se venía la tarde de antes con mi tío Carlos -la del día 14- en «los Amarillos» desde Sanlúcar. Yo los recogía en la Estación de autobuses -en la del Prado-, nos íbamos para el campo para dormir allí y a la mañana siguiente mi madre tocaba diana antes de las seis de la mañana y allá que íbamos. Aparcábamos en el entorno de la estación, cruzábamos por los jardines Murillo, recorríamos el barrio de Santa Cruz y llegábamos al entorno de la Catedral. Siempre en la calle Alemanes delante del Palacio Arzobispal, ese era nuestra sitio para esperar a Ella. Una vez que la veíamos, volvíamos de vuelta al entorno de la Estación, desayunábamos por allí y ellos volvían a coger el autobús para Sanlúcar y yo volvía al campo.

Hoy hemos vuelto a ir mi Merchi y yo. ¿Qué haría yo sin ella? La última vez fuimos a ver a la Virgen de los Reyes en 2019, yo iba en silla de ruedas y también vino con nosotros nuestra hija Patri. Estos dos últimos años no ha podido ser por culpa de la dichosa pandemia. Hoy mi Patri está trabajando en Granada, por eso hemos ido los dos solos. Eso sí, yo he ido con andador -con mi Talquito-, hemos hecho lo que hacíamos siempre -menos ir a la Estación de autobuses- y hemos pasado una magnífica «mañana de la Virgen».

Os dejo por aquí un vídeo que he publicado en mis redes y algunas fotitos:

¿Es fe? ¿Es devoción? ¿Es tradición? Un poco de todo, pero lo que tengo claro es que hoy mi madre, mi Manoli, estaba conmigo viéndola y, mientras viva y las fuerzas no me abandonen, no faltaré, con la ayuda de mi Merchi, por supuesto, que siempre está a mi lado.

Y para terminar os dejo esta sevillanas que en 1988 sacaron el grupo «Nomadejado» y que titularon «La mañana de la Virgen». ¡Qué recuerdos!