#Islantilla22

Tenía pensado escribir durante este finde algo sobre lo vivido el pasado jueves en Islantilla con amigos, pero después de leer lo que publicó ayer mi amigo Miguel en su Azotea -que solo la abre para ocasiones especiales, lo cual me hace sentirme más orgulloso aún- no sé qué poner, la verdad. Maravilla de escrito. Gracias por tus palabras, Miguel.

Lo primero que quiero hacer es agradecerle a mi Merchi que una vez más estuviera ahí. ¿Que hay que ir a Islantilla? Allá que vamos… Ella se pone al volante de nuestro Altea, salimos del campo, cogemos la A-49 sentido Huelva -con bastante tráfico- y nos dirigimos a casa de nuestros amigos María y Antonio que nos habían invitado.

La excusa la teníamos, pues se habían hecho mecenas de mi tercer libro -al igual que hicieron con los otros dos- y yo iba con mi Merchi a llevarles el libro y entregárselo dedicado, pero se me olvidó el libro en casa. ¡Vaya tela! Ya tenemos excusa para una próxima quedada… y esta vez será en Sevilla. A quien no se le olvidó el libro fue a Miguel; es más, se trajo los dos últimos para que se los dedicara a él y a Pepa, su mujer. Le pedí un boli prestado al amigo Antonio y me tomé mi tiempo para dedicarle los dos libros a la pareja.

Estas quedadas en Islantilla son un clásico que veníamos haciendo cada verano en casa de la familia Sevilla-Barceló, pero que mi enfermedad y la dichosa pandemia nos han interrumpido estos últimos años, pero este verano de 2022 había que retomarlo como fuera, aunque fuera con la excusa de la entrega del libro dedicado, que al final no fue así. Quedadas que comenzamos en 2011, tras el EABE de Casares y para empezar a preparar el de Carmona, y que interrumpimos en 2018. Aquí tenéis lo que escribí en este mismo blog ese año 2018 sobre #Islantilla18.

Gracias a los anfitriones Antonio, María y Guille por la atención prestada, como siempre. Gracias a Miguel y a Pepa por la compañía. Y gracias a todos por el buen día que echamos, las buenas conversaciones… Antes prácticamente solo hablábamos de temas educativos, eran el centro de nuestras conversaciones, pero ahora han cambiado tanto las cosas que quizás de educación fuera de lo que menos hablamos. Señal de que más que compañeros somos amigos… y casi familia. Miguel, Pepa y yo superando nuestros respectivos problemas de salud, por lo que hay que darle las gracias a los magníficos profesionales sanitarios que nos atienden y seguir disfrutando de la vida y de estos momentos que, como dijo aquel, son los que nos vamos a llevar.

Y yo con mi camiseta puesta de «#Seguimos y #AlLío Juanma y Miguel», que nos regalaron la buena gente del grupo «Repensar la Primaria» y que me entregaron en el hospital Virgen del Rocío en uno de mis ingresos de hace años, Y con la gorra de «Yo estuve en #eabe11». Ambas cosas muy significativas para mí.

María me entregó la camiseta del evento «Volvemos 10x», que se celebró en Valencia el pasado mes de mayo, organizado por la buena gente de GEG España -lo siento, pero me gusta más que GEG Spain-, gente que siempre está a mi lado. Llegó el momento de retirarse del equipo de coordinación pues ya no pinto nada. Esto de estar alejado del aula y estar centrado en otras cosas es lo que tiene. Sin embargo, los seguiré y siempre estaré ahí para lo que me necesiten.

Una quedada de esas de las que te dan fuerzas para seguir. Ya lo he dicho muchas veces, pero no me cansaré de repetirlo, tengo mucha suerte de estar rodeado de tanta buena gente: familia y amigos que siempre están ahí y que me ayudan a seguir adelante.

Esperando ya la próxima quedada…