Recogiendo ilusión

Podemos decir que ayer fue uno de esos días bonitos y emocionantes de los que gusta vivir. Y es que me he propuesto seguir cumpliendo esa máxima de Pau Donés (qepd) de que «Vivir es urgente». Por supuesto que lo es, disfrutemos de la vida, de las oportunidades que nos da para pasarlo bien con la buena gente que nos rodea. Los días malos ya vienen solos, por eso los buenos hay que disfrutarlos al máximo. Y ayer fue uno de esos. Yo disfruté mucho, pero todavía disfruté más al ver a mi Merchi pasárselo tan bien. Y es que se lo merece tanto… Hubo de todo: risas, cantes, bailes, saltos, repartos de caramelos y regalos, recogida de cartas de los pequeños y de los no tan pequeños… y emociones, muchas emociones. Y es que mi Merchi fue ayer la Cartera Real de nuestra Hermandad de San José Obrero y tenía la fundamental misión de recoger las cartas de los pequeños -y de los no tan pequeños- para entregárselas a SS.MM los Reyes Magos de Oriente. ¡Mucha responsabilidad!

El día ya empezó muy bien, me fui temprano para desayunar churritos con mi hermana Auxi debajo de su casa y echamos un ratito agradable de charla. Después di mi habitual paseo con mi Talquita de un par de horas e hice los ejercicios en el parque para seguir recuperando el movimiento de la pierna, que cada vez va mejor. Almorzamos pronto en casa y nos vestimos de beduinos y pajes mis hijas Vero y Patri, mi yerno Alberto y yo. Merchi se vestiría en la Hermandad pues tenía allí su traje de Cartera Real. Asi que fue ella quien condujo y nos llevó hasta San José Obrero.

Al llegar una hora antes de la salida vimos el gran ambiente que se respiraba por allí, muchos beduinos y pajes con sus preparativos de ropas y maquillajes y preparación de regalitos para repartir. Había muchas ganas de salir a la calle y repartir y recoger ilusión.

Este año por las circunstancias actuales debidas a la pandemia desde el Ayuntamiento no ha facilitado a la Hermandad la posibilidad de que viniera la Policía Local para cortar las calles y acompañarnos en el recorrido, por lo que se decidió prescindir del coche de caballos que lleva al Cartero Real y del acompañamiento de la banda de música que habitualmente lo hace cada año. Pero de suspender nada, había que seguir adelante, aunque con todas las medidas de seguridad necesarias, por supuesto. Y así lo hicimos: todos con mascarilla puesta, recorrido a pie todo el tiempo -menos yo que iba con mi Talquita-, acompañamiento musical de una charanga, visita a la residencia de mayores Gerón, a la que solo entró la Cartera Real y uno de sus pajes, con prueba de antígenos previa hechas ambas. Por lo que se pudo apreciar desde la puerta de la calle eso tuvo que ser impresionante, la entrega de sus cartas de las personas mayores a la Cartera y cómo le contaban sus cosillas y cómo bailaban al ritmo de lo que tocaban en ese momento la charanga.

Después recorrido de vuelta en el que seguimos repartiendo caramelos y regalos, mucha gente por las calles y llegamos al patio de la Parroquia, donde primeramente entramos todo el cortejo de pajes y beduinos acompañantes de la Cartera Real y despedimos a la charanga con varios bailes de esos de pegar muchos botes -todos menos yo, claro, pero hice lo que pude desde mi Talquita-. Aquí un ejemplo:

Y para terminar la Cartera Real acompañada de sus dos pajes recibió en más de una hora a una importante cantidad de niños que le entregaban sus cartas y les contaban sus peticiones a los Reyes. Ese momento en el que todos dicen que han sido buenos… ¡Qué bonita es la inocencia!

He creado un álbum de fotos en el que he incluido todas las fotos y vídeos que pude hacer yo y los que me han llegado por amigos y familiares a través de whatsapp. Si tienes fotos o vídeos puedes subirlos directamente a este álbum o mandármelos a mí para que yo los suba. Además en los próximos días desde la Hermandad se compartirá un vídeo con todo lo vivido gracias al trabajo de grabación y edición de Isabel y Luis.

Pulsa sobre la imagen para acceder al álbum de fotos

Solo me queda agradecer a mi Hermandad de San José Obrero y a su Junta de Gobierno, con su hermano mayor Juanma a la cabeza, el que decidieran nombrar Cartera Real a mi Merchi. A pesar de las circunstancias actuales y de no poder celebrarlo como siempre ha sido, me consta que todos los que hemos estado por allí lo hemos disfrutado mucho… y ella más que nadie. Y este era para mí el objetivo principal. Y todo ha sido gracias a la entrega de toda la gente de mi Hermandad de San José Obrero, lo bien que lo han preparado todo: las compras de caramelos y regalitos, el adorno del patio, el acompañamiento durante todo el recorrido… En definitiva, muy grande la gente de mi Hermandad.

Y gracias también a toda la gente que decidió acompañar como beduinos a la Cartera Real desde el primer momento que se enteraron que en esta ocasión sería Merchi, empezando por las pajes principales Yoli y Noelia y siguiendo por la gente de mi familia, de mi coro, de mi Hermandad y de mis amigos. Mención especial a mis amigos-hermanos Castro y Carri, que siempre están ahí y nunca fallan. Y a mi amigo Pepe que vino junto a su mujer María para ver cómo disfrutábamos y ambos nos compartieron fotos y vídeos.

Tocó recoger ilusión y aquí está la Cartera Real organizando todas las cartas para entregárselas a Sus Majestades. Seguro que nos traerán a todos lo que hemos pedido, pues nos lo merecemos. Ya mismo está aquí esa noche de ilusión, esa noche tan bonita, esa noche de Reyes… ¡Disfrutad y mantened la ilusión! ¡Y SALUD, mucha SALUD!

Mi cartera real

Ya he comentado por aquí en alguna ocasión que tanto a mi familia como a la familia de mi mujer nos gustan mucho las fiestas navideñas e intentamos disfrutar de ellas lo máximo posible, aunque en este año tampoco estamos pudiendo disfrutarlas como nos gustaría, como le pasa a todo el mundo por culpa de la dichosa pandemia. Aún así, este año ha sido mejor que el pasado, en el que no pudimos juntarnos para nada y encima a mí me cogió la Nochevieja ingresado en el hospital para recibir el tratamiento que tocaba en ese momento.

Este año, aunque la variante Ómicrom del virus está haciendo de las suyas y se entera uno de cada vez más casos, afortunadamente hasta este momento nadie de mi familia ni de la familia de mi mujer se ha contagiado, por lo que decidimos juntarnos para cenar en Nochebuena con mi familia en casa de mi hermana Chari y en Nochevieja con la de mi mujer en mi casa. Con todas las medidas de seguridad necesarias, por supuesto. Y además cumpliendo estas normas que se me ocurrieron para disfrutar de verdad:

Pero para nosotros las navidades empiezan antes. A mi Merchi le encanta decorar la casa y desde finales de noviembre ya empieza con los colgajos, monta dos belenes, el árbol de navidad, luces por todos sitios… lo que se dice crear un ambiente navideño. Y además empezamos a ensayar villancicos con nuestro coro de campanilleros de San José Obrero, aunque este año debido a la situación actual hemos podido cantar en pocos sitios, pero tanto el día que le cantamos a las personas mayores de nuestra Hermandad en la merienda que le ofrecieron, como el día que nos fuimos al centro de Sevilla a cantar lo pasamos genial.

Además he participado junto a mi Merchi, mi Patri, Alberto, Marta y algunos componentes del coro en el proyecto «Pajes de la ilusión», organizado por la Diputación de Caridad de la Hermandad y que ya os conté por aquí. Este fue el vídeo que publicó la Hermandad, en el que salimos cantando de fondo el villancico «La carta»:

Os puedo comunicar que el proyecto ha resultado todo un éxito, pues se ha conseguido dar respuesta a 49 cartas de niños y niñas que sufren una situación familiar complicada, por lo que los pajes de la ilusión estamos muy contentos y ya le hemos facilitado la labor a SS.MM. los Reyes Magos para que esos niños tengan en la noche del 5 de enero aquello que han pedido. Gracias a todas las personas que han colaborado.

Ese mismo día de la merienda de los mayores, que fue el 12 de diciembre, se comunicó por parte de la Hermandad el nombre de la persona que encarnaría al Cartero Real para recoger las cartas de los niños del barrio y resulta que resultó elegida mi mujer, mi Merchi, algo que recibimos con enorme alegría pues ella disfruta mucho con estas cosas.

Y desde entonces está liada con los preparativos, que no son pocos, aunque lamentablemente no se podrá disfrutar como los años anteriores en los que se ha celebrado, pues hay que cumplir una serie de medidas para asegurarnos ante posibles contagios. Pero ya está todo preparado… y ya está mi Cartera esperando a esos pequeños para que entreguen sus cartas… y vamos a pasarlo genial. Somos bastantes los que iremos de beduinos y pajes acompañándola, así que os esperamos a todos, mayores y niños: