Crónicas hospitalarias. Día 4

Y llegó el cuarto día. Lo inicialmente previsto desde que ingresé el pasado viernes para recibir de forma consecutiva cuatro sesiones de quimio para controlar ese mieloma que de nuevo venía asomando y los efectos que estaba haciendo en mi cuerpo. En teoría este sería el último día ingresado en en hospital y volvería a casa pero, por diversas circunstancias, las cosas se van alargando y, según mi opinión, debe prevalecer la seguridad de que todo está bien hecho y se va uno tranquilo, a correr sin necesidad para estar un día antes con los tuyos, aunque es evidente que como en casa de uno…

Entre una cosa y otra -infusión de los tratamientos, lavados de vías, recepción de sangre… – cada infusión tarda en total unas 26-27 horas, por lo que se va más allá de lo que es la duración de un día. Además el TAC que tenía previsto para ayer lunes me lo cambiaron para hoy martes y me lo hice esta mañana. Quiere esto decir que si los resultados son buenos -que espero que sí- obtendré el alta hospitalaria mañana 28F, Día de Andalucía.

Durante la mañana tuve de enfermera a Inma, de estudiante a Alba, que me tomó las constantes, y de auxiliar a Juani. Todas estupendas, al igual que la doctora Isabel Montero, que me dijo que los datos de la última analítica eran buenos.

https://twitter.com/juanmadiaz/status/1762119778464935962

Como cada día, mi Merchi llegó por la mañana temprano y se quedó conmigo en la habitación, para hacerme compañía y para ayudarme en cualquier cosa que necesite, aunque es verdad que afortunadamente ahora me puedo desenvolver solo mucho mejor comparado con la inmovilidad tan estricta que tenía en los anteriores ingresos. Vino a vernos a la habitación Carla, porque quería saludarnos antes de que nos fuéramos de alta. Lástima que Merchi no pudo verla porque fue a recoger a Patri. Un encanto, Carla. Y la fotito con ella no podía faltar…

La tarde fue tranquila, el chute fue pasando por la vía intravenosa a través del PICC, necesité la infusión de dos bolsas de sangre, pero esto es algo normal cuando recibes un tratamiento como este. De ahí la insistencia que muchos tenemos pidiendo donación de sangre -y de médula, y de órganos….- porque se ayuda a otras personas y se les da vida. Yo fui donante de sangre hasta que apareció mi enfermedad, que ya no me lo permitió. Y allí estaba cada 3-4 meses en el Centro de Transfusiones para hacer mi donación o en aquel sitio que me cogiera mejor. Pero eso es pasado. Ahora en vez de donante soy receptor de sangre y por eso tengo tanto que agradecer a todas esas personas que con un gesto tan altruista dan esperanza de vida a otros, como dice mi querido amigo doctor José Pérez Bernal.

Parece que esto va bien, voy asimilando el tratamiento y el objetivo que perseguimos en un principio se va cumpliendo, por lo que es para estar contentos, aunque con esta enfermedad siempre hay que estar alerta y pendiente. Esta próxima madrugada terminaremos la infusión de la última bolsa de quimio que me toca y, si Dios quiere, que espero que sí, mañana Día de Andalucía nos iremos para casa.

Muchas gracias por vuestro apoyo y seguimos…

4 comentarios en “Crónicas hospitalarias. Día 4

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