A veces es «poco a poco»

Gracias a mi amigo Fernando, también paciente de mieloma como yo, por darme el título de este post en un comentario que me hizo a esto que publiqué en Twitter ayer:

Y es que mi amigo Fernando una vez más tiene razón, lo nuestro es «poco a poco»: habrá días mejores -que intentaremos disfrutar al máximo- y habrá días peores -que tendremos que pasarlos lo mejor posible-. Esto es lo que nos ha tocado vivir. No lo elegimos, pero ya que llegó afrontémoslo con fuerza y… «poco a poco».

Llevaba una bonita semana. De hecho, fui el martes a Cádiz con mi cuñado Joaquín al Gran Teatro Falla para ver una sesión de cuartos de final del concurso de agrupaciones. En un principio iba a venir conmigo mi sobrino Migue, pero no se encontraba bien y no pudo venir. Creo que Joaquín y yo vimos la mejor sesión de cuartos de las siete que había. De hecho, en nuestra sesión, de las siete agrupaciones que actuaron, han pasado seis a semifinales, que empiezan hoy. Preciosa experiencia el volver a estar en el Falla como público después de varios años sin poder hacerlo.

El miércoles quedé con mis buenos amigos Antonio y Mariano con los que, aunque estamos en contacto permanente por redes, hacía tiempo que no nos veíamos presencialmente y tomarnos una cervecita -yo SIN-, contarnos nuestras historias y tener esas agradables conversaciones que tres profes de Matemáticas jubilados pueden tener. Un rato muy bueno, como siempre que nos vemos.

Y el viernes tocaba nuevo chute en el Hospital de Día del Virgen del Rocío. Tenía cita a las 8:30, por lo que Merchi y yo dejamos a Patri en su lugar de trabajo, aparcamos, desayunamos y nos fuimos al Hospital de Día.

https://twitter.com/juanmadiaz/status/1753329359463555549

Me llamaron a las 8:45 y, tras saludar a mis enfermeras cracks -en esta ocasión eran Bea, Marina y Silvia y Manuela como TCAE-, fue Marina quien me cogió la vía y quien me dijo que esta vez el tratamiento era más corto, pues sólo me tocaba el Carfilzomib y que en total tardaría en torno a una hora con lavado de vía incluido. Por tanto, Merchi decidió quedarse en la Sala de espera porque no le merecía la pena volverse a casa.

Y así fue. Sobre las 10:00 terminamos, nos despedimos y nos fuimos para casa. Y al rato de estar en mi sillón del salón sentado me empecé a encontrar mal, algo que no me había pasado antes con este tratamiento. Mal cuerpo general, flojera, fatiga -vomité una vez-, algo de fiebre… Así que me fui a la cama y me aislé, por lo que pueda pasar. Y ahí sigo… Ya ayer sábado estuve mejor y no tuve fiebre y hoy sigo igual. Esperemos D.m. poder seguir así y salir del dormitorio a partir de mañana.

La tarde-noche del viernes fue mala, lo pasé mal… uno de esos días que de vez en cuando toca y que, afortunadamente, toca pocas veces. Yo suelo hacer caso a todo lo que me dicen mis hematólogas, menos a una cosa que le dicen a todos los pacientes hematológicos e inmunodeprimidos: «Si te tomas la temperatura y tienes más de 38º, vete a Urgencias». Lo siento, pero yo no voy. Hace mucho tiempo que lo decidí. Mientras pueda gestionarlo en casa… me quedo en casa. Afortunadamente hace mucho que no voy a Urgencias, pero mis malas experiencias en el pasado me hicieron tomar esta decisión. No sé cómo estará ahora ni cómo funcionará, pero lo que yo viví fueron horas de espera en una sala masificada con gente con diversas patologías, sin acceso diferenciado para pacientes inmunodeprimidos y, en definitiva, con una tensión y un estado de nervios que parece que vas a coger allí todos los virus del mundo. Si puedo evitarlo… lo evito. Mientras que no haya otra opción, claro. Es verdad que la saturación de los servicios de urgencias muchas veces es provocada por los propios pacientes, porque muchos van sin tener que ir. Pero conviene darle a esto una pensada para intentar mejorar. Por ejemplo, ¿a nadie se le ha ocurrido hacer en Urgencias un acceso diferenciado para pacientes inmunodeprimidos y de especial atención? No me lo puedo creer… y de verdad no creo que sea tan difícil hacerlo.

Hoy, 4 de febrero, es el Día mundial de la lucha contra el cáncer y, a pesar de ser domingo, seguro que en todas las radios y televisiones hablarán de ello y entrevistarán a especialistas, investigadores y pacientes, lo cual está muy bien, porque toda divulgación que se haga es poca. La pena es que a partir de mañana hablaremos de la lucha contra el cáncer los que lo hacemos en las redes los 365 días del año -este año 366-. Lo que no se puede olvidar es que esto es tarea de todos, para poder seguir avanzando en investigación, tratamientos y curación.

https://twitter.com/juanmadiaz/status/1754001747914244109

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