A por las CAR-T (13): Desde fuera

Escribo estas líneas durante la mañana del domingo 12 de febrero, seis días después de haber escrito la última vez por aquí, que fue el lunes pasado, cuando tuvimos consulta de control en el hospital con mi hematóloga Bea y con mis enfermeras de CAR-T. Como los resultados de la analítica que me hicieron ese día estaban bien, me dijeron que no volviera a ir hasta el próximo lunes al hospital para una nueva revisión, pero que no me fuera de Salamanca aún, por si hubiera algún problema durante estos días, que todos esperábamos que no, pero había que hacerlo por protocolo y por seguridad del paciente, es decir, por mi seguridad. Algo que, por supuesto, agradezco enormemente.

¿Y desde entonces hasta ahora qué? En el anterior escrito de esta serie comenté que la buena gente de ASCOL nos habían cedido un piso para alojarnos mientras tengamos que estar por Salamanca. Mi Merchi y yo no nos cansaremos de agradecer la sensibilidad y el trato de estas magníficas personas: Emi, Soraya, Elena, Ascen, Inés, Irene… todas mujeres… y que no se me olvide Belén que, aunque ya no sea la psicóloga de Ascol, ahí sigue muy pendiente de nosotros. Ojalá mi siguiente libro se venda mucho y os pueda hacer una buena donación, porque está más que demostrado la ayuda que prestáis a los pacientes hematológicos y a sus familiares…

Durante estos seis días la verdad es que hemos salido poco, porque está haciendo mucho frío en la calle y ahora hay que cuidarse más que nunca. Pero más que el frío es el viento, que es helado. Como yo digo de broma en mis redes, se ven pingüinos por las calles. A pesar de todo, la mayoría de los días salimos un poco para estirar las piernas cuando el sol está un poco más alto. Vamos a una plaza que está junto al apartamento y allí le doy unas cuantas vueltas andando con mi andador, porque ya sabemos que la movilidad se pierde rápido… y han sido veinte días de ingreso en el hospital tumbado en una cama. El viernes estuvimos andando un poco más, pues estaba el día mejor y nos fuimos a almorzar a La Mafia porque, como dice su lema, «La Mafia se sienta a la mesa».

Y cuando salimos de almorzar -muy bien, por cierto- le dije a mi Merchi que nos pasáramos por los apartamentos donde nos quedamos la otra vez hace más de dos años por si estaban por allí Maribel o Cristina para saludarlas. Y allí estaba Maribel, se alegró mucho de vernos, echamos un agradable rato de charla con ella y Merchi nos hizo esta foto:

Uno de estos días crearé un álbum digital para incluir todas las fotos que hacemos. Salimos poco, pero en lo poquito que salimos las fotos no pueden faltar, porque nos gusta ponerlo en las redes y además Salamanca es muy bonita.

Son muchas las llamadas y mensajes que recibimos Merchi y yo. De familiares, de amigos, de conocidos, de gente que nos siguen por las redes… Con nuestras hijas hablamos, al menos, dos veces al día. Por supuesto agradecemos todos esos mensajes y llamadas porque nos dan mucha fuerza para seguir. Y es que Salamanca es muy bonita y estamos aquí muy bien, pero como se está en casa de uno y con su gente… no se está ningún sitio. ¿A que tú también piensas lo mismo?

Un ejemplo: el viernes me llama mi amigo Fernando para preguntarme cómo estoy y para decirme que cuando llegue el momento de hacer la vuelta a Sevilla ahí están él y Jesús para recogernos y llevarnos de vuelta a casa, lo mismo que hicieron ese ya lejano 9 de enero cuando nos trajeron a Salamanca desde Sevilla. Se lo comento a mi Merchi y ella me dice que prefiere que sea así porque le da miedo que nuestras hijas vengan tanto tiempo conduciendo. ¿Es para quererlos o no? De lagrimón gordo, de verdad. Ya os iré informando, Fernando y Jesús, porque está claro que lo primero es lo primero, que prisa no hay ninguna y que cuando tenga que ser será, si Dios quiere. Mil gracias por vuestro ofrecimiento.

¿Y el resto del tiempo qué? Mi Merchi sale a hacer algunas compras, se entretiene con sus pinturas y con el móvil. Y vemos juntos en la tele algunas películas y los concursos que nos gustan. Por mi parte tengo mucha presencia en las redes porque, además de que me gusta, es mucha la gente que me pregunta y se interesa por cómo estamos. Y creo que se merecen que esté ahí porque es de bien nacidos el ser agradecidos. Y por las noches… mucho carnaval. Creo que estoy escuchando más coplas que nunca gracias al canal de Youtube de Onda Cádiz. Mañana empiezan las tres sesiones de semifinales del COAC 2023. Ahí estaré pendiente…

Incluso he hecho alguna videoconferencia con el equipo organizador del EABE23, que tuve que dejar al venirme aquí, y con mi Junta directiva de la caseta de feria porque soy el presidente y ya hay que ir tomando decisiones. Y preparando algo para Semana Santa, porque a Él y a Ella tengo que agradecerles que estén en mi equipo. Ya veremos cómo lo hacemos con mis Hermandades…

Cosas que he tenido que dejar de momento paradas: el programa de radio «La voz de los imparables», mi querido coro de San José Obrero y asistir al Sánchez-Pizjuán para ver a mi Sevilla FC. Por cierto, ayer ganó 2-0 al Mallorca en casa y poco a poco va saliendo de esa zona tan incómoda. Pero mi intención es volver a todo, aunque cuando se pueda, porque la prioridad es la que es, seguir camino al #yomecuro.

La mayor parte del día estoy tecleando en el ordenador lo que será mi cuarto libro, que ya tengo bastante avanzado, del cual lanzaremos la campaña de crowdfunding dentro de un par de días, el 14F, día de San Valentín, bonito día. Así que estad pendientes, pues desde estas líneas os pido ayuda en esta campaña para que el cuarto libro sea una realidad, como lo fueron los otros tres. Y no olvidemos que volverá a ser un libro solidario, pues donaré todo lo que me corresponda como autor. Recordaré el inicio de la campaña por aquí y por mis redes.

Yo me encuentro físicamente bien. No he tenido fiebre ningún día ni ningún problema neurológico, que son los posibles efectos secundarios que pueden aparecer a los días de infundir las CAR-T. Lo único que tengo son los problemas que ya traía del tratamiento anterior: los picores y problemas de piel y el problema del habla, que esperemos que poco a poco se vayan solucionando. Desde luego ahora no estoy para ponerme detrás de un micrófono y hacer radio. Ayer, entre otras cosas, puse en mis redes esto:

Esperamos poder salir hoy domingo un poquito. Todavía no hemos ido a la Plaza Mayor. Quizás sea hoy el día. Y después a esperar la consulta de mañana en la que esperemos que todo vaya bien. Gracias por estar ahí. Seguimos…

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