Chutes para acabar el año

Empiezo a escribir estas líneas cuando estoy recién llegado a casa después de haber estado en un nuevo #SalamancaOnTour, en esta ocasión acompañado por mi sobrino Migue, ya que mi Merchi tenía que centrarse en las labores previas para ejercer como Cartera Real el próximo domingo. Ahí estaremos acompañándola y seguro que disfrutaremos mucho viendo las caras de felicidad de los más pequeños, pero ella disfrutará más que nadie y así espero que sea porque se lo merece muchísimo. Os lo contaré por aquí.

Como siempre, salimos ayer miércoles a las 10:30 rumbo a Salamanca. Nos recogió el amigo Alfredo con su taxi y, como es habitual cada vez que viajamos con él, se nos hizo el trayecto bastante corto, pues no paramos de hablar todo el camino, de muchos temas, pero se llevó la palma el tema futbolístico y en especial nuestro Sevilla FC, que para eso íbamos tres sevillistas de los buenos montados en el coche.

Llegamos al hospital de Salamanca en torno a las tres de la tarde y nos dirigimos a la zona de Ensayos clínicos. A esa hora ya quedaban pocos pacientes poniéndose el tratamiento. Por allí estaban dos de mis enfermeras cracks, Patri y Maite. Fue esta última quien me hizo la extracción de sangre y me tomó las constantes. Me pesé -estoy en 84,2 kilos-, entregamos los botecitos de orina para la analítica de reevaluación y terminamos. Nos recogió Juan Carlos, que fue quien nos acercó al hotel.

Solo entró Migue para soltar la maleta en la habitación, ya que hacía muy buena tarde -17º a las cinco de la tarde- y nos merecíamos dar un paseíto después de tantas horas de coche. Había muy buen ambiente por las calles, terrazas con bastante gente y muchas personas paseando. Mucho turista también. Nosotros comimos algo -en una terraza exterior por supuesto-, compramos algo para cenar en el hotel y nos hicimos alguna fotito:

Cuando llegamos al hotel de vuelta estaba en la recepción María José, a la que nos encantó saludar. Le entregué a ella los cuatro libros dedicados que me habían pedido en la anterior visita ella y sus compañeras Rocío, Esther y Marisol y, por supuesto, le agradecí a ella y le dije que se lo transmitiera a sus compis el que quisieran hacerse con el libro. Espero que les guste y seguro que en una próxima visita me contarán sus impresiones.

Nos quedamos Migue y yo en la habitación y nos dio por grabar esto que a día de hoy y a esta hora tiene más de 12000 visualizaciones solo en Twitter, más las que tiene en Facebook, en Instagram y en Youtube. Lo hemos hecho con mucho cariño y nos alegramos que haya gustado tanto, pues son muchos los mensajes de felicitación recibidos.

Y a la mañana siguiente nos preparamos para ir al hospital:

Nos recoge en el hotel Matías y nos acerca al hospital. Mi hematóloga, la doctora Mariví Mateos, nos llama pronto para la consulta y, tras saludarnos y preguntarme cómo me encuentro y comprobar los datos de la analítica, me confirma que vamos muy bien, que los datos de la analítica son buenos y que, por tanto, me podré poner el tratamiento. Le agradezco su trato conmigo y con el resto de pacientes que atiende, así como que haya accedido a escribir el prólogo del que será mi tercer libro. 3 de 3. Los tres prólogos de mis tres libros serán de ella y yo no puedo estar más contento y orgulloso. Nos deseamos feliz año y nos hicimos una fotito para despedir este 2021. Y yo de pie:

Cuando salimos de la consulta me fui a una de las camas para tener la pierna estirada y esperar allí a que trajeran desde la Farmacia del hospital los medicamentos que me tenía que poner. Tuvimos que esperar bastante, pero durante todo ese tiempo pude saludar a otros pacientes y charlar un rato con ellos, como con Fernando o Santos. También se acercaron a saludarme mi otra hematóloga Bea y la coordinadora de mi anterior ensayo, Elena. Nos deseamos mutuamente un feliz año.

Un poco antes de la una de la tarde llegan los fármacos y es mi enfermera crack Patri quien me pone los chutes. Primero la inyección del Daratumumab y una hora después los cuatro pinchazos del Talquetamab. Me sientan bien, me vuelve a tomar la tensión y la temperatura y como todo está bien me dan permiso para llamar al taxi para volver a casa. Viene a recogernos Matías un poco después de las dos de la tarde y emprendemos camino de vuelta a Sevilla. Un viaje de vuelta agradable en el que no paramos de charlar durante todo el camino.

Y para terminar, un trío de cositas más que son chutes de emoción:

Mientras esperaba que llegara el tratamiento tumbado en la cama estaba trasteando con el móvil y veo que recibo una mención en Twitter en la que mi amigo Miguel me cita. Resulta que ha escrito esta maravilla titulada «Mi amigo Juanma y Shackleton«. De lagrimón gordo. Un buen amigo que considero parte de mi familia. Mil gracias, Miguel.

Cuando veo estas fotos y compruebo lo que está disfrutando mi Merchi y lo que va a disfrutar con su papel de Cartera Real me emociono mucho, porque no conozco otra persona que se lo merezca más que ella. Ojalá todo vaya bien y se pueda hacer:

Y por último mi Patri nos ha querido dejar una nueva grabación para terminar el año. Se trata de la canción «No sé quién soy», de Miriam Rodríguez dedicada a los enfermos de Alzheimer. ¡Vaya cómo canta mi niña! ¡Es espectacular! Que lo disfrutéis…

Pulsa sobre la imagen para acceder al audio

Os deseo un feliz año, lleno de buenas emociones, buenos chutes y, sobre todo, ¡SALUD! A seguir cuidándonos…

2 comentarios en “Chutes para acabar el año

  1. Y te lo vuelvo a desear…SALUD mucha SALUD para el próximo año.
    Este lo terminas, algo mejor pero quisiera que el que viene sea tu año.
    Un abrazo, por cierto, que bien canta tu Patri 😉😘😘💪💪

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