Es para indignarse

De antemano pido disculpas por la temática de este artículo, pero necesito desfogarme y contar lo que nos ha pasado esta mañana a mi Merchi y a mí, aunque sea en caliente. Y prefiero hacerlo por aquí antes que escribir un extenso hilo en Twitter.

La mañana no empezó mal. Tenía cita a las 9:30 en el Hospital de Traumatología del Virgen del Rocío para curarme la herida de la pierna tras la operación de hace casi tres semanas. Salimos pronto de casa y ya cerca del hospital se nos plantea el problema del aparcamiento, como cada vez que vamos por la mañana. Todos los sitios reservados para personas con movilidad reducida están ocupados, así como los sitios normales y los de zona azul. Tras dar varias vueltas encontramos un sitio libre en una zona de carga y descarga y yo tenía entendido que las personas con tarjeta de discapacitado -como es mi caso- podíamos aparcar ahí. Así que le dije a Merchi que aparcara, bajó la silla de ruedas del maletero, me monté en ella y nos fuimos para el hospital.

Una vez allí, no tardamos mucho en entrar en la consulta de Enfermería, la enfermera que me atendió me quitó las gasas que llevaba tapando la herida y esperamos a que viniera el doctor Gallo, que fue el que me operó, para que diera instrucciones. Una vez que llega el doctor dice que la herida está bien, pero que todavía no me va a quitar ningún punto y me va a sacar líquido de la rodilla pues la tengo un poco hinchada. Me verá dentro de dos semanas en su consulta con radiografía y cura previas. La enfermera me tapa la herida, me pone un vendaje que me coge toda la pierna y me dice que me lo quite esta noche y que tenga durante todo el día de hoy la pierna en alto.

Cuando terminamos en el hospital nos dirigimos al sitio donde habíamos aparcado el coche y nos llevamos una desagradable sorpresa: no estaba. O nos lo habían robado o se lo había llevado la grúa, aunque no había ninguna pegatina ni indicativo que lo dijera. Merchi preguntó en el taller mecánico que había enfrente y le confirmaron que se lo había llevado la grúa. Y aquí empieza nuestra indignación… nos vemos tirados en la calle, sin coche y sin nadie que nos coja el teléfono. Llamo al 092 de la Policía Local innumerables veces y no consigo contactar, llamo al 112 para ver si ellos me pueden pasar… me dicen que no. Busco en internet el teléfono del depósito de vehículos y tampoco cogen el teléfono… La indignación y el mosqueo van en aumento. Llamamos a nuestra hija Vero para que venga a recogernos y llevarnos al dichoso depósito.

Finalmente consigo contactar con la Policía local indicando en la locución de la llamada que se trata de una emergencia y me dice la persona que atiende el teléfono que para eso tengo que ir al depósito de vehículos y preguntar allí. Da por hecho que el error es nuestro por aparcar en ese sitio. Le intento convencer de que no es así, le muestro mi indignación pero poco más se puede hacer.

Nos recoge Vero y nos vamos a la calle Alfredo Kraus -junto a la feria-. Nos bajamos del coche Merchi y yo, pero yo no puedo acceder a las oficinas para pedir explicaciones porque parece que el facilitar la accesibilidad no va con ellos. No hay ningún acceso adaptado:

¿Por qué suceden estas cosas? Se está incumpliendo claramente la normativa de accesibilidad. Yo porque voy con mi Merchi, pero cuando una persona discapacitada va sola ¿qué hace? ¿Lo atienden en la calle? ¿Es para indignarse o no?

Sale un empleado al escuchar mis protestas y me dice que me entiende y que me da la razón, pero que ellos llevan allí «de manera provisional» desde el año 2009. También nos dice que allí la única reclamación que se puede hacer es si la grúa le ha hecho algún daño al coche, pero reclamar porque crea que el coche no debería habérselo llevado la grúa debemos hacerlo en cualquier distrito municipal. ¿Y entonces por qué me dijo el policía local por teléfono que aquí lo podía gestionar todo? Se encoge de hombros el hombre. Y mi indignación sigue en aumento…

Entra Merchi a pagar para poder llevarnos el coche -144,50 €, casi na-. Y aparte la multa que nos habrán puesto. Esto es lo de siempre: primero pagar y después reclamar… Y ya veremos si tenemos razón o no y si la tenemos… ya veremos cuándo nos devuelven el dinero… Me pregunta Merchi que si vamos al distrito para poner la reclamación y yo le digo que por hoy ya tenemos bastante, que mañana será otro día y que además tengo que estar recogido en casa con la pierna en alto, tal y como me han dicho. Me monto con Vero en el Altea, Merchi saca el PIcasso del depósito y nos vamos para casa.

Para terminar os dejo por aquí las pruebas que demuestran que tenemos razón, que se ha cometido una injusticia con nosotros y os aseguro que no vamos a parar hasta que se nos haga justicia. Parece que en esta vida siempre hay que estar peleando por una cosa o por otra…

Primero os dejo un extracto de lo que dice la ordenanza municipal del Ayuntamiento de Sevilla sobre discapacidad y el aparcamiento en zonas de carga y descarga de vehículos de personas con movilidad reducida:

Aquí es donde aparcamos nosotros que, aunque no se vea la señal de la derecha, la fotografía demuestra que ahí hay al menos cuatro plazas para carga y descarga:

Por supuesto nuestro vehículo tenía la tarjeta de discapacitado puesta en el cristal delantero, totalmente visible desde el exterior y… o bien el policía local que nos ha multado y ha llamado a la grúa no ha visto la tarjeta, o bien no se conoce la normativa. Apuesto más bien por esto último, porque el policía local con el que hablé por teléfono me demostró que tampoco se la conocía. Le preguntó a unos compañeros y, tras mantenerme a la espera en la llamada, me dice que las personas con movilidad reducida solo podemos aparcar en determinados sitios de carga y descarga -correcto, debe tener cuatro plazas o más, nosotros lo hemos cumplido- y que, en caso de que se pueda, se debe aparcar en una esquina. Se lo discutí y le pedí la normativa donde decía eso pues yo no la encontraba. La que yo tengo es la que he puesto ahí arriba. Me dijo: «Bueno, vaya usted al depósito y allí se lo explicarán todo». Y ya hemos visto lo que nos han explicado: pague usted 144,50 € si se quiere llevar el coche y después pelee lo que quiera.

Estamos indignados porque siente uno una desprotección brutal. Y eso que nosotros medio nos sabemos mover. Yo siempre pienso en esa persona con menos recursos… ¿qué es de ellos? Pues pataleta, a pagar y a joderse.

Os aseguro que por nuestra parte esto no va a quedar aquí. Sabemos cual es nuestra principal lucha y no nos vamos a desviar un ápice del camino, pero cosas como esta que nos ha pasado hoy o el robo que sufrió Merchi hace unos meses -que todavía estamos peleando- me niego a que queden así. Las injusticias sobran en esta vida… y no se trata solo de dinero, se trata también del sofocón que se pasa y de la poca empatía que a veces uno encuentra.

Os prometo que la próxima vez que escriba será en términos más positivos.

16 comentarios en “Es para indignarse

  1. Esto es indignante Juanma, siempre la misma pelea con los aparcamientos, el pasado Domingo fui al centro y me llevé una hora dando vueltas por la zona del prado/ juzgados y todos los aparcamientos reservados para nosotros los minusválidos, ocupados por vehículos sin tarjeta azul y no pasa nada, ni un solo municipal poniendo multas ni retirando vehículos. Y en los centros comerciales ya ni te cuento, todos ocupados y tienes que aparcar tú en los que están más alejados de la entrada que son los que dejan libre la gente, en fin tú tienes la razón y puedes aparcar en zona de carga y descarga mientras sea grande y no tengas otras plazas donde aparcar.

    • Todos hemos sufrido esto que cuentas, amigo Jorge. Y muchos encontronazos que hemos tenido mi mujer y yo al llamar la atención a este tipo de personajes. Muchos te piden disculpan pero otros hasta se encaran, como supongo que también te habrá pasado a ti. En fin, gente así lamentablemente siempre habrá, pero tenemos que seguir luchando contra las injusticias y si es de un organismo público más aún.
      Un abrazo.

  2. Que tal Juanma? : Cada día tengo más claro que sólo somos números. Espero que esta injusticia se solucione pronto y que esto que te ha ocurrido a tí sirva de ejemplo para que no les ocurra a otros discapacitados. Que digo yo que ya tienen bastante con sus desgracias para que también tengan que soportar injusticias como éstas. Siento mucho que hayas tenido que pasar un día tan desagradable. Un saludo Juanma.

    • Gracias por tus palabras, Lucía. Aunque lo denuncio en primera persona siempre pienso que esto va «por mí y por todos mis compañeros». Además yo pienso dejar de ser discapacitado en un futuro… jejeje
      Seguimos…
      Un abrazo.

    • Muchas gracias por tu comentario y por ese empujón, Miguel.
      Aquí sigo esperando esa llamada… Si no se produce pues el lunes iré al distrito a poner la reclamación correspondiente.
      Se trata de justicia y esto va por mí y por todos mis compañeros.
      Un abrazo.

  3. Es un vergüenza que un policía local retire a una persona con movilidad reducida el coche o vehículo. No me imagino dónde le han dado el curso de inteligencia, pero si a cualquier persona le sería difícil resolver el problema de quedarse sin vehículo para poder moverse…….. Como cojones a puede mover una persona con movilidad reducida. Un aplauso para ese policía local, su inteligencia es superable. No sólo vale aprobar exámenes y ser el más fuerte o los que aprueban, porque le han confirmado las respuestas. También hay que coger gente que tengan un poquito de cabeza y entiendan lo que es tener una minusvalía, sea por mantenimiento o por enfermedad. Solo buscan recaudar y recaudar pistas poder pagar ineptos.

  4. Lo peor de todo es que ningún aspirante a los respectivos órganos públicos que rigen nuestras vidas (politicastros) se preocupa de este tipo de cosas. Podría ser interesante que ante una reclamación exitosa existiese algún tipo de sanción suplementaria para los que han llevado a cabo la injusticia.
    Mucho ánimo Juanma y a seguir en la lucha.

    • Muchas gracias, Ramón. Si a alguno de estos que tú dices le hubiera tocado sufrirlo en primera persona o a alguien de su familia… ya te digo yo que se soluciona pronto. Pero todos los demás somos el resto del mundo… por eso creo que yo jamás podría ser político. Se cometen demasiadas injusticias en este mundo.
      Un abrazo.

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