Crónicas hospitalarias: La operación

Ayer, viernes 19 de noviembre, tenía programada la cita para operarme de la rodilla en el Hospital Virgen del Rocío. Será la primera vez que yo entre en un quirófano. Pero todo empezó el día anterior, ese jueves yo tendría que haber estado en Salamanca poniéndome el tratamiento del ensayo clínico en el que estoy participando, pero mi hematóloga, la doctora Mariví Mateos, decidió junto a Irene, que es la coordinadora del ensayo, que aplazáramos esta sesión del tratamiento y me centrara en la operación de rodilla, algo muy im#portante para mí, por lo que le agradezco a las dos la sensibilidad que han tenido y, sobre todo, el haber sabido amoldarse a esta situación.

Por tanto, el jueves a las seis de la tarde estaba junto a mi Merchi en el edificio Laboratorios para hacerme un PCR para poder ingresar en el hospital. Da resultado negativo -ya no sé cuántos llevo- y nos dirigimos a Admisión del edificio de Traumatología. Tras un rato de espera nos atienden y nos dan dos pulseras que me pongo en el brazo derecho; una es la de siempre y la otra es un geolocalizador para que el familiar sepa dónde se encuentra el paciente usando una aplicación de móvil. Merchi se instaló la aplicación en su móvil y una celadora nos acompañó a la habitación.

Una habitación de la tercera planta de dos camas en la que estaba Ángel, ingresado por urgencias porque había tenido un accidente doméstico y se tendrá que operar de la rodilla el lunes. La habitación es más bien pequeña, pero era algo que esperaba porque en otro pasillo de esta misma planta es donde he tenido los últimos ingresos para ponerme tratamiento o para controlar esa fiebre que me apareció en junio. Era el ala de Hematología que crearon al ocupar pacientes covid la octava planta del Hospital general. Merchi empieza a organizar las cosas que traemos y una auxiliar me trae el pijama -en realidad es un camisón-, un andador para que me ayude a ir al baño, una silla de ducha y me ayuda a pasarme a la cama. Después viene Carmen, la enfermera, que me toma las constantes y me dice que seré el primero del viernes en operarme, así que vendrán a recogerme sobre las ocho de la mañana. Eso quiere decir que a las siete tengo que haceme el aseo para estar preparado. Traen la cena, de la que solo me como el yogur porque antes me había traído Merchi un bocata calentito de carne mechada con jamón del que me comí medio. Y es que, aunque ha mejorado algo la falta de apetito, todavía sigue.

Le dije a Merchi que se fuera para casa a descansar bien, ya que yo me encontraba estupendamente y era una tontería que se quedara para pasar la noche en ese sillón que es un suplicio. Ella se fue y nos quedamos mi compañero Ángel y yo solos en la habitación. Dormí algo, pero poco, ya que los nervios previos a la operación no me dejaban.

A las 7:10 ya estaba mi Merchi en la habitación para ayudarme con el aseo y a las 8:00 vino a recogerme Manuel, el celador. Me llevó a la cuarta planta y me dejó en la puerta del quirófano. Recuerdo que en ese momento mi Merchi me dio un beso y me dijo esas palabras tranquilizadoras que con gran maestría sabe decir. Y se fue a la sala de espera porque a mí ya me metieron para dentro. Y ya desde este momento hasta las dos de la tarde no recuerdo nada, pues estuve todo el tiempo dormido. Ni siquiera recuerdo cuándo me anestesiaron.

Cuando desperté vi que estaba en una sala bastante grande con varios pacientes más, era el URPA (Unidad de Reanimación Post Anestésica), a lo que siempre se le ha llamado «la sala del Despertar». Veo en mi cuerpo muchos tubos y varias vías pinchadas: una en cada mano, otra en la espalda -por ahí va la epidural directamente a la columna- y también tengo puesta una vía central en el cuello (catéter). Esta me molesta bastante, sobre todo cada vez que giro el cuello. En estos momentos echo de menos mi PICC (jamás pensé que diría esta frase).

También veo que estoy recibiendo una transfusión de sangre -recibí tres bolsas- porque en esta operación me han dicho que se pierde mucha sangre. Y además tengo puesta una sonda para la orina. En definitiva, lo que yo llamo un completito. La pierna izquierda, la operada, la tengo totalmente vendada y dormida, casi no puedo moverla. Eso sí, sin dolor en ese momento. A media tarde está manipulando una de las enfermeras una de las vías y de pronto me pongo a bostezar repetidamente, me entra un sueño repentino… hasta que pierdo el conocimiento y me desmayo. Me atienden varias enfermeras y médicos, me comprueban las constantes y me ponen un respirador, gracias al cual me voy recuperando poco a poco. Fue un susto para mí y para los que estaban por allí porque esto era algo que nunca me había pasado. Me pidieron una analítica completa y me tuvieron con el respirador puesto un par de horas. Esto hizo que mi tiempo de estancia en esa sala se alargara más de lo previsto en un principio y hasta las nueve de la noche no salí de allí para volver a la habitación. Ocho horas allí y durante este tiempo mi Merchi no recibió ningún información, por lo que su preocupación era evidente. Nada más salir de allí me abracé a ella y nos fuimos juntos para la habitación. La celadora María del Mar era la que empujaba la cama.

Quiero agradecer desde aquí el trato recibido por Rocío, que es la enfermera que me ha atendido durante estas ocho horas. Ya entra a formar parte de mi equipo de enfermeras cracks. Y gracias también a todas las demás enfermeras y a las médicas que me atendieron en algún momento. Sí, todas mujeres, hasta las celadoras.

Ya una vez en la habitación me cuenta mi mujer lo que le dijo el doctor Gallo tras terminar la operación, ya que a mí en la sala del despertar no me habían dicho nada pues está gestionada por los anestesistas. Le dijo que había salido todo bien, que era una operación complicada pues me han tenido que quitar 20 cm del fémur que era lo que estaba en malas condiciones y que me han puesto una megaprótesis, más grande que las normales. Le dijo también que doblo bien la pierna y que hay que ver cómo va la evolución. Gracias, doctor Gallo.

Ha sido un día bastante complicado, sí… para mí y para todos los que me rodean, pero días así también hay que pasarlos para llegar al #yomecuro y poder vivir con la mayor calidad posible. ¿Y qué decir de todos los que estáis ahí mandándome vuestro apoyo y vuestra fuerza? Pues que se me acaban las palabras, pero os aseguro que cada mensaje me llega y me ayuda para seguir adelante.

Esta noche pasada hemos tenido a otra enfermera crack. Se trata de Ana, me dio una pastillita para poder dormir, pero creo que de poco ha servido porque solo dormí la primera parte de la noche. Desde las 4:30 estoy trasteando con el móvil y escribiendo esto. Pero lo verdaderamente importante es que de momento sigo sin tener dolor. A ver qué tal se presenta el día de hoy…

Continuará….

22 comentarios en “Crónicas hospitalarias: La operación

  1. Bueno pues ya ha pasado la operación, ahora a ver cómo vas evolucionando, poco a poco, porque tela lo que te han hecho, estos médicos son la caña, la de cosas que estamos aprendiendo. Espero que vayas durmiendo un poco más cada día, y que no te duela mucho.Ya nos irás contando cómo lo llevas.Mucho ánimo primo, besos para Merchiy toda la familia.

  2. Te entiendo perfectamente , primo. Sé lo que es pasar por un quirófano cuando me rompí la tibia. Por eso te digo que seguro que todo es para bien, los nervios son inevitables, pero ganarás calidad de vida. ¡ Muchos besos para ti , para Merchi y para toda la familia!

  3. Me alegro mucho de que todo haya salido bien….aunque la operación en si era complicada…ya saliste de eso y ahora poco a poco irás recuperándote…no te desesperes…llegará el día que esto quede atrás y tu te sentirás mejor.
    Tienes que hacer por comer más…hay que coger fuerzas para poder dar caña a esa pierna…
    Ahora poco a poco y con fuerza Juanma.
    Un abrazo fuerte 😘😘💪💪

  4. Me alegro que haya salido todo bien y que no tengas dolor, el susto ya pasó, adelante con la maravillosa Merchi siempre a tu lado. 😘 😘 😘 Para ti y para tu Merchi. #yomecuro#seguimosjuanma#somosimparables

  5. Es estupendo que ya estés operado. Un obstáculo menos para llegar al #yomecuro.
    Sigue así, ejemplo de todos los q te seguimos, te conocemos y te queremos. #SeguimosJuanma y recuerda que, #viviresurgente.
    Un beso doble, para tí y para SuperMerchi.
    🥰🥰🥰😘😘😘https://media.tenor.co/images/f842f1ea35e0fc654880c0b2e6be012d/tenor.gif

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.