¡Pelotazo!

Esta semana tocaba un nuevo #SalamancaOnTour, un nuevo viaje a Salamanca para seguir en ese camino que nos lleve al #yomecuro con este ensayo clínico que tan bien me está viniendo hasta el momento. Tocaba empezar un nuevo ciclo -el octavo ya- y, por tanto, había analítica de reevaluación. Además tocaba un PET-TAC, un nuevo examen para ver en qué condiciones está mi tejido óseo. Por tanto, tocaba viajar con nervios e incertidumbre, pero también con fe y esperanza, pues actualmente me encuentro muy bien y los resultados tendrían que ser buenos.

Como cada semana que nos toca viajar nos recoge el taxi a las 10:30 del miércoles para coger esa Ruta de la Plata todo para arriba hasta el kilómetro 346, que es donde nos desviamos para entrar en Salamanca. Nuevamente es Alfredo nuestro taxista, al que ya consideramos amigo, y volvemos a disfrutar de un viaje entretenido con conversaciones variadas, aunque en muchas de ellas estaba nuestro Sevilla FC.

Llegamos al Hospital nuevo de Salamanca poco antes de las tres de la tarde y tanto Merchi como yo echamos de menos el ver por allí a una de nuestras enfermeras cracks, a Marta, ya que ella solía tener el horario de tarde. Pero ya sabíamos que no estaría pues se había pedido una excedencia y dejaba el puesto. Estamos seguros que sea lo que sea que decida hacer le va a ir muy bien pues es una magnífica profesional y una magnífica persona. Mucha suerte, Marta, y estoy seguro que volveremos a vernos donde sea. De momento no han cubierto su ausencia y el resto de enfermeras cracks están cubriendo su hueco. En esta ocasión fueron María y Patri las que me atendieron con la simpatía de siempre. Me tomaron las constantes, me pesaron -79 kilos-, me extrajeron sangre para la analítica y nosotros entregamos los botecitos de la orina de 24 horas para la analítica de reevaluación.

Cuando terminamos nos recogió el taxista -fue Paco en esta ocasión-, que nos llevó al hotel y, una vez allí, nos comimos unos bocatas que llevábamos, pues sigue sin haber cafetería en el hospital nuevo y parece que va para largo… Descansamos un ratito y salimos a dar un paseo por las inmediaciones del hotel, pero fue un paseo corto porque ya hacía un fresquito importante. Nos limitamos a comprar unas viandas para cenar y para llevarnos para casa y compramos unos décimos de lotería salmantina para la familia. De la que toca, por supuesto.

El jueves empezaba para nosotros temprano, pues a las ocho de la mañana tenía la cita para hacerme el PET-TAC, por lo que a las 7:30 vino Matías a recogernos al hotel para llevarnos al hospital. Ya he perdido la cuenta del número de PET-TACs que llevo hechos, pero más de diez seguro, entre Sevilla y Salamanca. Es una prueba que controlo bastante bien y que no me da mucho reparo, pues a pesar de estar dentro de un tubo, este no es tan agobiante como el de la resonancia. Lo que temía en esta ocasión es que como tengo muchos picores por varias partes del cuerpo como efecto secundario del tratamiento, no sabía cómo iba a ser capaz de aguantar tres cuartos de hora en esa máquina sin moverme, con los brazos amarrados a mi cuerpo y sin poder rascarme. Pero fue bien, sin problemas, volví a aguantar como un campeón.

Cuando terminamos nos dirigimos a la zona de Ensayos clínicos, donde me estaba esperando mi hematóloga, la doctora Mariví Mateos, para pasar consulta. Con ella también estaban el doctor Alberto Hernández y un alumno de prácticas. Además estaba Irene, la coordinadora de mi ensayo. El camarote de los hermanos Marx era aquello… Como siempre me preguntaron cómo me encontraba, les dije que muy bien y contento y lo mejor fue comprobar que la analítica daba unos buenos resultados y, por tanto, podría ponerme el tratamiento.

Toca esperar a que los chutes llegaran de Farmacia, hoy tocaban los dos, Dara y Talque y la premedicación correspondiente. Lo que nunca puede faltar es el humor…

Terminamos en torno a las tres de la tarde, nos recogió Matías y nos trajo de vuelta a Sevilla, donde hacía por lo menos diez grados más que en Salamanca. Una vez en casa y tras saludar a nuestras hijas, enciendo el ordenador y me da por probar si tengo alguna forma de acceder a mis datos clínicos de Salamanca. Y… ¡bingo! Con mi certificado digital puedo acceder a un sitio que se llama «Carpeta del paciente», donde están todas mis citas e informes de consultas y pruebas. Ahí veo que ya está el informe del PET-TAC que me hice ayer y, entre otras cosas, pone esto:

Cuando uno lee «Excelente respuesta morfometabólica…» se le dibuja una sonrisa en la cara porque, aunque no entienda mucho de los términos médicos como «morfometabólica», lo de «excelente respuesta» sí lo entiendo muy bien. Podemos decir que esto es un PELOTAZO y por eso he titulado así este post, porque hacía mucho tiempo que el resultado de un PET-TAC no era tan positivo. Este es uno de nuestros exámenes y podemos decir que lo hemos aprobado con muy buena nota. Pero esto no termina aquí, hay que seguir y no descuidarse lo más mínimo…

Fue ponerlo esta mañana en redes y son muchos los mensajes recibidos de gente que se alegra tanto como yo, de gente que está a mi lado empujando, que no desfallece y que cree que juntos vamos a llegar al #yomecuro, como yo también lo creo.

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