El séptimo ciclo

El título de este artículo bien podría ser el título de una película, pero no tiene nada que ver, ojalá fuera así. Se trata del séptimo ciclo del tratamiento del ensayo clínico que estoy recibiendo en el Hospital de Salamanca. Empezamos por abril y ya vamos por aquí… Como ya he comentado en más de una ocasión, los ciclos son de 28 días; los dos primeros fueron con sesiones semanales y a partir del tercero las sesiones son cada dos semanas. Ayer tuve la primera sesión del séptimo ciclo -lo que llaman el día 1, C7D1- y, como cada vez que se comienza un ciclo, tocaba analítica de reevaluación, por lo que tuve que llevar orina de 24 horas.

En esta ocasión me acompañó mi hija Patri, pues mi Merchi llevaba unos días que no se encontraba bien, andaba liada de médicos y no estaba en condiciones de pegarse la paliza que supone cada #SalamancaOnTour. Patri tenía ganas de acompañarme, pues solo había ido una vez a Salamanca, pero fue de turismo. Ella tenía ganas de ir al hospital, conocer a la gente que me atiende, ver las magníficas instalaciones del nuevo hospital… y es que como a ella le gusta tanto el tema sanitario -todo lo contrario que a mí-, le llama todo esto mucho la atención. La verdad es que quedó encantada en general, pero sobre todo con el trato tan bueno que recibimos.

Salimos de casa el miércoles por la mañana y tuvimos suerte porque el taxista que nos recogió fue de nuevo Alfredo. Ya es un amigo más, pues hasta hoy me ha llevado a Salamanca tres veces: una vez acompañado por mi sobrino Migue, otra vez por mi Merchi y esta última por mi Patri. Llegamos a buena hora al hospital nuevo de Salamanca, pero uno de los inconvenientes que tenemos ahora es que no hay bar en el hospital -unos dicen que todavía no han sacado el concurso para explotarlo y otros dicen que ha salido pero que no se ha presentado nadie-. El caso es que esto es un fallo importante, pues debido a la ubicación que tiene el hospital tampoco hay bares cercanos y la única posibilidad que queda es sacar algo de lo que ofrecen las máquinas expendedoras de bebidas o comidas -que ya sabemos lo que hay en ellas- o llevarte la comida de casa. Esto último hicimos nosotros, nos llevamos unos bocatas.

Nos recibieron dos de mis enfermeras cracks, María y Marta -Cathaysa ya se ha ido para su tierra canaria, espero que todo le vaya bien-; y fue Marta quien me hizo la extracción de sangre y me tomó las constantes. Pesé 78,6 Kg, 400 gramos menos que la última vez. No está mal para el trabajito que me está costando comer por la pérdida de apetito. Mi objetivo ahora es intentar mantenerme en ese peso -que está muy bien para mí- y, como mucho, perder lo mínimo posible.

Cuando terminamos nos recogió Andrés, nos llevó al hotel, descansamos un ratito del viaje y después salimos a dar una vuelta. Estuvimos en la plaza mayor y en la plaza de la Catedral y cenamos algo en uno de los bares que hay frente al hotel. Mi Patri estaba encantada y mi Talquita se portó como una campeona.

A la mañana siguiente vino Juan Carlos al hotel para llevarnos al hospital, pero nos encontramos con una desagradable sorpresa, pues el elevador de la entrada del hotel no funcionaba. Intentamos de todo, pero se había quedado bloqueado y Rocío, la responsable de Recepción, se encontraba muy apurada. Yo le dije que se tranquilizara, que no pasaba nada, que yo intentaría bajar los siete escalones que me separaban de la calle con ayuda de Juan Carlos. Y así lo hice, no sin esfuerzo, desde luego, pero lo conseguimos. Eso sí, parecía que había corrido una maratón, estaba reventado, porque todavía no estoy acostumbrado a hacer este tipo de esfuerzos. Mil gracias a Rocío, a Juan Carlos, a mi Patri y a un cliente del hotel que ayudó a Juan Carlos a bajar la silla. Siempre hay gente buena dispuesta a ayudar, cada vez lo tengo más claro porque lo vivo en primera persona.

Llegamos al hospital antes de las 9:00 y me dice María, la enfermera, que mi tratamiento está pedido a Farmacia desde las 8:10. Esta petición solo la puede hacer mi hematóloga y siempre después de ver los resultados de la analítica que me hice la tarde anterior. Resulta que mi hematóloga, la doctora Mariví Mateos, tenía una reunión de 8:30 a 9:30 y para que no esperáramos mucho se pasó antes para ver el resultado de mi analítica y hacer la petición correspondiente si todo estaba bien, como así era. ¿Crack? No, lo siguiente.

Cuando mi doctora llegó de la reunión pasamos consulta con ella, le presenté a mi Patri y me confirmó que los resultados de la analítica eran buenos, por lo que me pondría el tratamiento en cuanto llegaran los medicamentos desde Farmacia.

Mientras esperábamos vino a verme Belén, la psicóloga de ASCOL, pues ambos teníamos muchas ganas de la desvirtualización después de hablar durante tanto tiempo a través de las redes. Conoció también a mi Patri y a Merchi ya la conocerá en una próxima ocasión. Hablamos un buen rato y ya que va a estar por el hospital visitando a los pacientes hematológicos que están ingresados, quedamos emplazados para volver a vernos en una de mis próximas visitas.

Llegaron los fármacos que me tenía que poner a las 12 del mediodía -casi cuatro horas después de haber hecho la petición-; una hora antes me había tomado la premedicación y el primer chute que me pusieron fue el Daratumumab y una hora después el Talquetamab. Las inyecciones me las puso Teresa, una enfermera que lleva allí poco tiempo pues está en prácticas y ya me encargué yo de decirle que está haciendo las prácticas en uno de los mejores sitios en los que puede estar.

Terminamos algo antes de las dos de la tarde, llamamos al taxi y vino a recogernos el amigo Matías, que fue quien nos llevó a casa.

Fue un viaje tranquilo y llegamos en torno a las 18:30 a Sevilla, una hora muy buena pues a las 20:00 empezaba la gala de entrega de los Premios 20Blogs, que celebraba su XV edición, y en la que estaba nominado como finalista en la categoría «Mejor blog personal». Muy contento por estar entre los tres finalistas y enhorabuena a Susana que fue quien se llevó el premio.

El próximo #SalamancaOnTour será los dias 20 y 21 de octubre y será la segunda sesión de este séptimo ciclo. Seguimos con fuerza… y con vuestro apoyo.

4 comentarios en “El séptimo ciclo

  1. Aquí seguiremos contigo, para ver como lo consigues….tu mientras tanto sigue con esa fuerza y esa actitud que te hace ser tan grande y de la que tanto estamos aprendiendo…eres admirable…
    Me alegro por seguir a un imparable como tú.
    #yomecuro
    #SomosImpables
    #SeguimosJuanma.
    😘😘💪💪

  2. Que bien primo, cada vez que leo buenas noticias, y que todo siga su ritmo, y tu cómo siempre imparable.
    Da recuerdos a toda la familia, y a seguir adelante con tu talquita, y rodeado de buena gente.

    Un besazo grande
    #yomecuro
    #SomosImpables
    #SeguimosJuanma

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.