Un nuevo #SalamancaOnTour

Como os vengo comentado por aquí, hace varias semanas que comenzamos un nuevo #SalamancaOnTour -esto se le ocurrió llamarlo así a mi sobrino Migue, que viene a significar «camino de Salamanca»-, pues mi Merchi y servidor hacemos viajes semanales a la preciosa ciudad charra para participar en un nuevo ensayo clínico y recibir el tratamiento correspondiente al mismo con el objetivo claro de plantarle cara a mi mieloma, de intentar pararlo y de conseguir llegar a la remisión de la enfermedad o, al menos, que el tratamiento sirva para controlarla.

En esta ocasión estoy participando en un ensayo clínico con anticuerpos monoclonales biespecíficos, cuyo objetivo es despertar los linfocitos-T, que son los guardianes y gladiadores de nuestro cuerpo y que por culpa de la enfermedad están dormidos, y una vez despiertos y teníéndolos activos, hacerlos luchar contra las células malignas para destruirlas. Esto es de forma muy resumida lo que se pretende con este tratamiento y así me lo ha explicado mi hematóloga, la doctora Mariví Mateos, que también dirige este ensayo y con la que no puedo estar más satisfecho y contento de estar en sus manos, por lo que representa como gran profesional y experta en el estudio del mieloma múltiple y por su trato ya más que demostrado con los pacientes.

En varios posts anteriores ya os conté por aquí cómo empezamos el tratamiento ingresado en el hospital y, a partir de recibir de esta forma las primeras dosis, se trata ahora de recibir las siguientes de forma ambulatoria, por lo que habrá nuevamente que viajar, unos viajes que durante los dos primeros meses serán semanales, y después serán quincenales y mensuales. Pero todo esto se irá viendo con el paso del tiempo y según el resultado que vaya dando el tratamiento, que por supuesto esperemos que sea bueno.

El miércoles salimos sobre las 11 de la mañana camino de Salamanca. Nos recogió un taxi -en esta ocasión fue Manuel nuestro taxista- y solo hicimos una parada rápida en el camino para echar gasolina y comprar alguna cosilla para comer algo. Llegamos al Hospital Clínico de Salamanca en torno a las cuatro de la tarde y nos dirigimos a Fase 1 de Ensayos clínicos, donde estaba Marta, que suele ser quien está como enfermera por las tardes. Nos saludamos, tan atenta y simpática como siempre, me extrajo la sangre y llamamos a un taxi para que nos llevara al hotel. Nos volvemos a quedar en el Hotel Silken Rona Dalba porque siempre nos han atendido muy bien, está perfectamente situado y tienen un par de habitaciones adaptadas que ahora mismo me vienen muy bien. Nos alojamos en una de ellas para pasar la noche.

#SalamancaOnTour

Ya por la mañana nos recoge el taxi en torno a las diez para acercarnos al hospital, pues teníamos allí consulta con Mariví a las once y, aunque había bastante cola para acceder al centro hospitalario por las medidas de seguridad impuestas, llegamos con tiempo e incluso nos pudo atender antes de la hora prevista. Como siempre, trato exquisito y afortunadamente recibimos buenas noticias, pues la analítica daba muy buenos niveles en todo y, por tanto, me podía poner el tratamiento sin problemas, que en esta ocasión solo sería el Daratumumab subcutáneo -una inyección en la barriga-, además de la pre-medicación correspondiente. La próxima semana tocará visita jueves y viernes y habrá analítica de reevaluación.

Una vez salimos de la consulta nos dirigimos a Fase 1 de Ensayos para ponerme allí el tratamiento, como siempre. Nos recibieron las enfermeras Balbi, Patri y María tan fantásticas y simpáticas como siempre, pero fue Carlota, que está haciendo sus prácticas y que también es un encanto, quien se encargó de pincharme el Dara y de limpiarme el PICC. Fue todo bastante rápido y terminamos en torno a las 13 horas, una muy buena hora para volver a casa y así llegar tempranito.

Llamé al taxi, nos recogió de nuevo Matías e hicimos con él el viaje de vuelta a casa como hicimos la semana pasada. Solo hicimos una parada breve -yo ni me bajé del coche- y antes de las seis de la tarde ya estábamos entrando en nuestra casa y abrazando a nuestras hijas.

Y cuando veníamos por el camino de vuelta recibo en el móvil un correo que me alegra aún más la tarde: mi segundo libro ya ha entrado en imprenta y, por tanto, pronto todos los mecenas lo tendrán en sus manos y lo podrá comprar quien quiera. Tengo muchas ganas, la verdad, y estoy muy ilusionado.

Ojalá todas las semanas se den igual de bien, yo firmo porque así sea, pero ya sabemos que estamos luchando contra una enfermedad complicada y seguramente no siempre será así, habrá que pasar algunos momentos peores que tendremos que seguir superando con vuestro apoyo y ayuda.

¡Vamossssss! Sobran las palabras…

Pero por ahora vamos a decir aquello de carpe diem… disfrutemos el momento, ahora que la cosa parece que va más o menos encarrilada…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.