Comentarios que llegan al alma

Son muchos los comentarios que recibo a través de los comentarios de este blog y de mis redes sociales. En todos esos comentarios hay mucho cariño, envío de fuerzas y de ánimos… algo que os aseguro que me hace sentirme muy acompañado y que me ayuda mucho. Es no sentirse solo en este camino al #yomecuro que tan complicado se hace algunas veces… Mi familia, mis amigos actuales y los que lo fueron en la infancia, los que fueron mis compañeros de estudios, de carrera, de trabajo…; la gente que me sigue en las redes sociales… todo hace un gran equipo que me acompaña en este camino.

Sabéis que gracias al apoyo de muchos mecenas hemos publicado tres libros solidarios. Y lo he hecho con dos objetivos fundamentales: que le sirva a quien lo lea y tiene la vertiente solidaria, pues estoy donando todo lo que me corresponde como autor a entidades que luchan contra el cáncer, apoyan la investigación y ayudan a pacientes y familiares.

He creado tres álbumes de fotos de los lectores de los libros, así que si aún no me has mandado la foto ya me la puedes ir mandando para que la incluya en el álbum. También os pido que me mandéis vuestras impresiones una vez que os leáis el libro «Cada vez más cerca del #yomecuro». Ya he recibido varias impresiones y todas ellas son buenas, pero os voy a dejar por aquí la de mi amigo de la infancia y compañero de colegio Javier. En los Salesianos de la Trinidad. Él de letras y yo de ciencias; él del Betis y yo del Sevilla… pero el comentario me parece genial (al igual que los que me mandó en los dos libros anteriores). Tengo su permiso para publicarlo, así que aquí lo tenéis. Disfrutadlo como lo he disfrutado yo:

Hola, Juanma.
Aquí estoy, fiel a la cita de cada verano (van tres), y para cumplir con gusto la petición que me haces en tu bonita dedicatoria.
Esta mañana he completado la lectura de «Cada vez más cerca del #yomecuro» que me ha tenido enganchado durante unos pocos días. Tus libros se leen rápido y del tirón, aunque te empeñas en ponerlo cada vez más difícil: cada vez más páginas… Pero bienvenidas son.
Comparto contigo algunas impresiones de mi lectura. Empezaré elogiando tu estilo.
Tal vez por deformación profesional me fijo mucho en la forma, en la estructura de los textos que leo, en la coherencia y cohesión, en la corrección gramatical y la variedad léxica… Tu estilo, creo que ya te lo he dicho alguna vez, es sencillo y directo. Y esto es una hermosa cualidad, pues, si bien hay quienes se deleitan con el barroquismo de frases y palabras, las tuyas (tus frases y palabras) huyen de la retórica, no dejan espacio a la ambigüedad, son claras y cumplen a la perfección el objetivo que te propones. La lectura es ágil y tienes la virtud de introducirnos con naturalidad en tus viajes y vivencias como si el que te lee estuviera allí, presenciándolos, viéndolos junto a ti.

En un comentario de texto, al análisis de la forma le sigue el del contenido. Y aquí también tengo que alabar tu estilo, tu talante. No sé si recuerdas la última escena de «La vida de Brian». Los Monty Python hacen cantar al grupo de crucificados aquello de «Always look on the bright side of life», mira siempre el lado bueno de la vida, a pesar de las dificultades. Eso es lo que tú haces cada día. Esta canción tiene una melodía simpática, optimista y muy pegadiza. Pues bien, la melodía de tu libro es simpática, optimista y muy pegadiza. Uno de los elementos que hace que una canción sea pegadiza son las recurrencias, es decir, las sucesivas repeticiones de patrones melódicos. En tu libro hay muchos de estos patrones que como una gota constante, van horadando la piedra. Decía el poeta Ovidio «Gutta cavat lapidem non vi sed saepe cadendo», esto es, «la gota horada la piedra, no por la fuerza sino cayendo constantemente». Perdón por el latinazgo, pero de alguna manera tú me has dado pie con uno de esos patrones melódicos que repites una y otra vez en latín: carpe diem, motivadora expresión acuñada por el poeta Horacio en un hermoso poema que a mí me gusta leerles a mis alumnos el primer día de clase. Pues vamos con esos patrones. Dicho queda el primero, carpe diem, pero hay más:

• Yomecuro. ¿Cómo no? Repetido como un mantra, una y otra vez. He leído en los últimos días un libro de Marián Rojas Estapé, «Cómo hacer que te pasen cosas buenas», y me he acordado de ti. «Una actitud adecuada y sana», escribe, «puede ser la medicina natural más poderosa a nuestro alcance.» Y tú esta medicina la manejas a la perfección. Eres todo un modelo.
• Por mí y por todos mis compañeros. La solidaridad te mueve, no solo tu bien. Eso lo tienes clarísimo. Otros podrían, en su desdicha, mirar solo su ombligo y buscar su propia salvación. No es tu caso. «No nos salvamos solos», dice el Papa Francisco, nos salvamos en racimo. Y en cada paso que das, efectivamente, piensas en el racimo.
• Crack. La primera acepción del DRAE la obviamos, la segunda dice que crack, voz inglesa, es un deportista de extraordinaria calidad. En tu libro, en tu vida, reconoces a muchos cracks, no tienen que ser deportistas porque tú te fijas en la segunda parte de la definciión, en lo de ‘extraordinaria calidad’, cada uno en lo suyo. Así que asistimos a un desfile de cracks: enfermeras, médicas/os, taxistas, amigos/as… No lo pongo en duda, si lo dices, seguro que lo son, pero estoy convencido de que por encima de todos ellos el verdadero crack eres tú.

• Gracias. Si hiciéramos un ranking de las palabras que más aparecen en el libro, esta se llevaría la palma, de esta forma nominal o en su variante verbal: agradecer. Creo que no hay un capítulo en el que no apararezca, al menos, una vez. Sabes que los antiguos alumnos salesianos solemos rescatar el lema «es de bien nacidos ser agradecidos». Tú demuestras tu buena cuna, Obdulio y Manoli, en cada gracias que escribes.
• Mi Merchi. Mil veces repetida. Así que ni una palabra más, tú las dices todas y te quedas corto. ¡Qué afortunado eres! Que sepas que ese monumento que le tienes prometido se va haciendo cada vez más grande con el paso de los meses. Así que ve ahorrando. Pero tampoco te preocupes demasiado, pues somos muchos los que responderemos en un próximo crowdfunding para este merecido monumento.
Y, como ocurre con las canciones pegadizas, que hay melodías que se te meten en la cabeza y que resulta difícil dejar de tararear, así estos patrones recurrentes van calando en quienes te leemos (el optimismo, la solidaridad, el reconocimiento, el agradecimiento…) y nos va haciendo mejores.

Un último apunte sobre tu estilo: la elegancia. Reconoces a toda la buena gente que te rodea, todo lo bueno que te pasa, pero cuando hay algo, alguien, que no, lo pasas por alto o lo tratas con un tacto y una elegancia encomiable. No te ensañas con el taxista al que ya tienes vetado (nadie sabemos por qué ni tenemos por qué saberlo) ni te extiendes en tus denuncias y reclamaciones más allá de lo necesario, que además es por el bien común, hables del acerado o de las plazas de aparcamientos. Lo dicho, la elegancia prima.
Para terminar, que ya me estoy enrollando demasiado, quiero felicitarte por los testimonios que recoges al final. He disfrutado cada uno de ellos por su variedad, profundidad, calidad y cariño.
Ánimo y adelante, tienes un gran equipo, ¡el mejor!, y no hablo del Sevilla Fútbol Club, que aunque sea un buen equipo, no es el mejor (jeje), ya lo veremos esta temporada que pinta en verde como la portada de tu libro; hablo de un equipo más serio y competente: Él y Ella te acompañan. Y a ellos, quienes creemos, les rezamos por ti.
Gracias por compartir tu vida. Aunque no nos veamos, aunque no hablemos siquiera por teléfono, estamos contigo, cada vez más cerca del «yomecuro».
Un fuerte abrazo.

¿Es para sentirse querido o no? Soy muy afortunado. Mil gracias, Javier.

Esta vez no me pude poner el tratamiento

En el #SalamancaOnTour que tocaba esta semana no hemos podido completar el ciclo 17 de mi ensayo clínico. Ayer tocaba la segunda sesión de este ciclo, pero no me pude poner el tratamiento, que en esta ocasión solo tocaba el Talquetamab. Pero, como siempre, empecemos por el principio…

Había pedido el taxi como es habitual para el miércoles a las diez de la mañana. Nos recogió otro taxista nuevo para nosotros, Miguel, con el que estuvimos charlando buena parte del viaje. Llegamos al hospital de Salamanca a las dos y media, saludamos a nuestras enfermeras cracks que estaban por allí -Patri y María- y a Belén, la auxiliar con la que también estuvimos charlando un rato mi Merchi y yo. Me pesé, me tomaron las constantes -tensión y temperatura- y fue Patri quien me hizo la extracción de sangre para la analítica. Como todo estaba bien, llamamos al taxi, nos recogió Juan Carlos y nos acercó al hotel, donde pudimos saludar a Raquel y a Rocío. Aunque antes de entrar al hotel comimos algo… Yo llevaba la camiseta personalizada del Salamanca que me regalaron mi vecina y amiga Maricruz y su primo Jairo, delantero del equipo charro. Tengo que decir que he tardado un poco en estrenarla porque la camiseta es talla L… y yo no me ponía una talla L desde que era chico.

Tras descansar un ratito en el hotel nos fuimos a dar un paseo por el entorno de la Plaza Mayor y a tomarnos algo de cena. No nos alejamos mucho porque yo iba con el andador -mi Talquito- y todavía me canso mucho. Los paseos tienen que ser cortos. Pero ¡qué bonita es la Plaza Mayor de Salamanca y qué buen ambiente tiene siempre! En esta ocasión había mucho turismo, muchas familias e incluso sonaba una tuna…

La mañana siguiente empezó de una forma espectacular cuando leí el siguiente tuit de Emergencias Sevilla. Mil gracias, de corazón:

De nuevo nos recogió Juan Carlos y nos acercó al hospital. Tras esperar no demasiado tiempo, salió nuestro número para la consulta de Hematología. Nos atendió Bea, ya que sabíamos que Mariví estaba de vacaciones, pues nos lo dijo en la última consulta que tuvimos con ella. Bea nos dijo que los resultados de la analítica estaban bien, salvo la PCR que estaba un poco alta. La PCR en un análisis de sangre es la Proteína C Reactiva y si tiene niveles altos es indicativo de que puede haber una inflamación o una infección en el organismo. Momento en el que aprovecho para decirle que tengo un bulto en la espalda en la zona lumbar que desde hace unos días me está doliendo. Entonces me dice Bea que probablemente esa sea la razón de la PCR alta y me manda una ecografía de urgencia. Me dice que cuando me la haga vuelva a la consulta para decidir lo que haremos según el resultado de la ecografía.

Entonces es cuando nos damos cuenta de lo grande que es el Hospital nuevo de Salamanca, pues tenemos que andar bastante hasta llegar a la zona de Radiología, donde me harían la ecografía. Entregamos el volante hecho por mi hematóloga, esperamos un poquito y me hice la prueba. El mismo médico que me hizo la ecografía me dijo que se trataba de un quiste y descartó que se tratara de un plasmocitoma. ¡Menos mal, porque yo ya estaba bastante asustado! Será que lleva uno tanto pasado…

Mi Merchi pidió una silla de ruedas para hacer la vuelta porque ya había andado bastante. Y sin problemas… nos la dejaron. La atención y el trato como siempre exquisitos. Volvimos a la zona de Ensayos clínicos para volver a entrar en consulta y, mientras esperábamos, vinieron a vernos Emi y Julia, de la Asociación Ascol. Un buen rato de charla que echamos con ambas. El trabajo que hace la gente que trabaja en Ascol y sus voluntarios es brutal. Por eso es una de las asociaciones de las que soy socio y a la que le dono parte de los beneficios de mis libros y de las iniciativas solidarias que organizo con ayuda de mi gente.

Cuando volvemos a entrar en la consulta con mi hematóloga nos confirma Bea que se trata de un quiste que hay que quitar y tomar antibióticos durante un tiempo para acabar con la infección y que no me podría poner el tratamiento. Nos dice que ya ha hablado con la dermatóloga de guardia para que no tengamos que esperar mucho, aunque eso sí, tendremos que entrar por Urgencias. Nos miramos Merchi y yo y no hace falta decir nada.

Allá que vamos de nuevo con el informe en la mano. Llegamos a Admisión de Urgencias, le cuenta Merchi al administrativo la historia y le contesta que le parece muy bien, pero que allí entra todo el mundo por Triaje y allí es donde debemos exponer el caso. Nos dan un número y a esperar. Tras unos veinte minutos de espera entramos en Triaje, le contamos la historia a la doctora que allí estaba -recién acabada la carrera, como casi siempre- y llamó a la dermatóloga de guardia delante nuestra. A la segunda consiguió contactar con ella y le confirmó que nuestra hematóloga había hablado con ella.

Nos viene a recoger una celadora con una silla de ruedas -los desplazamientos allí son largos- y nos llevan a G-1, que es como otra Sala de espera pero para entrar ya en una consulta específica. Al poco tiempo entramos en la consulta de Dermatología. Nos atienden dos dermatólogas -Lía y Carmen- un enfermero -Álvaro- y una auxiliar -Belén-. Les agradezco lo bien que me trataron en todo momento. Aunque me pusieron anestesia local, me dolió bastante y puse en mis redes esto:

Y nos volvimos con Matías para Sevilla. Nos paramos en el camino a comer algo porque ni habíamos desayunado… Ahora toca arreglar esto que, como muchos me habéis dicho en las redes, es otra piedra en el camino. Pero el camino sigue… y nosotros seguimos en él. Ese camino que lleva al #yomecuro… Ahora toca tomar antibióticos durante diez días e ir al Centro de Salud para hacerme las curas diarias. Y dentro de dos semanas volver a Salamanca para empezar con el ciclo dieciocho, si Dios quiere. Y, sobre todo, ¡a seguir viviendo!… pero cuidándose.

Álbum digital de lectores (y van tres…)

Se va a cumplir un mes desde que hicimos el lanzamiento de mi tercer libro «Cada vez más cerca del #yomecuro». Lo lanzamos el pasado 29 de junio y desde entonces se puso a la venta en la web de libros.com -tanto en formato papel como en formato digital (e-book)-.

A partir de esa fecha también empezaron a recibir los ejemplares del libro aquellos mecenas que solicitaron una recompensa sin dedicatoria. Pero los que quisieron el libro con dedicatoria y firma han tenido que esperar un poquito más, pues hasta este momento he firmado y dedicado más de 150 libros… Y mis dedicatorias son personalizadas y de página completa, no sé cómo no se me ha caído la mano derecha de tanto escribir. Pero tengo que reconocer que me encanta, aunque he tenido el salón de mi casa lleno de cajas de libros durante un tiempo. A mi Merchi esto no le gusta tanto, la verdad.

Yo creo que, salvo algunos mecenas a los que yo le pedí el libro o aquellos a los que yo les voy a entregar el libro dedicado en mano, todos los mecenas deben tener ya el libro en sus manos. Y ahora viene la segunda parte: la fotito. Sí, me gustaría que me mandarais una foto en la que se os vea con el libro, tanto si te hiciste mecenas como si compraste el libro después de su lanzamiento. Lo que se trata es de hacer un álbum digital de lectores, al igual que hicimos con los otros dos libros. Aquí os dejo enlazados los tres álbumes (pulsando sobre cada imagen os lleva al álbum en cuestión):

Tú mismo puedes subir la foto en el álbum, aunque si lo prefieres puedes mandarme la foto por cualquiera de mis redes sociales o por correo electrónico a juandiaz8@gmail.com.

Y hoy mi Merchi y yo hemos grabado un vídeo en la playa de Sanlúcar pidiendo que nos mandéis esas fotos con el libro:

Un mes de julio completito…

Mucho tiempo sin aparecer por aquí… y es que me he llevado muchos días dedicando y firmando libros y esto me ha quitado casi todo el tiempo. Creo que ya he firmado más de 150, entre los mecenas que pidieron el libro y los que he dedicado a gente cercana. Y todavía me faltan…

Empecé el mes yendo a Granada con mi Merchi y mi Vero para llevar a nuestra Patri, pues empezaba a trabajar allí todo el verano, su primer trabajo como TCAE -ella quiere que lo diga así: Técnica en Cuidados Auxiliares de Enfermería (¿podré decir «Técnica»?)- en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada. Y encima empieza en el Servicio de Neonatal -los recién nacidos- ¡con lo que a ella le gustan los niños! Y además se queda en casa de mis cuñados Quino y Ángeles. ¡Qué grandes los dos…! Creo que es una situación muy favorable para empezar, aunque todos los trabajos tienen lo suyo. ¡A por todas, Patri!

En casa de mis cuñados vimos el viernes 1 de julio mi participación en el concurso «El cazador» y lo conté por aquí. También conté que mi Merchi y yo hacíamos las bodas de plata y todas las vicisitudes del viaje a Roma, que no fueron pocas, y que también conté por aquí.

Desde entonces no escribía nada en este humilde blog… y han pasado quince días. He titulado este artículo como «Un mes de julio completito» porque, aunque todavía estemos a 22 de julio, son muchas las cosas que hemos hecho desde que empezó el mes. Y es que a lo que ya hemos contado hay que sumarle unos días en Sanlúcar de Barrameda con Patri y Alberto, pues ella cogió unos días de vacaciones; un par de visitas a Salamanca, pues me pusieron chutes el lunes 11 y ayer, día 21.

En ambas visitas me vio mi hematóloga, la doctora Mariví Mateos, a quien le entregué mi tercer libro dedicado -ha vuelto a escribir el prólogo de este libro, tres de tres-.

También le entregué el lunes 11 los libros dedicados a los que se habían hecho mecenas por allí: mis enfermeras crack Balbi, María y Patri; la limpiadora Alicia y el conductor Matías. Y en la segunda visita entregué los libros dedicados al personal del hotel donde nos quedamos, pues me lo habían pedido en la visita anterior. El hotel Silken Rona Dalba, donde ya llevamos bastante tiempo alojándonos. Gracias, Rocío, Mª José, Marisol y Raquel. Todas las fotos están en el álbum digital de lectores que, una vez más, he creado para la ocasión. Y las que faltan…

Y también he ido a consulta de oculista y de dentista. La primera, la doctora Casanovas, me ha dicho que a finales de septiembre me opera de cataratas del otro ojo, del izquierdo. Tendré que compatibilizarlo con mis visitas a Salamanca, pero lo haremos, pues hay buena disposición por ambas partes. Mi dentista, el doctor Paco Acedo, me dijo en la revisión que tengo la boca bastante bien y solo necesité una limpieza parcial y un empaste. Nueva revisión dentro de seis meses. Me encantan las palabras que se leen en ese mural:

Otra cosita: fui con mi Merchi a ver al traumatólogo especialista en tumores óseos que me operó de la pierna izquierda y que tan buen trabajo hizo. El doctor José Manuel Gallo, que aceptó escribir el epílogo de mi tercer libro y que, por supuesto, ya tiene dedicado.

Cantamos en Triana a la Virgen del Carmen con nuestro coro de San José Obrero:

Y hemos estado en el campo:

Y hoy, viernes 22, me he venido con mi Merchi a Sanlúcar para pasar unos días. Iremos a la playita y pasearemos por Sanlúcar, que es muy bonita y se tapea de lujo. Lo que podamos, está claro. Pero ahora que estoy bien tenemos que aprovechar el momento, pues bastante llevamos pasado. Como yo digo: A SEGUIR VIVIENDO…

Y lo del tercer libro, los mecenas, el álbum digital de lectores… lo dejo para un próximo artículo, ¿vale? Solo una cosa: si quieres comprarlo puedes hacerlo desde este enlace o pinchando en la siguiente imagen:

Viaje a Roma

El pasado 5 de julio hicimos mi Merchi y servidor las bodas de plata de casados, algo que ya conté por aquí en el post anterior. Y con motivo de ello llevaba meses pensando en algo especial que pudiéramos celebrar y disfrutar los dos. Pensé que lo mejor sería hacer un viaje juntos, que lo suyo sería viajar a Paris, pues solo conocemos Eurodisney cuando llevamos a Patri por su comunión, o a Roma, la ciudad eterna que ninguno de los dos conocemos. La luna de miel la hicimos viajando a República Dominicana, porque en el año 97, que fue cuando nos casamos, lo que se llevaba era viajar al Caribe.

Y que conste que pensé en hacer este viaje cuando todavía estaba en silla de ruedas y tenía movilidad prácticamente nula, aunque tenía la confianza en que volvería a andar. Empecé a planificar el viaje en diciembre y viajaríamos en julio. Faltaba bastante tiempo… Elegí Roma, no sé porqué, pero fue el viaje que elegí.

Salimos el lunes 4 de julio, nuestra Vero nos acercó al aeropuerto y podemos decir que empezamos bien, pues la atención que recibí como persona discapacitada fue muy buena, gracias a Ana y a Montse. Tuiteé esto y grabamos un vídeo:

Una vez aterrizados en el aeropuerto de Ciampino-Roma nos estaba esperando Marco, chófer con el que había contactado mi hermana Auxi para llevarnos al apartamento. Gracias por el detallazo, hermanilla.

Al llegar al apartamento nos recibe Kamila, muy simpática y atenta con nosotros todo el tiempo. Pero tenemos la primera incidencia: cuando vamos a salir para hacer nuestra primera visita resulta que el ascensor se ha estropeado y tengo que bajar las escaleras desde un tercer piso. Con mucho trabajo, pero lo hice. La pobre de Kamila no sabía qué decirnos… Medio nos entendíamos en inglés.

El apartamento estaba cerca del Coliseo. Bueno, lo de «cerca» es muy relativo, porque a mí con la poca movilidad que tengo me parecía lejísimo. Me movía con mi Talquito, que es mi andador, pero acababa reventado porque mi movilidad todavía es muy limitada. Y menos mal que no me llevé la Talquita porque Roma está poco adaptada para personas con movilidad reducida, al menos los sitios por los que hemos estado. Esto te hace apreciar aún más lo que tenemos en Sevilla…

Comimos una pizza marguerita en la Trattoria Luizzi, que estaba cerca de donde nos alojamos. Y nos gustó tanto que comimos ahí los tres días. La tarde del lunes vimos el Coliseo y el Foro romano, cogimos un taxi y nos dejó en el apartamento.

Tuvimos mala suerte, pues los días 5 y 6 -que eran nuestros días completos en Roma- había convocada una huelga de taxis en toda Italia y, por supuesto, en Roma también. No había taxis en la calle y esto hacía que los otros servicios públicos como bus y metro se colapsaran. Y los servicios privados como Uber también. Y es que turistas hay en Roma para llenar diez campos de fútbol de los grandes.

El día 5, que era el día de nuestro aniversario, sacamos el ticket para dos días del bus turistico. Dimos dos vueltas completas en él y al menos pudimos ver muchos de los sitios característicos de Roma sin bajarnos del autobús. Ahí mismo fue una chica peruana, que estaba sentada frente a nosotros, quien nos dijo lo de la huelga de taxis.

Así que por la tarde, cuando llegamos al apartamento, muy cansados, usé la app de Uber para solicitar un taxi para la mañana siguiente porque teníamos que ir a ver El Vaticano como fuera. Y así hicimos. Nos recogió Igor a las 9:00 y nos dejó en los museos vaticanos. Por cierto, ¡vaya cómo se conduce en Roma…! Tela de gente para visitar los museos vaticanos y la capilla sixtina. Menos mal que ahí sí hay una verdadera atención al discapacitado, con acceso diferenciado y préstamo gratuito de silla de ruedas. Lo sentí por mi Merchi, que se tuvo que hartar de empujar la silla, aunque ambos salimos encantados con las maravillas que pudimos ver allí. 

Al salir de los museos dejamos la silla de ruedas que nos prestaron y volvimos a coger mi andador. Un ratito de caminata con mi Talquito hasta llegar a la plaza de San Pedro, donde nos hicimos unas fotitos:

Por cierto, el álbum completo de fotos lo tenemos aquí:

Y teníamos que volver al apartamento… y comienza la odisea. No hay taxis en la calle. En Uber nos dejan tirados dos veces tras esperar más de veinte minutos cada vez. Se lo comenta mi mujer a una pareja de carabineris y le dicen que cojamos el bus o el metro, que ellos no pueden hacer nada. Me atrevería a asegurar que en Sevilla la policía local o nacional no contestaría así en una situación tan excepcional.

Pues nada, toca andar hasta la parada 6 del bus turístico, que es la parada del Vaticano, pero hay que andar más de un kilómetro. Y a las dos de la tarde. Y con un sol y un calor de escándalo. Ni sé cómo llegué… Llegó pronto el bus y nos bajamos cinco paradas después, que era la del Coliseo. En realidad la parada está a unos 400 metros del Coliseo y mi mujer le preguntó al chófer si nos podía dejar antes pues nos cogía más cerca del apartamento y así no tendría que andar tanto. Su respuesta categórica y tajante: «No, no, no… paro en la parada». En fin, sin comentarios…

Nos bajamos en la parada, llegamos al Coliseo andando esos 400 metros. No podía más. Mi mujer preguntó a una ambulancia que estaba por allí por si nos hacía el favor de acercarnos. Estábamos a unos 600 metros del apartamento y nada… aquí la solidaridad y la ayuda al prójimo parece que brilla por su ausencia. Sé que esto depende mucho de la persona que te toque, pero de nuevo me atrevo a decir que en Sevilla te ayudan en un 90% de ocasiones cuando las circunstancias son estas.

Incluso se pararon algunos coches de Uber a recoger a clientes de hoteles. Por eso estaba colapsado el servicio de Uber. Tampoco nos echaron cuenta…

En fin, tocaba seguir andando. Mi mujer estaba muy preocupada porque era una situación muy complicada, pero yo le dije que iríamos andando despacito, parándonos las veces que hiciera falta. Y eso hicimos. Nos comimos una pizza en el Luizzi a las seis de la tarde y un poco más adelante nos paramos de nuevo para comernos un helado de los buenos.

Llegamos al apartamento poco después de las siete de la tarde totalmente reventados los dos. Una duchita y a descansar, porque el día había sido muy intenso.

A la mañana siguiente habíamos quedado a las 9:00 con Marco para llevarnos al aeropuerto, pero antes vino Kamila para despedirse. Le pagamos el «impuesto del turismo», pues por lo visto hay que pagar 3,50 € por día y visitante. Total: 21 €. ¿Esto pasa en Sevilla? Sé que en Cataluña sí existe ese impuesto, al menos cuando fui con los chavales de viaje fin de curso al pirineo catalán hace varios años existía, pero en Sevilla no me suena. Pues 21 € más que se le saca al turista. Lo que no sé es en qué se emplea ese dinero, porque suciedad por las calles hay tela, al menos por donde nosotros hemos estado… y no hablemos de los agujeros en las aceras y falta de rebajes de las bordillos. Cantidad de barreras urbanísticas y arquitectónicas. Yo creía que una ciudad tan turística como Roma tendría esto superado. Pues no, me he llevado una decepción, la verdad.

Y cuando llegamos al aeropuerto de Ciampino-Roma buscamos la atención para personas con movilidad reducida, pues la llevábamos solicitada. La vedad es que nos costó, porque la verdad es que la atención dejaba mucho que desear. Y tuiteé esto:

Y tras dos horas y media de vuelo, aterrizamos en Sevilla y la atención fue otra:

Aquí lo he contado todo lo que nos ha pasado a mi Merchi y a mí en este viaje a Roma. Es verdad que hemos tenido mala suerte por la huelga de taxis, una situación sobrevenida que nadie puede saber con anticipación pero que a nosotros nos ha afectado mucho, debido a mi poca movilidad. Pero es mejor quedarnos con lo positivo: con estos días que hemos compartido los dos para celebrar nuestras bodas de plata, con esa visita a El Vaticano que tanto nos ha gustado, con esas pizzas y helados que nos hemos comido tan buenos, con ese apartamento tan agradable en el que nos hemos alojado y con la atención que ha tenido Kamila con nosotros. Y es que seguimos viviendo…

Bodas de plata

Tal día como hoy, hace veinticinco años, a las 21 horas, me estaba casando con mi Merchi delante de María Auxiliadora, en su Santuario de la Trinidad. Ejerció de padrino mi suegro Lorenzo y de madrina mi madre, Manoli, la chica del ok. Ambos, junto a mi padre, Obdulio, y mi suegra, Águeda, se estarán alegrando desde ahí arriba de que sigamos juntos y hayamos compartido tantas cosas, buenas y malas, pero nos quedamos con las buenas. Y las que nos quedan por compartir, Dios mediante… Cuando yo digo que lo mejor que me ha pasado en la vida ha sido compartir mi vida con ella… creo que no exagero.

Estas fotos son de aquel día, 5 de julio de 1997. Tenemos muchas más, aunque entonces no existían los smartphones, pero como muestra creo que valen estas:

Y nos ha dado por venirnos a Roma para celebrarlo juntos, pero esto ya lo contaré en otro post. Seguimos viviendo…

Concursando en «El cazador»…

Empiezo a escribir estas líneas justo el día después del 18 de mayo de este año, un día que me dice mucho, pues en este 2022 se cumplen doce años que mi padre nos dejó y que el Sevilla FC ganó la Copa del Rey de 2010 en Barcelona al Atlético de Madrid. Y yo estuve allí, con mi Migue, porque estoy seguro de que mi Obdu quería que estuviéramos allí. Y lo disfrutamos. Y brindamos al cielo…

Pues el 18 de mayo de 2022 me habían citado para participar como concursante en el programa «El cazador», un programa concurso de preguntas y respuestas que se emite de lunes a viernes en La 1 de Televisión española y que solemos ver a diario en familia pues nos gusta mucho. Había escrito hacía unos meses para participar en el programa, cuando aún estaba con movilidad casi nula y moviéndome con silla de ruedas. Lo hice porque vi que era un programa inclusivo, pues he visto concursar varias veces a personas con algún tipo de discapacidad. Me llevé una sorpresa cuando a los pocos días me llamaron de la productora Mediacrest -que es la que hace el programa- para hacerme un casting online. La chica que me hizo el casting, Sandra, me dijo que había pasado el casting con nota y que seguramente me llamarían para concursar.

Esto fue a primeros de año, por lo que cinco meses después ya creía que no me llamarían. Hasta han cambiado de presentador… el vasco Ion Aramendi le ha dejado el sitio al gallego Rodrigo Vázquez. Ambos lo hacen genial, desde luego. ¡Vaya crack Rodrigo, que es a quien he conocido y quien creo que también se emocionó un poco! Pues a primeros de mayo recibo esa llamada en la que me dicen que me invitan a concursar, me preguntan por mi situación actual -les digo que ya estoy la mayoría del tiempo desplazándome con andador, aunque solo puedo andar distancias cortas- y me dicen que por correo me mandarán las instrucciones de todo.

Les digo que para viajar necesito ir acompañado pues todavía no tengo mucha movilidad y me dicen que no hay problema dada mi situación, por lo que me mandan dos billetes de AVE. Y allá que vamos mi Merchi y servidor… En AVE a Madrid. Mi Merchi siempre conmigo… ¿Que haría yo sin ella?

Al llegar a Atocha hago el maratón del día, andando con el andador desde donde nos deja el AVE hasta donde nos recogería la conductora que nos lleva a las instalaciones de la productora donde se graba el programa. Bastantes metros que tuve que andar. Tuvimos que ir muy lejos de Atocha -Paloma, la conductora, nos dijo que esto estaba en Boadilla del Monte- y mucho tráfico y atascos, aunque la mayoría afortunadamente estaban en sentido contrario -de entrada a Madrid-.

Al llegar a las instalaciones de la productora nos reciben Josemi y Andrea, que están muy atentos con nosotros -como todos-, nos hacen un test de antígenos siguiendo el protocolo anti-covid, nos llevan a un camerino y allí viene Aníbal -un malagueño del Sevilla FC- para explicarnos todo. Merchi se quedaría todo el tiempo en el camerino mientras yo estoy en el estudio grabando.

Visita a maquillaje, elección de vestuario con Patricia, de estilismo -menos mal que me dejó ponerme la camiseta del #yomecuro-, reunión previa con los otros concursantes y con Aníbal para recibir las últimas instrucciones y directos al plató de grabación. Mis compañeros concursantes fueron Albert, de Valencia; Natalia, de Málaga y Ramón, de Córdoba. Conocimos a Suso, el regidor y a Rodrigo, el presentador. Muy buena gente ambos.

Os dejaré por aquí y en mis redes el enlace a la grabación del programa. Creo que hicimos un buen papel y que resultó un buen programa, pero David «el estudiante» en la ronda final es muy bueno, pues contesta muy rápido. Se lo dije a mis compañeros cuando vi que era él el cazador que nos tocaba. Solo pudimos hablar con él a distancia y le dimos la enhorabuena por habernos cazado. Si seguís el programa de forma más o menos habitual sabréis que conseguir 22 casillas en la ronda final no es fácil y es una buena marca. Y si encima acertamos dos rebotes más aún -me encantó la pregunta de Paco Buyo en la que había que responder «Sevilla FC»-. ¿Y qué me decís de la pregunta del Teorema de Pitágoras? ¿Lo habré explicado veces…?

Una experiencia más vivida. Sinceramente os digo que no iba con la idea de traerme dinero, aunque evidentemente si hubiera ganado algo me hubiera encantado, sobre todo porque habría donado una parte y otra parte la habría gastado con mi familia, pues se lo merecen por estar siempre ahí.

Pero no pudo ser… Lo importante es que uno se sigue sintiendo vivo y con ganas de hacer cosas… «por mí y por todos mis compañeros». Tenía muchas ganas de poder contaros todo y por eso cuando nos montamos en el AVE de vuelta tiuteé esto:

Hoy, 1 de julio, ya se ha emitido el programa y, por tanto, he podido publicar esto. Nos ha cogido en Granada, pero lo hemos visto en familia en casa de mis cuñados Quino y Ángeles. Os recomiendo que veáis el programa si no lo habéis visto, porque más allá de ganar o no, para mí hay cosas más importantes, como enviar los mensajes que me dejaron mandar durante mi participación en el programa. Además dejé un ejemplar de cada uno de mis dos primeros libros dedicados a todo el personal que hace posible «El cazador». Gran experiencia, sí señor. A seguir viviendo…

Aquí os dejo el enlace al programa completo #ElCazador537:

Y gracias a la gente de «El cazador» por tuitear esto antes de la emisión del programa:

https://twitter.com/ElCazadorTVE/status/1542885754283499521

Lanzamiento de mi tercer libro

Hoy, 29 de junio, día de san Pedro y san Pablo, es el día de lanzamiento de mi tercer libro, que se titula «Cada vez más cerca del #yomecuro». Esto quiere decir que desde hoy se pone a la venta tanto en su versión en papel como en digital en la web de mi editorial libros.com. Puedes comprarlo desde este enlace. Y en los próximos días estará disponible en librerías. Recuerdo que, al igual que los dos libros anteriores, se trata de un libro solidario, pues todos los beneficios que me correspondan como autor los donaré a entidades que luchan contra el cáncer, apoyan la investigación y ayudan a pacientes y familiares.

Si te hiciste mecenas del proyecto de este tercer libro habrás recibido para que confirmes la dirección de envío y, en cuanto lo hagas, lo recibirás a los pocos días, salvo que escogieras una de las recompensas que incluía el libro dedicado y firmado por mí. Aquí si te pido un poco más de paciencia pues son muchos los que tengo que dedicar y firmar… y los que me conocéis ya sabéis que me lleva un tiempo, pues me gusta hacer las dedicatorias personalizadas y de página completa. Lo que sí os pido es que cuando os llegue el libro os hagáis una foto con él y me la mandéis, pues mi intención es crear un nuevo álbum digital de fotos con todos los mecenas y lectores, como hice con los dos libros anteriores.

Parece mentira que hayamos llegado hasta aquí. Era el 6 de febrero de 2020 cuando empezamos la campaña de crowdfunding para conseguir editar y publicar el primer libro… y dos años y cuatro meses después estamos lanzando el tercer libro… y con toda una pandemia de por medio, que lo ha hecho todo más difícil… Si no hubiera sido por la ayuda de tanta gente que tengo a mi alrededor apoyando y por el buen trabajo de toda la gente de libros.com desde luego esto no habría sido posible.

Tenemos todo un verano por delante para que os leáis el libro y me hagáis llegar vuestros comentarios. Os lo agradeceré mucho, de verdad. Es posible que a partir de septiembre hagamos una presentación oficial. De momento es solo una idea. Os mantendré informados. Eso sí, si hacemos la presentación os espero a todos, pues nos debemos varios abrazos y además pasaré lista… recordando mi época de profe.

La voz de los imparables #19

Ayer pudimos disfrutar del decimonoveno programa de “La voz de los imparables” y último programa de la temporada. Empezamos el 7 de febrero y acabamos ayer.

Dedicamos el programa completo de nuevo a la donación de oŕganos y a los trasplantes. Ya hicimos un programa dedicado a este asunto a mediados de mayo, pero nos quedamos cortos, como nos ocurre la mayoría de veces. y teníamos el compromiso del doctor de que volvería a otro programa. Y lo tuvimos de nuevo… Me acompañaron en el estudio, además de mi Merchi y de mi hermana Auxi, el doctor José Pérez Bernal, promotor incansable de las donaciones de órganos y Director General de trasplantes del Colegio de Médicos de Sevilla. Y también estuvieron con nosotros  Manuel Rodríguez, trasplantado de corazón, que no pudo venir al programa anterior pues el covid se lo impidió. Y José Antonio Rodríguez, trasplantado de hígado.

Al ser el último programa de la temporada, ayer más que nunca comenzamos el programa agradeciendo todos los comentarios cariñosos que recibimos, y recordando como siempre que el objetivo principal seguía siendo la divulgación de experiencias y lecciones de vida de pacientes, recoger información de profesionales sanitarios y de voluntarios y responsables de asociaciones que ayudan a pacientes y familiares, así como incidir en la necesidad de apoyar la investigación. Ayer nos centramos en la donación de órganos y en los trasplantes que salvan vidas. Todos ellos desde luego son imparables y por eso estuvieron en “La voz de los imparables”.

Más agradecimientos: a nuestros patrocinadores y amigos que han estado apoyándonos desde el principio. Gracias Diego, Fran, Carri, Juan y Titi. Y gracias al amigo Antonio Sevilla por hacernos cada semana esos carteles tan magníficos que hace. ¿Y qué decir de las aportaciones de mi Merchi y de mi Auxi? Pues que sin ellas este programa sería otro y menos interesante seguro. Como dice el propio Antonio Sevilla: “Detrás de cada idea o locura que se me ocurre hay un montón de gente apoyando”. Y por eso salen las cosas…

Fue un programa muy interesante, en el que pudimos aprender muchas cosas, en el que escuchamos lecciones de vida y en el que, sobre todo, se pidió con fuerza la donación de órganos. Aquí os dejamos el audio y el vídeo del programa completo:

Espero que os haya gustado este decimonoveno programa, desde luego está hecho con el corazón… y aquí terminamos la temporada. Mucha gente nos pregunta si habrá nueva temporada después del verano, pero no lo sabemos. Nosotros queremos, pero depende de varias cosas. Ya veremos… De momento disfrutemos del verano, que nos lo hemos ganado. Y, como yo siempre digo, a seguir viviendo…

Para terminar me quedo con la foto de grupo que nos hicimos y con el tuit del amigo Diego, al cual le agradecemos enormemente su cariñoso comentario:

https://twitter.com/diegonzalez_73/status/1541513635201261570

Y no nos podemos olvidar del impresionante álbum de fotos que nos ha quedado con todos los carteles y montajes que ha hecho el amigo Antonio Sevilla para cada programa:

Empezando el ciclo 16… (C16D1)

Esta semana tocaba un nuevo #SalamancaOnTour… y nuevamente he ido acompañado por mi Merchi. Hicimos el viaje de ida con el taxista Jesús, que era la segunda vez que nos llevaba, y fue un viaje muy agradable. Llegamos al hospital en torno a las dos y media de la tarde, saludamos a nuestras enfermeras cracks, saludamos a Belén y a Alicia, me pesé -87,7 kilos-, me tomaron las constantes, entregamos los botecitos de orina para la analítica de reevaluación y me sacaron la sangre para el análisis de sangre. Cuando terminamos en el hospital nos recogió Matías, que fue quien nos acercó al hotel, aunque antes de recogernos teníamos que probar las papas bravas del Bar Segundo, que son las mejores de Salamanca, según dicen los de allí, aunque nosotros ya las habíamos probado antes.

La tarde no estaba muy agradable, por lo que decidimos no salir, nos quedamos en el hotel. Cenamos unos bocatas que había traído Merchi de casa y tocaba descansar para estar preparados para el día siguiente.

Estrené una camiseta que me habían regalado mi mujer y mis hijas pues cuando leyeron lo que ponía dijeron que me pegaba tela. Opinad vosotros mismos:

Vino a recogernos a las ocho y media de la mañana Juan Carlos, que nos acercó al hospital. Nos fuimos a la zona de Ensayos clínicos y tocó esperar mientras llegaba nuestro turno para acceder a consulta. Mientras, pudimos saludar por primera vez en persona a Teresa, que también es profesora, es mecenas de mis libros y me sigue junto a su hermana -que también es paciente- desde hace mucho. La fotito no podía faltar. Encantado, Teresa:

Cuando entramos a la consulta con mi hematóloga Mariví, me preguntó cómo me encontraba, le dije que bastante bien y me confirmó que los resultados de la analítica seguían siendo buenos, por lo que podría ponerme el tratamiento. Hablamos de varias cosas, como siempre, entre ellas de su intervención en nuestro programa de radio del pasado lunes, que estuvo genial. Tocaba esperar que trajeran los medicamentos de Farmacia tumbado en una cama y con mi Merchi sentada al lado, pero mientras tanto pude saludar a Elena, psicóloga de Ascol que siempre viene a verme y que venía acompañada de otra chica que estaba haciendo las prácticas; también pude saludar a Elena, coordinadora de ensayos que estuvo con nosotros en el programa de radio de hace un par de semanas; y a Camilo, paciente de Orense que ha recibido las células CAR-T, y que ha venido para revisión acompañado de su señora.

Como empezaba ciclo -el dieciséis ya- tenía que recibir los dos medicamentos que forman parte del ensayo -el Dara y el Talque- y la premedicación correspondiente, pero hubo un problema en Farmacia y tardaron en llegar más de lo esperado. Llegaron cerca de la una del mediodía y fue mi enfermera crack Patri quien se encargó de ponerme los chutes. Terminamos un poco después de las tres de la tarde, llamamos al taxi y vino a recogernos Matías. Durante el trayecto de vuelta escuchamos el programa de «La voz de los imparables» del pasado lunes, en el que entrevistamos a mis dos hematólogas de referencia, las doctoras Mariví Mateos y Marta Reinoso. Magnífico programa, aunque esté mal que yo lo diga. Y también di una cabezadita larga porque la premedicación esa me deja frito. Llegamos un poco antes de las ocho de la tarde a casa y tampoco hacía una calor excesiva.

Nota final: He escrito este artículo desde nuestro campo, una vez que hice los ejercicios en la piscina y comimos algo. Y es que este día de San Juan empezó muy bien y solo puede traer noticias buenas. Por cierto, mil gracias por todas vuestras felicitaciones recibidas por mi santo. Muchísimas… Pero la mejor noticia del día iba en este tuit:

Y a las 18 horas se presenta el logo del EABE23. Ahí estaremos…