Un pasito más…

Acabo de llegar del Hospital de que me quitaran el catéter que tenía puesto en la ingle para la extracción de células madre, tal y como comenté en el post anterior. Han sido 3 días consecutivos acudiendo, acompañado de mi mujer, a la Unidad de Aféresis del Hospital Virgen del Rocío, donde he sido atendido estupendamente por auténticos profesionales de la sanidad pública: las auxiliares Loli y Mariluz, los enfermeros Antonio y Charo (con los que me hice una foto) y los médicos Jesús, Lola, Virginia y Silvia.

Podemos decir que hemos dado otro pasito más para luchar contra el mieloma. Una vez extraídas las células, se congelarán y habrá que esperar 2-3 meses para el autotrasplante de médula y seguramente tendré algún ciclo de tratamiento intermedio, pero eso ya me lo confirmarán a finales de septiembre, que es cuando tengo que volver a ir a consulta.

Me encuentro bien, animado, con fuerza y muy agradecido por el apoyo recibido… y así seguiremos porque esto es un camino largo que hay que recorrer, sin prisas pero sin pausas.

Se acaba agosto y el lunes es la vuelta al cole, al menos para los profes, pero yo iré a mi médica de cabecera para renovar la baja, pues lamentablemente no me podré incorporar. Tengo que seguir con este lío para intentar curarme. Y digo lamentablemente porque, como ya he comentado en alguna ocasión, echo de menos mis clases y el contacto con compañeros y alumnos de mi instituto, pero todo llegará. Ahora hay que estar en lo que hay que estar…

Para terminar quiero volver a agradecer vuestro acompañamiento en todo este proceso. No puedo poner aquí la cantidad de comentarios recibidos, pero a modo de representación voy a dejaros algunas fotos que me han alegrado mucho verlas publicadas. Gracias @CoroHdadSJO, Migue, Luna, César, Ana Belén, Yolanda, Juan, Castro, Yoli, Marta, Paula, Patri, Merchi, Quino, Mª Ángeles, Marta, Raquel y Luis.

#SeguimosJuanma #yomecuro.


Llega el momento de la aféresis (actualizado)

Como ya comenté en un post anterior, tras casi un mes de descanso de tratamiento, ahora a finales de agosto empezábamos con los preparativos para el trasplante de médula. Desde el pasado sábado 25 -que estaba con la familia en Madrid- me estoy poniendo 3 inyecciones diarias, 2 de ellas para estimular las células que me extraerán y una de heparina para evitar la coagulación de la sangre.

Hoy, día 28, tenía que ir a revisión al Hospital para que me hicieran una analítica a través de la cual viéramos cómo vamos.

Allí he estado, acompañado como siempre por mi Merchi. Nos dirigimos directamente a la Unidad de Aféresis, que está en el edificio principal del Hospital Virgen del Rocío, donde estaba citado a las 8:30. Nos recibe Charo, la enfermera, que será quien me saque la sangre. Las venas las tengo un poco castigadas por la cantidad de pinchazos y extracciones de sangre que llevo en estos meses, pero me la pudo sacar sin problemas. Charo nos dice que nos vayamos a desayunar y que en unos 45 minutos tendríamos los resultados de la analítica. Y así fue. Volvimos, nos avisaron al poco tiempo y ya estaba la doctora Escamilla para decirnos que la analítica arrojaba los resultados esperados. Que todo estaba bien y que si no había ningún problema mañana empezaríamos con la extracción de células.

Me pregunta la doctora: ¿algún efecto de las inyecciones? Le contesto que la verdad es que sí, pues llevo un par de días con dolores musculares a la altura de las lumbares; sobre todo esta noche he estado muy molesto y me ha costado conciliar el sueño. Me comenta que esto es un efecto secundario de las inyecciones y me recomienda que tome algún calmante para minimizar el dolor.

Así que mañana estaremos nuevamente por allí a las 8:30 para que me pongan un catéter y comenzar con la extracción. Esto es la aféresis, que no me la pueden hacer pinchando directamente en vena debido al estado de las mismas, de ahí la necesidad de un catéter. La doctora me ha comentado que será necesario uno o dos días para la extracción completa. Nos quedaremos con las células buenas que congelarán y serán las células madre que me implantarán en el trasplante dentro de un par de meses. Y a las células malas que le vayan dando…

Mañana editaré el post y os seguiré contando cómo me ha ido… #SeguimosJuanma #yomecuro

Actualización (29/08/2018):

Llegamos a las 8:30 a la Unidad de Aféresis y somos recibidos por los enfermeros Antonio y Charo, la auxiliar Loli y las doctoras Lola y Virginia. Nos explican el procedimiento a seguir y nos llevan a otras dependencias donde me pondrán el catéter para la extracción de las células. En mi caso es necesario el que me pongan el catéter ya que la extracción no me la pueden hacer directamente a través de las venas de los brazos por tenerlas muy castigadas, debido a tantas extracciones, como ya comentaba ayer.

Entro en una especie de quirófano, me ponen anestesia local y me implantan el catéter en la ingle. Sólo tengo palabras de agradecimiento para las profesionales que me han atendido. Y digo “las” porque todas eran mujeres.

Un celador me vuelve a llevar a la Unidad de Aféresis y comienza el proceso de la extracción de células madres. A través del catéter me conectan a una máquina que saca sangre de mi cuerpo, extrae las células para quedarnos con ellas y congelarlas y devuelve la sangre de nuevo a mi cuerpo serrano. No duele, sólo se hace pesado el estar tanto tiempo conectado a la máquina, pero como podía tener el móvil y encima la compañía de mi mujer la mayor parte del tiempo, estuve distraído. Y además pude conversar de manera muy amigable con Charo, Loli y Antonio. Incluso con Charo nos seguimos mutuamente en Twitter y la he hecho seguidora de este humilde blog. Así da gusto, la verdad. Cuando uno se encuentra con profesionales a los que les gusta tanto su profesión y saben atender a los pacientes con tanto cariño, a uno le hace sentirse tranquilo, confiado y seguro de encontrarse en buenas manos.

En torno a las 13:30 terminamos y el doctor Jesús Marín y el enfermero Antonio me confirman que no hemos podido conseguir todas las células necesarias -algo muy habitual el no conseguirlo en un sólo día-, por lo que mañana seguiremos con las extracciones. Seguramente no haga falta tanto tiempo para conseguir todas y ya el viernes tendré que volver a ir para que me quiten el catéter.

No quiero terminar el post sin volver a agradecer desde aquí el apoyo, el ánimo y la fuerza que me mandáis familiares, amigos, compañeros, gente que conozco virtualmente y gente que no conozco de nada. De verdad que estoy abrumado por la cantidad de mensajes, comentarios y “me gusta” recibidos a través de las redes sociales. Me ayudan una barbaridad, por eso os sigo contando todo el proceso y por eso sigo animado, con fuerza y con el #SeguimosJuanma para conseguir el #yomecuro.

Preparándonos para el TAMO

Algunos os preguntaréis qué es eso del TAMO. Pues es el acrómino de Trasplante Autólogo de Médula Ósea, que es lo próximo que está previsto que me hagan para seguir luchando contra ese mieloma múltiple que se incrustó en mi cuerpo sin que nadie lo invitara, pero con el que estamos dispuesto a acabar. Y si no acabamos con él -porque dicen que el mieloma múltiple es una enfermedad incurable-, al menos dejarlo adormilado una buena cantidad de años, de 50 años p´arriba :-).

El trasplante se llama autólogo porque se hará con mis propias células, por lo que no necesitaré donante. Esto es una ventaja, porque al ser mis células no hay posibilidad de rechazo. Sin embargo, se trata de un trasplante y por supuesto tiene “sus cosillas”. Y antes de llegar al trasplante tenemos que hacer unas pruebas y tratamientos previos.

Todo este proceso me lo harán me lo están haciendo ya en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, en el Centro de Diagnóstico, donde se encuentra la Unidad de Hematología encargada del tratamiento de este tipo de enfermedades.

Este pasado mes de julio me han visto las doctoras Carrillo y Escamilla, han visto mi historial, me han explicado todo el proceso a seguir y me han planificado las pruebas y tratamientos a realizar antes de hacer el trasplante.

Ya me he hecho un par de analíticas completas, un raspado de médula para ver cómo están las células y lo próximo será una aféresis, en la que se trata de extraer las células madre de mi cuerpo que sean buenas para congelarlas y posteriormente implantármelas en el trasplante.

Hasta el 25 de agosto me dejan descansar de tratamiento y, a partir de ese día, durante 6 días consecutivos tendré que inyectarme dos veces al día un medicamento que me facilitarán desde la Farmacia del Hospital, que lo que hace es estimular las células para llevarlas desde los huesos a las venas para su posterior extracción en la aféresis. También tendré que inyectarme heparina para evitar la coagulación de la sangre. Y después de estas inyecciones me harán la aféresis, supongo que en septiembre. Tras ello un par de meses de tratamiento con Lena y Velcade como los 4 que ya he hecho para finalmente hacer el trasplante. Para esto me dicen que tendré que estar un mes ingresado y en aislamiento pues me dejan prácticamente vacío, por lo que estaré muy bajo de defensas y la posibilidad de coger infecciones crece mucho. De ahí la necesidad del aislamiento y del control continuo.

Me han hecho firmar varios papeles de autorizaciones que por supuesto he firmado, porque sé que estoy en buenas manos y que el personal sanitario que me está atendiendo está haciendo todo lo posible para acabar con el maldito mieloma o, al menos, para minimizar su acción negativa sobre mi cuerpo.

He intentado resumir en estas breves líneas todo lo que me han dicho las doctoras sobre el proceso a seguir hasta llegar al trasplante. La verdad es que me lo han explicado muy bien y así lo intento trasladar aquí para informarte a ti que me sigues y te preocupas por cómo estoy y cómo llevo el tratamiento.

Tengo clara cual es mi prioridad en estos momentos, que es curarme, pero tengo que reconocer que, aunque estemos en período vacacional, echo de menos mi instituto, mis clases, mis compañer@s, mis alumn@s, mis líos TIC… pero también tengo claro que volveré con las pilas cargadas.

Seguimos en el camino, seguimos con fuerza y animado y sigo agradeciendo que estéis ahí conmigo ayudándome a superar esto, porque sigo estando seguro que #yomecuro

Continuará… #SeguimosJuanma

Así imposible fallar…

Ya he contado por aquí en más de una ocasión que me siento muy querido, que el acompañamiento que estoy sintiendo por parte de familiares y amigos para plantar cara al maldito mieloma es tan brutal que así es imposible que no me cure.

Sigo recibiendo a diario mensajes de ánimo, llamadas, tuits, whatsapps, telegrams, mensajes en Facebook, correos, comentarios en este blog… Intento contestar a todos y creo que hasta ahora no me he dejado a nadie atrás y vuelvo a insistir en que sentirme tan arropado y con tanta gente remando en la misma dirección me hace ser muy optimista y estar animado y con fuerza para seguir afrontando el tratamiento y el próximo trasplante de médula que me harán y del que en un próximo post daré más información. Bueno, en realidad os contaré lo que me han dicho mis doctoras.

Ayer fue otro día muy especial para mí. Celebrábamos la barbacoa de final de temporada de nuestro Coro de San José Obrero en nuestro campo. Un día de convivencia para pasarlo bien. Pero además de comer, beber -yo SIN, por supuesto-, bastantes bañitos en la piscina y algún que otro cantecito, me prepararon una sorpresa que me llenó de emoción.

Me llevaron fuera engañado para recoger de un coche unos supuestos regalos que yo debía entregar a cada componente del coro… y mientras tanto estos componentes del coro y mi familia se colocaron estratégicamente para hacer esta foto:

Todos con camiseta con el #yomecuro y el #SeguimosJuanma que de un tiempo a esta parte tanto estoy usando en las redes sociales. ¡Y una pancarta rotulada por los niños discapacitados que atiende Ana Belén! No pude contener la emoción, es que no me esperaba nada y fue un auténtico sorpresón. Y encima mi amigo Castro lee esta carta que me dedica Valentín García -recientemente nombrado hijo adoptivo de Triana-  tras haber contactado con él:

Son palabras que llegan y que a la vez animan a seguir. Y en esas estamos porque #yomecuro… y Valentín también.

Muchas gracias a Castro, a Yoli y a Ana Belén como principales ideólogos de este sorpresón, a todos los componentes del coro, amigos y amigas con los que comparto tantas horas de ensayo y tantos cantes y a mi familia que, por supuesto, siempre están ahí, con camiseta y sin camiseta, para lo que haga falta.

También me rgalaron una chapa especial, aunque todos ellos también tienen su chapa con el #yomecuro y el #SeguimosJuanma, que algún día haremos trending topic 🙂

Seguimos en el camino…

Se aproxima el final de curso y me consta que mis compis docentes están hasta arriba de trabajo con evaluaciones, memorias y reuniones y papeleos varios. Y los que son interinos más aún, porque tienen que compatibilizar todo esto con las oposiciones, cuyo primer examen se celebra este próximo fin de semana. ¡Suerte para tod@s!

Este año me he librado de todas estas tareas -reconozco que lo que peor sigo llevando son las sesiones de evaluación, aunque supongo que algún día me acostumbraré- porque sigo de baja y luchando contra mi enfermedad en este camino que elegimos, aunque sigo haciendo alguna que otra cosilla para ayudar a mis compañeros del equipo directivo desde la distancia.

Esta misma tarde me hacen una biopsia de médula para ver cómo andamos de células madre, porque parece que el protocolo para todo el tema del trasplante está próximo a empezar, según me ha comunicado mi hematóloga. Todo eso será en el Hospital Virgen del Rocío, pero tendremos que esperar los resultados de la biopsia para ver cómo se va desarrollando todo. Os lo seguiré contando…

De momento vamos por el buen camino, el tratamiento no me está sentando mal, he ganado mucha movilidad en el brazo derecho y el dolor que tenía ha disminuido bastante. Todo esto hace que los ánimos sigan arriba. Además, la familia, los amigos, los compañeros… siguen ahí, por lo que es imposible venirse abajo con la cantidad de mensajes de apoyo recibidos. El trasplante que me harán se llama TAMO (Trasplante Autólogo de Médula Ósea), por lo que es un autotrasplante y, por tanto, no necesito donante, aunque si lo necesitara os aseguro que voluntarios no me faltarían.

Me ha dado por hacerme una camiseta y una gorra con el #yomecuro y el #SeguimosJuanma, mis dos hashtag de cabecera en estos momentos. Me voy a cambiar la foto en todos mis perfiles de las redes sociales porque está claro que mi prioridad ahora mismo es la que es…

Los días largos

Voy a cumplir ahora 5 meses de baja y no termino de acostumbrarme a esta situación. Y mira que lo intento, pero es que pasar de una vida súper activa a una vida super pausada y relajada no es fácil. Pero es lo que toca y así hay que asumirlo.

Cuando estamos en la vorágine del día a día no pocas veces nos quejamos de que no tenemos tiempo para nada, de no tener tiempo para hacer esas otras cosas que nos gustaría de nuestro trabajo, de nuestros hobbies o de estar con nuestra familia. Las 24 horas del día nos parecen pocas. Sin embargo cuando la situación cambia, aunque sea de forma obligatoria como me ha ocurrido a mí, las 24 horas del día se hacen muy largas. Y si encima alguno de los medicamentos que te estás tomando te produce insomnio, ya no te quiero ni contar…

Netflix, HBO, Amazon Prime Video… Son muchas las series y películas que he visto en estas plataformas, ya que yo no soy mucho de ver televisión, pero seguir una buena serie o ver una buena película sí que me gusta mucho, así que agradecería recomendaciones. Y ya mismo está aquí el Mundial de Rusia. En los mundiales anteriores yo solía ver los partidos de España y los partidos importantes, pero creo que en este Mundial me voy a tragar hasta el Túnez-Panamá… 🙂

También estoy leyendo más que nunca. Ahora estoy con el libro “La Catedral del Mar”, porque ya que ha empezado la serie en la tele y la estoy siguiendo, voy a la vez con el libro, que me está gustando bastante. Y es curioso comparar lo que se ve en cada capítulo de la serie con lo que aparece en el libro. El guión de la serie es un resumen del libro, porque es muy complicado plasmar más de 600 páginas en 8 horas de televisión -la serie consta de 8 capítulos-.

Sigo con los ciclos de tratamiento. Este próximo lunes comienzo con el tercer ciclo del nuevo tratamiento y durante la semana me harán una biopsia de la médula. El tratamiento no me está sentando mal, solo algunos días aislados noto más cansancio de la cuenta y el cuerpo muy flojo, pero la mayor parte de los días me encuentro bastante bien, afortunadamente. Estoy todavía sufriendo un catarro y faringitis, porque al tener las defensas tan bajas parece ser que lo pillo todo, pero ya vamos saliendo… También ha mejorado mucho mi brazo derecho, pues he ganado en movilidad y el dolor ha bajado considerablemente, aunque todavía no puedo realizar ciertos movimientos ni levantar el brazo, pero la mejoría es considerable.

Cuando me encuentro bien intento hacer la vida con la mayor normalidad posible y por eso intento salir a la calle para dar mis paseítos, quedar con amigos que se preocupan por mí para tomar alguna que otra SIN, asistir a eventos a los que me invitan, ayudar a mis compis del equipo directivo del IES Chaves Nogales a gestionar el centro desde la distancia,  ir a ensayar con mi coro… En definitiva intento realizar todas las actividades posibles que me ocupen el día y que hagan que no se me caiga el techo de mi casa encima.

Esto es una carrera de fondo, es un proceso largo, y por eso tengo que seguir agradeciendo el que estéis ahí, el que me sigan llegando vuestros ánimos y vuestros buenos deseos,  empezando por mi familia y siguiendo por todos los amigos y compañeros que, tanto personalmente como a través de las redes, me hacen llegar su apoyo. Así que seguimos en la lucha porque esto lo ganamos sí o sí… #SeguimosJuanma #yomecuro

Continuará…

Mi camino elegido porque… #yomecuro #SeguimosJuanma

Escribo Dicto el contenido de este post a las 4 de la mañana y no precisamente porque acabe de llegar de la feria, que sí que fui, sí, pero a las 10 de la noche ya estaba en casa. La medicación que estoy tomando me produce insomnio y tengo que gestionarlo de la mejor manera posible.

Llevo más de 3 meses de baja médica por enfermedad. La primera desde que comencé a trabajar en el año 94, que fue cuando aprobé las oposiciones de profe de matemáticas de secundaria y me hice funcionario. Ahí empezó mi vida laboral, no había trabajado nunca antes, ni siquiera como interino. Pues desde entonces hasta el 8 de enero de este año jamás me he tenido que dar de baja, afortunadamente, claro está. Es más, que yo recuerde nunca he faltado por enfermedad a mi trabajo. Para más inri, hasta me casé en verano, un 5 de julio, por lo que el permiso de boda también me lo comí con papas…

Y ahora toca parada. Y menos mal que ese tropezón que me pegué en la escalera del instituto el pasado 24 de noviembre hizo que el hombro derecho me doliera tanto que me fuera directamente a urgencias y allí fue donde me dijeron que ahí se veía algo raro. Sigo trabajando con un dolor inmenso en el brazo hasta las vacaciones de Navidad, pero a la vez empiezo visitando al traumatólogo y haciéndome pruebas. Todas estas pruebas parecen indicar que tengo un problema tumoral en el húmero derecho, quizás producido por un mieloma múltiple, que es un tipo de cáncer en la sangre producido por células malignas generadas en la médula, como finalmente se ha confirmado que tengo, según ha diagnosticado la hematóloga que me atiende y que me ha puesto el tratamiento combinado que tengo que seguir con vistas a hacer un trasplante de médula.

Y claro, cuando a uno le cuentan una cosa como ésta se queda un poco plof. ¿Lógico, verdad? Pero tras la preocupación inicial -y que todavía existe- toca levantar cabeza y tomar una serie de decisiones que paso a resumir en este listado:

  • Aunque sabemos que a día de hoy el mieloma múltiple es incurable, yo estoy seguro que me voy a curar.
  • Si no me curo del todo, al menos podremos tratarlo y seguir viviendo con la calidad suficiente el mayor tiempo posible. Hasta que sea viejecito, vamos. Que me quedan todavía muchas cosas que hacer en esta vida, que es la única que tengo.
  • Se me planteaban dos posibles caminos: o quedarme en casa aislado del mundo y encerrado en una casi depresión, o bien contarlo, compartirlo y dejarme querer y ayudar. Elegí este último camino y creo que no me he equivocado.
  • Llevar una vida con la mayor normalidad posible, para no amargar a los que están a mi alrededor.
  • Agradecer a mi familia más cercana su inestimable ayuda; sin ellos y sin ellas nada sería igual.
  • Agradecer a mis amigos presenciales y virtuales la cantidad de mensajes de ánimos que me llegan. Incluso de gente que no me conoce de nada. Ayudan una cantidad bestial.
  • Saber desconectar y delegar cosas de todo lo que llevaba p´alante. Aunque no del todo, porque con algo me tengo que distraer.
  • Aprender a decir NO a cosas que me llegan que antes siempre eran SÍ, pero cuando no se puede, no se puede. Más adelante volverá a ser SÍ. La prioridad ahora está clara cuál es.
  • Disfrutar del día a día. Si un día me levanto bien, tengo que aprovecharlo, para que no se me caiga el techo de mi casa en lo alto. Afortunadamente los días buenos ganan por goleada a los días malos, hasta el momento.
  • Buscarme distracciones que me mantengan ocupado la mayor parte del día, para no estar pensando siempre en lo mismo. Escribo en este humilde blog más que nunca, tengo a Netflix y a HBO volteados, leo bastante, navego mucho por internet y uso las redes sociales como habitualmente hacía, aunque lo que para nada hago es buscar información sobre lo que tengo. Y cuando me encuentro bien salgo a dar mi paseíto.
  • Retirada del alcohol de forma absoluta recomendada por los médicos y autoimpuesta por mí. Menos mal que dejé de fumar hace ya varios años.
  • Quedar con amigos que quieren verme. Soy muy afortunado, me siento muy querido y me encanta compartir momentos de Cruzcampo SIN 🙂
  • Hacer caso a lo que me dicen los médicos y confiar en ellos, que son los que saben de esto.
  • Hacerme socio de la Fundación Josep Carreras, porque me parece lamentable tener que leer noticias como ésta de hoy mismo:

En nuestro IES Chaves Nogales ya colaboramos con ellos recaudando fondos con actividades solidarias, después de que nos dejara nuestro alumno Adrián por culpa de la leucemia.

Actualización: Ya soy socio de la Fundación Josep Carreras contra la leucemia:

  • Rezar. Soy creyente y ahora rezo como nunca.

Me he sentido muy identificado con Valentín García, periodista de Canal Sur que anteriormente estaba en la Cadena SER y que he escuchado en bastantes ocasiones. Él también ha decidido escoger el mismo camino que yo. Ha contado su enfermedad en su blog y se ha hecho viral en redes sociales. Tiene cáncer de pulmón por culpa del maldito tabaco y metástasis en la hipófisis y está en pleno tratamiento. Le he escuchado sus tres entrevistas: en “Hoy por hoy Sevilla” de Radio Sevilla con Salomón Hachuel, en Canal Sur, con Ton Martín Benítez y en “La ventana”, con Carles Francino.

Y digo que me siento muy identificado con él porque ambos hemos elegido el mismo camino  para afrontar la enfermedad, ambos tenemos 50 años y dos hijos – en mi caso hijas-, ambos tenemos a la Cruzcampo como cerveza preferida… aunque en lo que más nos diferenciamos es en que él es bético y yo sevillista. Hemos intercambiado varios tuits, él atiende en la medida de lo posible todo el cariño que le llega, intentando responder lo máximo, lo mismo que intento hacer yo, aunque evidentemente a él le llega muchísimo más que a mí, por lo que fácil no debe ser. No le conozco personalmente, pero al igual que muchas personas le he cogido un cariño especial por la decisión que ha tomado y que a mucha gente está ayudando. ¡Bien por ti, Valentín! Me encantaría que cuando volvieras a estar por Sevilla pudiéramos coincidir y poder compartir una Cruzcampo SIN fresquita para poder hablar, entre otras cosas, de los éxitos de tu equipo y del mío, aunque entiendo que ahora mismo esto esté en un segundo plano. Ya sabes que seguimos, porque #yomecuro – hashtag creado por ti- #noscuramos #SeguimosJuanma #SeguimosValentin…

Cambiamos el tratamiento… #SeguimosJuanma

Ya conté por aquí que en mi vida comenzaba una nueva historia. Pues bien, la historia continúa…

Ayer estuve en la consulta de mi hematóloga acompañado de mi mujer, la que viene conmigo a todos los sitios. Es mi chófer, mi vestidora, mi cuidadora… debido a que al no poder mover el brazo derecho no puedo hacer muchas cosas. No tendré días suficientes en mi vida para poder agradecerle todo lo que mi Merchi está haciendo por mí.  Y ella me dice: ¿y tú no harías por mí lo mismo? No te quepa la menor duda, cariño.

Tenía cita en la consulta de la doctora Pereira a las 20:45, gracias a un hueco que me había abierto en su agenda, porque quería verme para explicarme el cambio de tratamiento que empezaba ayer, aunque previamente me había llamado por teléfono para explicármelo todo, pero teníamos que vernos cara a cara para resolver todas las dudas e inquietudes que yo tenía, que no eran pocas.

Entramos tarde, bastante tarde, porque la consulta llevaba retraso. La gente en la sala de espera muy nerviosa, pero cuando entran en la consulta agradecen que le dediquen el tiempo que sea necesario, como debe ser, claro. Fuimos los últimos y estuvimos una hora dentro, ya sin prisa porque no había nadie esperando, pero pudimos resolver todas las dudas que teníamos. Cerramos la consulta con la doctora a las 23:35 horas.

Básicamente el cambio de tratamiento es debido a que la doctora me recomienda que me haga un trasplante de médula y la medicación que estaba tomando anteriormente no era la más adecuada para el tema de las células madres. Nos lo explicó todo muy bien, nos dijo que este tratamiento es el más recomendado por los especialistas que tratan el mieloma múltiple -que es lo que yo tengo- y que debido a los resultados de las analíticas y a mi edad lo más recomendable es hacer un trasplante de médula, pues es lo que más garantía da para el futuro, teniendo en cuenta que el mieloma no se cura.

Desde que me enteré de lo del trasplante, a cada persona que se lo cuento se me ofrece como donante -y bien que se lo agradezco-, pero no será necesario, porque se trata de una autodonación. Podemos decir de forma muy resumida y para que se entienda bien que se trata de sacar todas las células, eliminar las malas y quedarnos con las buenas. Evidentemente es un proceso complicado, que necesita aislamiento y que se hará cuando termine los 4 ó 6 ciclos de 28 días de este tratamiento nuevo que me ha puesto.

Si hay algo que me gusta en esta vida es que alguien haga su trabajo con gusto y dedicación; y si hablamos de profesiones como la mía o como la de mi doctora, donde tratamos con personas y hay mucho de vocación, todavía más. A esta mujer se le nota que le gusta su profesión, ya está jubilada pero sigue en su consulta dándolo todo por sus pacientes, tratándolos con cariño, explicándole todo y escuchándoles. Al menos esa es mi experiencia y le agradezco mucho el trato y la cercanía.

Y luego vendrá el tema que tanto odio de la burocracia y el papeleo, pero de momento no me voy a preocupar de esto porque ya tengo bastante. Tiempo habrá de hincarle el diente y lo que haga falta. Soy consciente de que éstos son tratamientos caros pero, ¿qué culpa tiene uno de que un visitante inesperado llamado mieloma haya querido ejercer de okupa en mi cuerpo serrano?  Lo que cabría preguntarse es el porqué son tan caros estos tratamientos sí están pensados para salvar la vida de las personas. ¿Alguien puede responder a esto?

Pero vamos que yo me voy a curar. Bueno, del todo no, porque ya sabemos que el mieloma no se cura, pero me acostumbraré a vivir con él. Este viernes termino el tratamiento de 23 sesiones de radioterapia en el hombro y la verdad es que estoy notando mejoría porque ya no me duele tanto y he ganado algo de movilidad.

Seguiré pinchandome el Velcade y tomando todas las pastillas del tratamiento -dice mi mujer que algunas de ellas debo saborearlas, por lo caras que son :-)-.  Yo estoy animado y con fuerza y dispuesto a seguir adelante. Y con los ánimos y lo bien acompañado que me siento por tanta gente que me quiere y me aprecia no me cabe duda de que esta batalla la ganamos. No será fácil, pero ganaremos, porque vamos a luchar para ganar.

Por aquí os seguiré contando… #SeguimosJuanma

Empezamos…

Tras más de 3 meses y medio de visitas a médicos, realización de analíticas y pruebas varias y papeleo diverso, hoy por fin comienzo mi tratamiento para terminar con eso malo que ha entrado en mi cuerpo, que se cree que ha entrado para quedarse, pero eso no se lo cree ni harto de vino, vamos a por él y vamos a poder con él.

Me han detectado un mieloma múltiple que me ha dañado el húmero derecho. Esto requiere un tratamiento combinado de pastillas y quimio para tratar el mieloma y de sesiones de radioterapia para tratar la lesión del hombro. Será un tratamiento largo, en principio de varios meses y desde luego que no será fácil, más que nada por los posibles efectos secundarios que tienen este tipo de tratamientos. Pero yo estoy animado, me encuentro fuerte y con toda la ayuda que estoy recibiendo aún más, por lo que no me cabe la menor duda de que vamos a poder con ello.

¿Que por qué lo cuento por aquí si esto es algo que pertenece al ámbito privado de cada uno? Simplemente porque me siento en deuda con la cantidad de compañeros, amigos y familiares que, de una u otra forma, se han preocupado -y se siguen preocupando- por mi salud. Es tal la cantidad de llamadas y mensajes recibidos por distintos medios que si tuviera que hacer una lista necesitaría varios folios. Muchas gracias por hacerme sentir tan querido.

Y hacerle caso a los médicos, que son los que saben de esto, Muchas gracias a los doctores Santos y González y a las doctoras Fernández y Pereira y a sus respectivos equipos por el trato recibido en todo momento. En profesiones como la medicina o la educación se nota mucho quien la ejerce por vocación y quien no, porque se trata con personas y yo he tenido la suerte de que los médicos que me están atendiendo son vocacionales.

Muchas gracias también a mis compañeros y amigos del IES Chaves Nogales, de las redes, de mi claustro virtual, de los eaberos, de mi grupo de “los del 67”, de mi grupo de la feria, de mi coro, de mi grupo de “repensar la primaria”, de mis amigos matemáticos, de mis googleros de GEG España, de mis vecinos, de mi grupo de padeleros, de mis alumnos, de sus padres… En definitiva, gracias a tod@s por estar ahí y mandarme tantos ánimos y energía positiva.

Mención aparte merecen mi gente más cercana: mis hermanas, mi cuñado, mi sobrino Migue y mi tío, que están volcados en el cuidado de “la chica del ok”, de la más grande: mi madre. Está pasando una mala racha y lo que más siento es no poder ayudar como yo quisiera. Y mis hijas y mi mujer están centradas en ayudarme a mí. Lo de mi mujer es espectacular. ¿Alguien sabe dónde se puede encargar un monumento? Porque creo que Mercedes Delgado -mi Merchi- se merece un monumento. Debido a mi inutilidad -no puedo mover prácticamente nada el brazo derecho-, la necesito prácticamente para todo, desde ayudarme a vestirme hasta llevarme a todas las pruebas médicas. Aunque mi enfermera Sole dice que “de inútil nada”. Que inútil es alguien que no quiere revertir la situación y que ese no es mi caso. Pues si es así efectivamente tienes razón, Sole porque está claro que yo quiero revertir la situación y lo vamos a conseguir, con la ayudita también del que está ahí arriba.

Y gracias a la recomendación de mi amiga Consuelo seguiremos cantando eso de… Resistiré…

Empezamos… y seguimos.