Un día inolvidable

Ayer fue mi cumpleaños y os puedo asegurar que jamás voy a olvidar este 27 de octubre de 2020 por todo lo que he podido vivir, por todo el cariño recibido y por volver a comprobar la calidad de la gente que me rodea: familiares, amigos y seguidores de las redes, compañeros profes, alumnos, gente que no conozco de nada… De verdad que estoy totalmente abrumado y todavía me dura la emoción.

El día no empezó muy bien ya que no tenía buen cuerpo, estaba flojillo y fatigado y sin apetito, como los días anteriores. Pero poco a poco el móvil no paraba de sonar, de recibir mensajes por las distintas redes y entonces me fui viniendo arriba. Mucho cariño y mucho envío de fuerza y de ánimos en cada uno de los mensajes de felicitación que fui recibiendo. Intenté agradecer cada uno de ellos dándole al corazoncito de «Me gusta» de Twitter o al «Me encanta» de Facebook o al corazoncito de Instagram. Incluso recibí un par de SMS gracias a los amigos Pedro y Alberto. Que no se nos olvide que los SMS nos dieron la vida a finales de los 90, aunque ahora nadie los use. Cosas de la evolución.

Otra de las cosas que me alegró la mañana fue volver a ver a mi Merchi acompañándome en la habitación después de tantos días que ha estado malita, aunque he estado súper bien acompañado por mi hermana Auxi y por mi hija Patri los días que ella no pudo venir. La verdad es que tenía ganas de volver a verla después de tantos días, pues ella siempre está conmigo.

A media mañana viene a verme la hematóloga y me dice que los resultados de la analítica están bien, el número de plaquetas es correcto, no estoy bajo de defensas y, por tanto, me da el alta para irme a casa. Evidentemente me pongo muy contento porque como en casa de uno ya sabemos que no se está en ningún sitio. Me da los papeles para las próximas visitas que tengo que hacer pues me faltan un par de pinchazos de Bortezomib y una consulta intermedia y además tengo una visita pendiente con Traumatología. Pues ya solo quedaba esperar a la ambulancia para volver a casa.

A partir de ese momento Merchi se pone a recoger todas las cosas, a mí me desconectan de la máquina, me limpian el PICC y me visto. Y sigo recibiendo mensajes de felicitación y alguna que otra sorpresa. En un momento dado veo que el móvil empieza a pitar de forma muy continua y es que en el Instagram de la Fundación Josep Carreras han subido una historia en la que me felicitan haciendo el gesto de fuerza amigos y familiares. Me pongo a verlo y las lágrimas empiezan a caer por mí rostro. Muy emocionado. Aquí os dejo un vídeo que he preparado con dicha historia. Canta mi Patri, como no podía ser de otra forma.

Sigo con la llorera y emocionado leyendo tantos y tantos mensajes, sobre todo cuando leo el que me deja mi Migue en Facebook. Impresionante lo que me ha escrito este chiquillo y es que es verdad que nos queremos con locura.

Impresionado también por el resultado de la recaudación de fondos que organicé en Facebook para donarlo a la Fundación Josep Carreras contra la leucemia. Casi hemos duplicado el objetivo inicial de 500 € que me propuse. En estos momentos más de 30 personas han colaborado y hemos conseguido recaudar 935 €. Todavía puedes colaborar si quieres pues voy a dejar abierto el evento un par de días más. Pulsa aquí si te apetece colaborar.

Desde la 1 de la tarde estamos esperando la ambulancia y son las 5 y nada. Llama a los de Tenorio -la empresa de las ambulancias- y me dicen que todavía no está asignada mi recogida, así que renuncio a la ambulancia, llamo a mi amigo Carri y viene junto a Noelia por nosotros. Otros que nunca fallan y que siempre están ahí.

Nos dejan en casa a Merchi y a mí, les agradecemos una vez más su entrega absoluta y nos despedimos de ellos hasta el día siguiente. A las 19 horas había quedado con el amigo Paco Moreno de Onda Capital Radio porque me iba a hacer una entrevista para hablar de mi libro. Llegué a casa en torno a las 18:30, preparé el ordenador, me conecté a través de Skype y me hizo la entrevista, pero con lo que yo no contaba era con la sorpresa que me tenía preparada, que fue un audio de felicitaciones que me había preparado la familia, todo organizado por mi sobrina Auxi, que también estaba en el programa en directo para hablar de su libro. La verdad que fue otro momento muy emocionante. Aquí os dejo el audio de las felicitaciones de mi familia:

Pulsa sobre la imagen para acceer al audio

Al rato viene mi sobrino Migue para ayudarme a darme una ducha que tanto necesitaba, después de tantos días de aseo encamado que ya sabemos que no es lo mismo. Me sentó la ducha genial y además Migue vino con una tarta con sus correspondientes velas de números y juntos las soplamos. No hemos podido hacer una celebración familiar como siempre hacemos, pero al menos he podido soplar mis velas, esto que nunca falte:

Y a partir de ahí a seguir leyendo mensajes de felicitación recibidos a través de las distintas redes. Creo que ayer fue el día de récord absoluto en el que más tiempo he tenido el móvil en la mano. Puedo decir que han sido cientos -no sé si miles, no quiero que me llaméis «exagerao»- de mensajes recibidos por las distintas redes: Twitter, Facebook, Instagram, WhatsApp, Telegram… alguna que otra llamada de familiares y amigos más cercanos y los dos SMS de mis amigos Pedro y Alberto. Muy contento, muy emocionado y muy agradecido por todo. La verdad es que así da gusto cumplir años… y lo que nos queda, porque está claro que #yomecuro.

Despidiéndome de los 52

Pues sí, mañana es mi cumpleaños, como cada 27 de octubre. Como soy del 67 -pedazo de generación- si hacemos las cuentas mañana cumplo 53 años. No podré celebrarlo como a mí me gustaría, porque aparte de estar ingresado, estamos viviendo la situación que estamos viviendo y no podré hacer una celebración familiar como solemos hacer cada cumpleaños.

Hoy termino con el último chute de quimio y ya me han sacado sangre para hacer una analítica de reevaluación. Cuando la vean los hematologos me dirán cómo está la situación y ya veremos si me tengo que quedar aquí algún día más ingresado o no.

Para celebrar mi cumpleaños se me han ocurrido un par de opciones, una más reivindicativa y otra más solidaria, aunque la solidaridad está presente en ambas. Vamos con la reivindicativa: ¡TELEVISIÓN GRATIS EN LAS HABITACIONES DE LOS HOSPITALES PÚBLICOS YA!

A mí en realidad no me hace falta, porque yo tengo datos ilimitados en mi móvil y con eso me basta para tener un ratito de entretenimiento, pero sé de muchas personas que están ingresadas para los que la televisión le serviría de distracción y no se pueden permitir el lujo de pagar 5 € diarios. Me parece un auténtico abuso, así que esta es mi reivindicación que espero que apoyéis y que llegue a alguien. Ya tuiteé esto el mes pasado cuando estuve ingresado y la verdad es que tuvo bastante repercusión:

Y como en años anteriores he creado un evento solidario en Facebook para recaudar fondos destinados a una entidad benéfica. En este caso ha sido la Fundación Josep Carreras contra la leucemia, de la que soy socio y colaborador. El año pasado lo hice para Cris contra el cáncer. Creé el evento hace varios días y ya hemos superado lo inicialmente previsto de 500 €, aunque el evento sigue abierto y si queréis hacerme el regalo tened presente que en realidad me lo hacéis a mí y a otras muchas personas a las que podemos ayudar. Os invito a participar a través de este enlace. Muchas gracias a las 21 personas que ya han colaborado y a las que lo harán a partir de hoy.

Debido a la pandemia que estamos viviendo, últimamente no hemos podido organizar iniciativas solidarias como hemos venido organizando para recaudar fondos, por eso me parece que esta es una buena opción para poder ayudar en algo, ya que las enfermedades de la sangre siguen estando ahí y hay que seguir investigando para acabar con ellas.

Es evidente que no estoy en mi mejor momento, pero me sigo queriendo curar y quiero que otras personas se curen, por eso mientras tenga fuerzas seguiré haciendo iniciativas como esta.

Tengo muchos familiares y amigos que sé que no me van a fallar. Vaya por adelantado mi agradecimiento. Las donaciones por aquí son totalmente seguras y van directamente a la Fundación.

Acaba de venir a verme la hematóloga y me ha dicho que si todo va bien mañana me dará el alta y me podré ir a casa. Por tanto, podré pasar parte del día de mi cumpleaños con mi mujer y con mis hijas.

Hoy de nuevo está mi Patri conmigo de acompañante mientras que Merchi se sigue recuperando en casa de esa sinusitis aguda que ha pillado. Mi niña es una crack, hasta nos ha cantado a mi compañero Juan y a mí.

Lo bien acompañado que estoy por mi Patri.

Recibiendo el tratamiento

Desde que ingresé el pasado miércoles estoy postrado en la misma cama de una habitación del edificio de Traumatología y desde el jueves estoy recibiendo mi tratamiento. Este consiste en Lenalidomida (21 días por vía oral), Bortezomid (pinchazo subcutáneo una vez a la semana) y perfusión de quimio (4 días de 24 horas).

A mediodía de hoy domingo acabaré con la tercera perfusión y empezaremos con la cuarta y última. Al igual que en el ciclo anterior no estoy sufriendo demasiados efectos secundarios, solo la falta de apetito -me cuesta mucho trabajo comer algo- y que noto el cuerpo algo flojillo y falto de fuerzas. Pero podemos decir que esto es algo que entra dentro de la normalidad, pues lo que está entrando en mi cuerpo serrano es cañero de verdad.

Cuando llegamos el primer día a la habitación estaba el aire acondicionado puesto y hacía bastante frío. Yo creo que Merchi cogió enfriamiento porque tenía mal cuerpo cuando se fue por la noche a casa. Desde entonces ha estado recluida, hasta hoy que ha ido al médico y le han dicho que tiene sinusitis aguda. Por eso estos tres días anteriores he estado acompañado por mi hermana Auxi y hoy tengo de acompañante a mi hija Patri. Es una suerte tener tanta gente de mi familia que pueden acompañarme para no pasar solo tantas horas de hospital.

Esta tarde empezaremos con la última bolsa de quimio que acabará mañana por la tarde… y a partir de ahí veremos lo que hacemos. Tengo prevista para mañana lunes una analítica de revaluacion y según esté todo pues ya me dirán mis hematologos por dónde vamos tirando.

Reconozco que estoy deseando soltar la cama y desde luego que ahora mismo es mi objetivo número uno. A ver si conseguimos suavizar ese dolor de la pierna izquierda para poder ir cogiendo fuerza y poco a poco ir saliendo de la cama. Para mí sería otro triunfo importante.

Sigo confiando en mi equipo médico y estoy seguro que siempre van a tomar la mejor decisión para que lleguemos al #yomecuro. También me siento muy acompañado por mi familia, por mis amigos y por la cantidad de gente que me sigue a través de las redes sociales. Como siempre digo, no podemos fallar, lo vamos a conseguir y en esas estamos, aunque a veces se ponga la cosa muy complicada.

Un nuevo ingreso

Ha costado trabajo pero al final lo hemos conseguido. Hoy he ingresado para ponerme el segundo ciclo de tratamiento que tantos días llevaba esperando. Finalmente me han ingresado en el edificio de Traumatología del Hospital Virgen del Rocío, pues una de las plantas se ha reservado para pacientes oncológicos y algunos hematologicos que tenemos que recibir tratamiento. El edificio del Hospital General tiene ya varias plantas reservadas para enfermos covid.

Se vuelve a demostrar que las redes sociales bien usadas pueden ser beneficiosas, al menos yo lo he podido comprobar también en esta ocasión, cuando he conseguido que se difunda esta denuncia que yo hacía de tantos días esperando una cama libre al igual que otros muchos enfermos. Me entrevistan para el diario Nius, se publica el domingo y tiene una repercusión bastante importante. Esto hace que me llamen otros periodistas para interesarse por mi caso, me entrevistan ayer en el programa «Espejo público» de Antena 3 -aunque pude hablar poco- y hoy me han entrevistado en el programa «Hoy en día» de Canal Sur Televisión, presentado por Fernando Díaz de la Guardia. Os dejo el vídeo del reportaje y la entrevista de dicho programa:

Estoy en una habitación de Traumatología y tengo de compañero a Juan, que ha entrado a la misma vez que yo y que también llevaba esperando bastante para ingresar. Aquí nos atienden muy bien, enfermeras y auxiliares, como siempre pasa. Vino a vernos el doctor Falantes y nos dijo a ambos que empezaríamos mañana con el tratamiento porque a Farmacia no le había dado tiempo de prepararlos, así que hoy hemos estado «de hotelito», como yo le llamo, y mañana empezaremos con el chute.

La auxiliar de enfermería que nos atendió cuando llegamos, que se llama Isabel, me dijo que le sonaba mi cara y que si yo tenía una hija que se llamaba Patricia. Le dije que sí y resulta que había estudiado con ella el ciclo de auxiliar de enfermería en el IES Santa Aurelia hace varios años. Se vuelve a cumplir eso de que «el mundo es un pañuelo». Aquí estoy con Isabel:

No quiero pensar más en todo lo que se ha liado para conseguir tener una cama para poder ponerme el tratamiento. Solo espero que tomen conciencia de la situación los responsables de todo esto y que sean conscientes de que somos muchas personas las que dependemos de dichos tratamientos para poder combatir nuestras respectivas enfermedades. Creo que se trata de justicia y de humanidad.

Yo ahora tengo que centrarme en recibir mi tratamiento de quimio, en estar fuerte para que no me dé mucha leña, aunque esto nunca se sabe, y poder salir de aquí lo antes posible para dejar la cama que estoy ocupando a otra persona que la necesite. Este es mi objetivo ahora.

Por mí y por todos mis compañeros

Recuerdo cuando era un chaval y jugábamos al escondite. Siempre estaba el listillo de turno que cuando se iba a salvar tocaba la pared y decía: «por mí y por todos mis compañeros», para salvarse él y salvar a todos los demás y entonces tenía que volver a quedarla el mismo que la estaba quedando.

Pues bien, en esas estamos ahora mismo. Sigo esperando el poder tener una cama libre para poder ingresar en el hospital y poder ponerme el tratamiento. Ya son más de diez días esperando, pero me consta que este problema mío lo tienen muchas personas y es por eso que hay que denunciarlo para ver si le llega a quien le tiene que llegar y puede cambiar esta situación.

Pero empecemos por el principio… El pasado viernes se cumplía una semana que yo tendría que haber ingresado para ponerme el tratamiento y mi mujer decidió ir al hospital para preguntar cómo estaba la cosa y cuándo se preveía mi ingreso. Preguntó por el despacho del Jefe de Servicio de Hematología, le dijeron dónde estaba y se dirigió allí. Pudo hablar con su secretaria porque él no estaba, le dejó los datos de contacto y la secretaria le dijo amablemente que el lunes me llamaría. Después se dirigió a la planta de Hematología para hablar con la supervisora de planta para que le confirmara cómo estaba la situación. También muy amablemente ella le dijo que había tres o cuatro personas esperando para ingresar -una de ellas yo- y que estaba todo lleno, que no había camas disponibles y que no podía decirle cuándo podrían llamarme. Mi mujer se vuelve para casa con la preocupación lógica, me lo cuenta todo y quedamos a la espera a ver si el lunes me llama el jefe de servicio y nos ofrece alguna solución.

El mismo viernes por la tarde contacta conmigo a través de Twitter Marta Álvarez, periodista del periódico digital Nius diario y me dice que me quiere hacer una entrevista porque me sigue a través de Twitter y quiere que le explique la situación que estoy viviendo. Accedo a darle la entrevista que me hace por teléfono y sale publicada en el periódico del domingo. La verdad es que es todo un pelotazo porque ha tenido mucho seguimiento -me dicen que ha sido la noticia más leída del día- y son muchísimos los mensajes que he recibido a raíz de la publicación de la misma. Gracias, Marta por haber plasmado en la entrevista justamente lo que hablamos.

Y llegamos al lunes. Toda la mañana esperando la llamada del jefe de servicio, que finalmente se produce en torno a las tres de la tarde. Se interesa por mi situación, aunque me dice que ya la conocía y me comunica que se ha informado y que estoy el tercero para ingresar. No sabe decirme cuánto voy a tardar porque todo dependerá de las altas que se vayan produciendo. Me dice que no puede hacer nada más y que solo queda esperar. En definitiva, más de lo mismo. Yo le doy mi opinión, le explico cómo me encuentro, le agradezco el que me haya llamado y colgamos.

Al poco rato contacta conmigo a través de Twitter Desirée, también periodista. Me pide el teléfono, se lo doy, me llama y me propone salir en el programa «Espejo Público» de Antena 3 que presenta Susana Griso todas las mañanas. Y eso sería para el día siguiente, es decir, para esta misma mañana y haríamos una videoconferencia a través de Skype. La verdad es que no me lo pienso mucho y acepto, porque entiendo que se trata de una cosa de justicia, estoy pidiendo una cama en el hospital para poder seguir mi tratamiento, pero es algo que estoy pidiendo yo y están pidiendo muchas otras personas y esto le tiene que llegar a las personas que pueden cambiar la situación y si para ello tengo que ir a la tele… pues voy a la tele, aunque es algo que no me hace mucha gracia, la verdad, pero todo sea por intentar conseguir algo… para mí y para todos mis compañeros.

Me han dicho que mi intervención será en torno a las 12 de la mañana, así que si puedes verlo ahí estaremos y si no lo puedes ver en directo, pues supongo que después pondremos el enlace en las redes sociales para que lo puedas ver. Espero no ponerme muy nervioso y poder explicarme en condiciones. Y, como siempre, muchas gracias por vuestro apoyo. Es fundamental para seguir.

Esperando cama…

Tengo que reconocer que estoy preocupado, porque tenía que haber ingresado el pasado día 9 para darme el segundo ciclo del tratamiento y ya vamos por el día 14 y todavía no me han llamado para ingresar, parece ser que el problema es la falta de camas.

Pero empecemos por el principio: el mes pasado nada más volver de Salamanca tengo consulta en el Hospital Virgen del Rocío con mi hematóloga, que me dice que tenía todos los informes y las pruebas que me han hecho allí y me dice que me van a poner un tratamiento de quimioterapia de varios ciclos para el que necesito estar ingresado para recibirlo. El primer ciclo lo recibiría inmediatamente, pero tenía que ingresar a través de urgencias.

A mi mujer y a mí se nos cambió la cara cuando escuchamos eso de entrar por urgencias, porque ya sabemos que eso supone estar varias horas allí y con la situación que estamos viviendo del covid la verdad es que no es nada recomendable para un enfermo como yo. Pues bien, estuvimos allí varias horas, la mayor parte del tiempo en la Sala de espera. Yo tenía el dolor intenso en la pierna y simplemente estábamos allí esperando a que hubiera una cama libre. De la sala de espera pasamos a los sillones de observación, donde me quedé solo pasando la noche hasta que ya por la mañana conseguimos que me subieran a la octava planta de hematología para que me dieran el tratamiento. En ese momento me prometí a mí mismo que ya no entraría más por urgencias.

La parte más importante del tratamiento consiste en recibir la quimio por vía intravenosa y, por tanto, tengo que estar conectado a la máquina de perfusión al menos cuatro días seguidos en los que el líquido de las bolsas de quimio va entrando en mi cuerpo durante las 24 horas de forma continuada. Es un tratamiento fuerte y suele producir algún que otro efecto secundario, pero la verdad es que en mi caso lo asimilé bastante bien y salvo un día que tuve fiebre, no noté nada más.

Estuve más de veinte días ingresado, porque estuvimos esperando a que vinieran los traumatólogos para verme la pierna; una vez que vinieron ya me dieron el alta y me dijeron que el siguiente ciclo estaba previsto para el 9 de octubre, que ya me llamarían para ingresar. Y ahora estamos en esas, esperando a que me llamen y ya llevamos cinco días de retraso.

El día 9 fui con mi mujer al Hospital de Día para limpiarme el PICC, pues habíamos cogido cita el mismo día que nos dieron el alta. Nosotros esperábamos no tener que haber ido al Hospital de Día porque como ese día estaba previsto el ingreso, pues una vez ingresado ya en la misma habitación me podrían limpiar el PICC, pero claro como no me llamaron para ingresar pues tuve que ir expresamente para ello. Allí preguntamos y fue cuando nos dijeron que no había cama disponible y que, por tanto, lo que tocaba era esperar.

De verdad que a mí no me importa esperar, pero como ya soy veterano con esta enfermedad que me ha tocado y sé más o menos su comportamiento, lo que de verdad me preocupa es que con el paso de días sin ponerme ningún tipo de tratamiento está más que demostrado que la enfermedad se viene arriba y eso es lo que no quiero que pase. Ya me impidió hacerme trasplante, ya me impidió que funcionaran los ensayos clínicos en los que he participado y ahora no quiero que el mieloma vuelva a hacerse dueño de mi cuerpo -aunque bastante lo es ya-. De ahí mi preocupación y por eso no quiero que pasen muchos días antes de recibir ese segundo ciclo.

Esto de la falta de camas que está ocurriendo ahora es muy habitual en Hematología del Virgen del Rocío, quizás es debido a que no está bien dimensionada la relación entre la demanda de camas y la oferta. No sé a quién corresponde solucionar esto, pero está claro que alguna solución hay que darle. No le echemos la culpa al covid, que el covid no tiene la culpa de todo, porque creo que la planta de hematología sigue con el mismo funcionamiento que antes del covid.

No tengo información fehaciente al respecto, pero me da la impresión que los enfermos hematológicos cada vez somos más y, por tanto, los recursos si no se aumentan llegan a ser insuficientes. Además los ingresos suelen ser prolongados, es decir, un enfermo hematológico que ingresa suele ocupar una cama durante bastantes días, semanas e incluso meses. Por tanto, si no se aumenta el número de camas, se hace complicado el poder disponer de una de ellas libre. Yo entiendo que somos muchos y que todos necesitamos ingresar porque nos pongamos malitos o para ponernos nuestros tratamientos, pero alguien tendrá que darse cuenta que una persona no puede estar esperando en su casa o en un sillón de observación para poder ingresar en planta y tener su cama. Habrá que dimensionarlo de tal forma para que estas cosas no ocurran. No sé si corresponde al Jefe de Servicio de hematología, al gerente del hospital o a quien sea… El caso es que dicen que las comparaciones son odiosas, pero yo he estado más de diez meses yendo y viniendo al hospital de Salamanca con distintos ingresos y pruebas y esto no me ha ocurrido ni una sola vez. No es comparar, es contar la realidad, vivida en primera persona del plural por mi mujer y por mí. Quizás sea tema de organización, es muy posible.

Siento el tono de este post, pero necesitaba contarlo porque es algo que me tiene preocupado y ojalá me llamaran hoy mismo o mañana para el ingreso y escribiera otro post para contarlo. Ya he dicho muchas veces que no tengo ninguna queja del personal sanitario, pero en cosas como esta parece que los recursos que existen -aunque también me consta que faltan- quizás haya que organizarlos mejor. Es mi impresión desde fuera, quizás desde dentro no sea tan fácil, pero yo me quedo con que un enfermo no puede estar esperando varios días en su casa para ingresar para ponerse un tratamiento, si le toca el día x hay que hacer todo lo posible para que ese día x esa persona ingrese.

(Después de) mi evento de jubilación

Empiezo a escribir este post tempranito mientras espero que venga a recogerme la ambulancia para ir al hospital para limpiarme el PICC, pero hoy no voy a ingresar para darme el segundo ciclo porque parece que no hay cama libre, esperemos que no pasen muchos días para poder darme el siguiente ciclo de tratamiento.

El evento de jubilación de ayer fue muy emocionante y la verdad es que todavía me dura la emoción. Mis compis lo habían preparado con mucho cariño y quiero centrarme principalmente en Pepe y en Paqui, que son los que han llevado el peso de la organización. La verdad es que salió todo genial y me quedé sorprendido de la cantidad de gente que asistió, casi setenta personas.

La mayoría de los asistentes era personal docente, pero también había quien no lo era, había personal no docente del Chaves Nogales y había compañeros y amigos de la Delegación de Educación. Muchos de los docentes eran profesores actuales o que en su momento lo fueron del Chaves, algo lógico al ser el último centro donde yo he estado, pero también había gente de otros centros por los que he pasado, gente con la que he compartido tanto a través de las redes… en definitiva compañeros y amigos que me han estado acompañando durante toda mi vida profesional o al menos en parte de ella.

Paqui nos había convocado a través de un evento de Google Meet para hacer la videoconferencia. Todos teníamos un enlace a través del cual nos conectamos y a partir de las 8 de la tarde comenzamos con el evento. Paqui hizo de maestra de ceremonias e iba dando paso a las personas que iban a intervenir. Empezó interviniendo mi amiga, compañera y directora del IES Chaves Nogales, Mari Carmen, con unas palabras muy bonitas y cariñosas, agradeciendo mi trabajo en el centro y la disposición que siempre he tenido para ayudarles a ellos como equipo directivo desde que entraron. Por supuesto este ofrecimiento sigue en pie y estoy dispuesto a ayudar desde la distancia en lo que pueda, siempre que mi enfermedad me lo permita, claro.

Después Paqui le pasó la palabra a Pepe, con el que tantos años he compartido vicisitudes en nuestro Chaves Nogales, de equipo directivo, de profe y de amigo. Él se presentó diciendo que iba a leer un documento que habían hecho de forma colaborativa entre varios profes que comenzamos con esta historia del Chaves. El escrito me emocionó mucho y fue leído por Pepe, Nacho, Ana y Nani. La verdad es que me encantó y está claro que lo guardaré con mucho cariño junto a mis documentos importantes.

Seguidamente Paqui comentó que había preparado un vídeo. Compartió su pantalla y pudimos verlo. Es impresionante cómo en menos de diez minutos ha sido capaz de mostrar tanto. En el vídeo salen momentos de mi vida profesional y personal, momentos compartidos con compañeros, alumnos, familia y amigos. Y mensajes de alumnos del Chaves que me llegaron al alma. Paqui nos ha compartido el vídeo y podemos verlo desde este enlace.

Después llegó el momento de la entrega de regalos. Paqui había quedado con Merchi la tarde anterior y se los dio para que los guardara. Yo por supuesto no sabía nada. Mi Patri le entregó a Merchi una preciosa cesta de flores -gran detalle el acordarse de mi mujer- y después yo tuve cuatro regalos que me encantaron: un sombrero, dos cuadros y un smartwatch. El toque tecnológico no podía faltar.

Una vez recibidos los regalos llegó mi turno para agradecérselo a los asistentes. Leí un documento que tenía escrito para cuando estaba prevista originalmente la cena en marzo, con algunos retoques de estos últimos días. Creía que no iba a ser capaz de leerlo entero, pero al final lo conseguí. El documento lo publiqué ayer de forma programada en este blog y lo tenéis en la entrada anterior a esta.

Y a partir de aquí hubieron algunas intervenciones de los asistentes -era muy complicado que intervinieran todos por razones de tiempo-. Yo seguía muy emocionado de ver en ese mosaico que me mostraba la pantalla de mi chromebook tantas caras conocidas que han querido acompañarme en este acto de jubilación. Me consta que ha habido gente que no pudo estar y gente que no ha estado porque no se enteró. Pero que nadie se preocupe porque cuando podamos hacer esa cena presencial -que la haremos- se enterará todo el mundo y vendrá quien quiera, aunque tengamos que alquilar un pabellón de FIBES porque seamos mucha gente. Pero es que si lo hacemos habrá tantas cosas que celebrar… que merecerá la pena.

No quiero terminar este post sin mostrar mi reconocimiento, cariño y admiración máxima hacia mi compañera y amiga Paqui Izquierdo, una de las mejores profesoras con las que he compartido departamento de Matemáticas, toda una profesional, pero que todavía es mejor persona. Mil gracias, Paqui, por estar siempre ahí.

Y gracias a todas las personas que asistieron. Han pasado casi 20 horas y todavía me dura la emoción. Os aseguro que no se me olvidará en la vida…

Unas palabritas en mi evento de jubilación

Sevilla, 13 de marzo de 2020. Cena de jubilación de Juanma Díaz. Hotel Vértice. Sevilla Este.

Empezamos mal… esto ha cambiado por culpa del dichoso covid-19.

Sevilla, 8 de octubre de 2020. Videoconferencia de jubilación de Juanma Díaz. Cada uno en su casa y siguiéndola online a través de Google Meet.

De siempre quise ser profesor… y de Matemáticas. Siempre me gustaron, aunque cuando llegué a la carrera me di cuenta que las buenas notas que venía sacando en BUP y COU -¿os acordáis de lo que era eso?- pasarían a la historia y que habría que pelear para aprobar las asignaturas. Pero no me puedo quejar porque, aunque fue complicado, podemos decir que tuve una vida de estudiante universitario bastante buena. Y gracias a mis padres pude hacer una carrera. Hubo que estudiar a base de bien, sí, pero también hubo cervecitas, fiestecitas, barriladas, chirigota… ¡Ah! Y jugar a las cartas también. Y el grupo de amigos que aún conservo, de lo mejor de la carrera. A Jesús y a Fernando ya los “traía puesto” de los Salesianos. Pero Julio, Aníbal y Paco Ubrique completan ese sexteto que a día de hoy seguimos quedando al menos una vez al año para nuestra comida anual. Y muchos amigos y amigas más que aunque no los vea sé que están ahí y estuvieron en su momento.

Aprobé las oposiciones al segundo intento, en el año 94, junto a mi amigo Fernando. Nos examinamos en el IES Nervión y fue el primer año con 3 exámenes. No llegué a trabajar de interino, así que me incorporé como funcionario en prácticas y mi primer destino fue en la Extensión del I.B. Isbilya, donde todavía se impartía BUP y COU. Eran clases por la tarde y todo el profesorado éramos provisionales. Mucha gente joven y recién aterrizados junto a interinos de muchos años de experiencia. Cayeron muchas cervezas, la verdad. Me estrené con una tutoría de 2º de BUP, di las Matemáticas I de COU e Informática y Diseño Artístico como EATP ¡Diseño Artístico! ¡casi ná! Éramos 4 de Mates: Martín, Pili, Antonio el Vasco y yo. Novatos todos y nos llevamos estupendamente. El 2º año repetí allí y Martín fue el Delegado del Jefe de estudios y yo el Delegado del Secretario. Prontito me estrenaba con cargo…

El tercer año de docente me dieron el IES Cristóbal de Monroy de Alcalá de Guadaira. El director era Joaquín Morales, que después fue inspector, jefe de Planificación en Delegación y coordinador general en Consejería. Y amigo mío. Me llamaba y me sigue llamando “el palangana” y tanto él como Julián (qepd) ambos béticos-béticos me dieron un añito que no veas… Menos mal que a final de curso me casaba y me regalaron un bolígrafo Mont-Blanc grabado con mi nombre que aún conservo. Buena gente también en el Departamento de Mates: Pedro, Julián, Adrián, Matilde, Erundina, mi tocayo Juanma… Tuve una tutoría de 4º de ESO de esas que se llaman complicadas, pero a pesar de mi inexperiencia me hice con los chavales y hasta me invitaron y estuve con ellos en la Feria de Alcalá. Ahora uno de ellos, Rubén, es presidente de un equipo de fútbol de Alcalá, el Estrella San Agustín. Y hasta me ha invitado a un partido, me metió en el vestuario y me regalaron una camiseta con mi nombre y el #yomecuro. Muy emocionante. Tengo que ir a otro partido del Estrella…

En el año 97 me casé con la joya con la que desde entonces comparto mi vida, mi Merchi, y nos vinimos a vivir a Sevilla Este… y me dan destino provisional el IES Ramón del Valle-Inclán. 3 años seguidos. Mi amigo Fernando como jefe de estudios adjunto. Con él empecé a trastear con el programa de horarios Horw y así aprendí. Fueron muy buenos años también, con muy buenos compañeros y con un Departamento de Mates donde la mayoría están hoy en día felizmente jubilados. Alfonso, Mari Carmen, Emilio, José María, Mariano, Antonio Hurtado… Estos dos últimos vienen a verme de vez en cuando y compartimos alguna que otra cervecita en mi club social.

En el año 2000 me dan mi primer destino definitivo. Y me dan el IES Pablo de Olavide de La Luisiana, a 70 kms de Sevilla, aunque todo autovía. Estaba de director Rafael Aguilera hasta que se jubiló. Y en el Departamento de Matemáticas estábamos definitivos Victoria -de Carmona- y yo que llegaba. Después cogió la dirección mi amigo Vicente -que todavía sigue- y me asignó la coordinación TIC ya que yo era el que daba Informática. En el año 2003 la Consejería se inventó una cosa que se llamó centros TIC y centros DIG. Cuando se pudo presentar proyecto nosotros presentamos el nuestro en el curso 2004/2005 y nos lo dieron para el curso siguiente, pero ya no estaría yo allí. Pasé buenos años en La Luisiana, con muchas anécdotas y buenos amigos también, como en cada sitio en el que he estado. Me acuerdo especialmente de mi amigo Ari, un crack de la tecnología y la robótica, que lamentablemente nos ha dejado hace poco tiempo. Un año nuestros horarios se parecían mucho, los martes entrábamos tarde y antes de irnos para La Luisiana nos echábamos nuestro partidito de tenis donde él vivía, en Las Góndolas. En el IES Pablo de Olavide coincidí también con Juanma Alijo y con Fátima, con los que después he coincidido en el Chaves Nogales. Lo vivido en los turnos de coche -que por supuesto hacía yo- sí que da para escribir un libro… o dos.

Acabando el curso 2004/2005 me llama mi amigo Fernando -que estaba en la Unidad de Proceso de Datos de la Delegación- y me dice que hace falta alguien allí y que si me quiero ir. Me lo pienso, lo hablo con mi gente y le digo que sí, que me voy allí con él. Pero no lo hago huyendo de la tiza ni de los alumnos, más bien estaba harto de carretera y también me apetecía probar una cosa nueva. En septiembre empiezo allí. Tengo de jefe a José Antonio Calderón, también profe de Mates y al que conocía de la carrera y de compañero principal a Fernando. A los 3 meses de estar allí nos dicen que hace falta otra persona y nos traemos a Jesús. ¡Casí ná! 3 amigos desde nuestra época de los Salesianos y de hacer la carrera juntos ahora nos metemos en un mismo despacho. Y a esto le sumamos gente tan competente como Paqui, Sonia, Juande, Juan Carretero, Ramón Carrión, Ramón Casado… el ambiente de trabajo era inmejorable. Con razón mucha gente que venía nos decía que la UPD era de lo mejorcito de la Delegación. Allí aprendí mucho, me especialicé en Séneca e intentaba ayudar a los centros educativos resolviéndoles las dudas que tenían, haciéndoles el certificado digital a los equipos directivos y mil cosas más. También dejé muchos amigos en la Delegación, de los distintos Servicios, unos siguen todavía por allí y otros están en otros puestos y destinos.

Desde siempre me ha gustado mucho la informática y la aplicación de las TIC al mundo educativo, por lo que me he formado mucho en estos temas y he formado a otros docentes a través de los centros del profesorado y otras entidades que han contado conmigo. También he asistido a muchos congresos y eventos relacionados con las TIC. De casi todos ellos escribía la crónica en mi blog personal. Y mucha presencia en las redes. Tengo blog desde el año 2003 -creo recordar. y estoy en Twitter desde 2007. Esto ha hecho que mi círculo de amistades virtuales haya crecido mucho. Formo parte de eso que se ha llamado el claustro virtual en el que tanto se ha compartido y debatido, aunque lamentablemente en estos últimos tiempos con tanta crispación en las redes sociales parece que ya no se comparte tanto e incluso algunos han abandonado Twitter. Pero tengo muchos amigos virtuales, de España y del extranjero, a algunos los conozco personalmente y a otros no, pero todo se andará…

He formado parte -y sigo formando- de varios grupos integrados por docentes interesados en el uso educativo de la tecnología y su aplicación al aula. Desde aquel foroisla en 2003, pasando por Andatic, el portal educativo Educacontic, el EABE, el equipo coordinador de GEG España de docentes que usan las herramientas de GSuite en el aula… muchos líos, la verdad.

A finales de 2010 recuerdo que viene un día a la UPD  la directora del IES V Centenario, Patricia, y me dice: “Juanma, supongo que sabrás que para el curso que viene se va a abrir un nuevo instituto en Sevilla Este. Pues bien, me han propuesto la dirección del centro y que me busque a un grupo de profesores para abrirlo. Me gustaría que tú fueras uno de ellos y que seas el coordinador TIC. Quiero que sea un centro distinto, del siglo XXI, bilingüe en todas las líneas -tiene que ser así-, respetuoso con el medioambiente, abierto e integrador y que use las TIC en el proceso de enseñanza-aprendizaje”. La oferta era muy tentadora: un instituto nuevo, al lado de mi casa, con ideas modernitas y yo como coordinador TIC. Y por otra parte, aunque yo estaba de lujo en la Delegación, el cuerpo ya me estaba pidiendo volver a las aulas, porque es algo que realmente me gusta. Aún así me lo tuve que pensar, pero poco, la verdad. Le dije que sí, por lo que a partir de septiembre de 2011 empecé en el IES Chaves Nogales, que entonces no tenía ni nombre, era el IES 41014003.

Y ya no me moví de ahí. Y ahí habría seguido si esta maldita enfermedad no me hubiera obligado a jubilarme. Han sido 8 años, en los que ha habido de todo, la mayoría de cosas buenas. Lo peor: que nuestra Patry nos dejara. Lo mejor: esos primeros años cuando éramos poquita gente y, a pesar de las dificultades y la escasez de medios, conseguimos hacer cosas muy interesantes. Como siempre, me quedo con las personas… y es que sin gente que tire del carro y apueste por una educación de calidad pocas cosas se pueden hacer. Con Pepe, Nani, Paqui, Antonio, Ana, Merche, Noelia, Deme, María, Nacho, Eva, Natalia, Marta… y tantos y tantas compis que me acompañaron en esta aventura nada podía salir mal.

En todo este tiempo que llevo fuera de las aulas -cerca de 3 años ya- son innumerables las muestras de apoyo recibidas por compañeros con los que he compartido instituto, por compañeros con los que he compartido formaciones y eventos, por compañeros que nos seguimos mutuamente en las redes, por alumnos a los que les he dado clase y a los que no -tengo un buen número de anécdotas con ellos- y por sus familias. No sé cómo agradecer tanto cariño, porque os puedo asegurar que me ayudan a seguir adelante para conseguir el #yomecuro. Por eso continuamos con el #SeguimosJuanma porque #SomosImparables.

Muchas gracias.s

(Antes de) mi evento de jubilación

Tengo que reconocer que estoy bastante nervioso, ya que se presenta un día muy importante para mí. Esto ha hecho que me haya costado trabajo conciliar el sueño esta pasada noche, pues los nervios prácticamente no me han dejado dormir, pero como uno ya está acostumbrado, lo he llevado lo mejor posible.

Hoy a las 20 horas celebraremos un acto de jubilación que teníamos previsto celebrar hace varios meses y desde luego con otro formato distinto. Mis amigos y compañeros me organizaron una cena de jubilación para el pasado viernes 13 de marzo. ¿Os acordáis que pasó ese día? Pues simple y llanamente que al día siguiente se decretó el estado de alarma por parte del Gobierno y nos confinaron en casa durante tres meses. Por tanto, no pudimos celebrar dicha cena y hubo que suspenderla.

Los organizadores principales fueron mis amigos y compañeros Paqui y Pepe. Llegaron a un acuerdo con la gente del establecimiento donde íbamos a celebrar la cena, porque ya estaba todo pagado, para aplazarlo a septiembre u octubre por si la situación cambiaba y se podía hacer. Pero como ya estamos en octubre y vemos que se sigue sin poder hacer, pues han conseguido que se les devuelva el dinero y volvemos a aplazarla para una nueva ocasión, que esperemos que podamos hacer pronto. Me quito el sombrero ante los responsables del restaurante del Hotel Vértice de Sevilla Este por lo bien que se han portado. Ya estamos pensando en cómo compensarles en cuanto se pueda…

Como es lógico yo me entero de todo el último, pues la verdad es que lo han llevado bastante bien en secreto para que yo no me enterara de nada. También tenían por ahí de compinche a mi mujer. Pero claro al final, dada la situación tan excepcional que era, no tuvieron más remedio que contármelo y decirme la decisión que tuvieron que tomar, desde luego la más acertada. Me consta que se había apuntado a la cena mucha gente -me dijeron más de 70 personas-, incluso hubo gente que aportó dinero para el regalito que me querían hacer pero no podían ir a la cena. La verdad es que me emociono cuando simplemente escribo estas cosas, porque me siento muy querido por tantos compañeros y compañeras de profesión.

Yo no me quería jubilar y la verdad es que me costó asimilarlo, pero la situación es la que es debido a mi enfermedad y estaba claro que yo no podía volver a mi puesto de trabajo ni a ningún otro. De ahí la resolución de incapacidad permanente que recibí por parte del Tribunal médico. Pero esto ya está superado, el que me jubile no quiere decir que me quede sin hacer nada… los que me conocéis sabéis que esto es imposible para mí y creo que es algo que vengo demostrando durante estos últimos meses y que pienso seguir haciendo.

Estaba claro que algo teníamos que hacer, aunque fuera virtualmente, eso que tanto me gusta a mí. Y hoy es el día, vamos a hacer una videoconferencia a través de Google Meet a la que se conectará quien quiera y pueda y en la que agradeceré tanto cariño recibido. Y mañana os lo contaré por aquí…

Os aseguro que estoy muy emocionado y nervioso, solo espero que esta emoción no me bloquee cuando llegue el momento y pueda disfrutarlo a tope. Muchas gracias.

Cuando se vuelve a tocar fondo

Cuando se toca fondo es muy difícil volver a la superficie y cuando se hace por segunda vez, más todavía. Y si hablamos del tratamiento de una enfermedad es necesario estar muy fuerte, tener mucho ánimo y estar acompañado de mucha gente a tu alrededor para poder seguir adelante, porque fácil desde luego no es.

Pues en esas estamos ahora, he vuelto a tocar fondo o al menos a mí me lo parece, porque había conseguido mucho, había conseguido soltar la silla de ruedas y pasarme al andador y después a los bastones. Conseguí andar por mí mismo haciendo un gran esfuerzo con ejercicios de rehabilitación durante mucho tiempo. Y ahora damos un gran paso atrás que me vuelve a tener encamado, con dolor en la pierna izquierda y recibiendo un nuevo tratamiento que no sabemos qué resultado va a dar.

Esto es lo que tiene esta maldita enfermedad, este mieloma múltiple que ha venido agresivo y que está atacando con fuerza mis huesos. Empezó por el hombro derecho, después me tocó la espalda, se me ha ido a la cabeza y ahora ha tocado la pierna… y seguramente estará por más sitios. Por eso hay que ir controlándolo a través de medicamentos y tratamientos, que son los que estoy recibiendo desde que me detectaron la enfermedad. En estos casi tres años ya he tenido seis líneas de tratamiento entre Sevilla y Salamanca, incluyendo algunos ensayos clínicos. Afortunadamente sigue habiendo puertas abiertas y podemos seguir afrontando la lucha contra la enfermedad para intentar llegar a controlarla, pero ahora mismo mi sensación es que estamos en ese momento de incertidumbre, de no saber por dónde tirar y, sobre todo, lo peor es que estoy postrado en una cama. Desde luego que mi objetivo número 1 es poder salir de la cama. Esperemos poder conseguirlo lo antes posible.

Me consta que el personal sanitario que me atiende, mis hematólogos y hematólogas, trabajan para buscar la mejor solución y en esas estamos… Ahora mismo estoy recibiendo un tratamiento bastante fuerte de quimioterapia del que voy a recibir el segundo ciclo a partir de finales de esta semana y para el que tendré que volver a ingresar en el hospital. Esperemos que esté haciendo su efecto y obtengamos unos resultados óptimos. Sigue abierta la posibilidad del trasplante alogénico -seguimos esperando los resultados de las pruebas de mis hermanas por si alguna de ellas puede ser mi donante de médula-, sigue estando abierta la puerta de las CAR-T y, en definitiva, sigue habiendo posibilidades.

Yo sigo teniendo fe y no pierdo la esperanza de que vamos a llegar al #yomecuro, pero os aseguro que a veces es muy difícil, sobre todo cuando uno ya se ha visto andando y ahora vuelve a verse tumbado en una cama y a ser totalmente dependiente de otra persona. Menos mal que tengo a mi lado a gente como mi mujer, mis hijas, mi sobrino Migue, mi amigo Carri… que no me dejan y que están siempre pendientes de mí. Si no estoy seguro que ya me habría derrumbado.

Como ya he dicho muchas veces, también ayuda mucho el apoyo que recibo a través de las redes de tantos amigos, conocidos y seguidores que están siempre ahí, que me mandan su fuerza y que estoy seguro que me llega, porque en los momentos de bajóna que tengo aprovecho para leerlos -o releerlos- y enseguida me vengo arriba. Por eso tenemos que seguir luchando…

Está tocando vivir otro momento duro. Como le digo a todo el que me llama o me pregunta, «la cama quema mucho», estar encamado tantos días seguidos la verdad es que no es fácil. Quizás ya debería estar acostumbrado de la otra vez, pero creo que esto es algo a lo que nadie se acostumbra, pues te limita mucho los movimientos, pierdes bastante fuerza, la musculatura se viene a cero y piensas en el trabajo que te va a costar volver a recuperarla, como me pasó la otra vez. Pero bueno, con fuerza y decisión lo conseguiremos, estoy seguro de ello.

No quiero terminar el post sin acordarme de otros compañeros de fatigas: de mi amigo Luis, con el que coincidí en la época en la que estuve ingresado en el hospital de Salamanca y que ayer ingresó para empezar el proceso de su trasplante. Mucho ánimo y fuerza, Luis, seguro que te irá bien. Y también me quiero acordar de Jose y de Sergio, con los que he compartido habitación en el último ingreso y que se siguen recuperando en el Hospital Virgen del Rocío. Seguid con fuerza amigos, lo vamos a conseguir…. #noscuramos.

Y ahora voy a seguir dándole forma a mi segundo libro, del que pronto tendréis noticias. Gracias por estar ahí.