A ver si escribimos bien…

Reconozco que soy un poco pedante con este tema. Sí, soy de los que cuando mandan un mensaje escribe las palabras completas, pone las comas, los puntos, los signos de interrogación y admiración que, por cierto, en nuestro idioma son dos: para abrir y para cerrar (¿?, ¡!) :-). Entiendo que la palabra “que” se escribe con 3 letras y no con una (k) y “también” con 7 y no con 2 (tb). Es más, soy de los que relee el mensaje antes de enviar por si me he equivocado en algo o el autocorrector ha hecho de las suyas…

Mis alumnos me dicen algunas veces que cómo, siendo profesor de matemáticas, estoy tan pendiente de la ortografía y de la forma de escribir de la gente. ¡Como si el ser profe de Mates implicara que me tengo que centrar en los números, en las cuentas, en las operaciones y olvidarme de cómo se escribe…! Por supuesto que no. En mi instituto tenemos el Proyecto lingüístico de centro e intentamos que todas las áreas participemos en el mismo, porque después queremos que el alumnado sepa comprender lo que dice el enunciado de un problema, sepa interpretarlo y sepa razonar con los resultados obtenidos. Sin olvidar por supuesto la expresión escrita y el lenguaje oral.

De un tiempo a esta parte que tanto se ha generalizado el uso de las redes sociales y que todo el mundo participa en Twitter, o en Facebook o en Instagram, o se mandan mensajes por  Whatsapp… es evidente que se escribe más, gracias a los smartphones y dispositivos que tenemos, de una forma digital, sí, pero hay que escribir. Bueno, salvo ese recurso de los mensajes de audio en la mensajería, que están muy bien para evitarte escribir tochos impresionantes o para no desvelar nuestra ortografía y forma de escribir.

Y es que el tema de la ortografía tiene tela. Hay bastantes faltas ortográficas que son muy recurrentes. Algunos ejemplos:

  • ¿Por qué se usa tan mal el imperativo? ¿Por qué se dice “disfrutar” en vez de “disfrutad” o “a disfrutar”?
  • Y al “ha estado”, “ha venido”… ¿cuánta gente le quita la h? ¿Y cuánta se la pone a “A estar”, “A venir”…?
  • ¿Qué me decís del “Haber” y el “A ver”? ¿Cuánta gente habría titulado este post así: “Haber si escribimos bien”?
  • ¿Y el hay, ahí y ay?
  • Y muchas más

Los grupos de WhatsApp

¿Estás contento porque te han incluido en otro grupo de WhatsApp?
¿Te ha preguntado alguien si te apetece pertenecer a dicho grupo?
¿Están claras las normas de uso de dicho grupo?
¿Estás dispuesto a recibir imágenes, audios, vídeos, memes y chistes varios a tutiplén?
¿Está dispuesto a soportar que esté el móvil todo el día sonando? ¿O tendrás que poner el grupo en silencio?
¿Eres consciente que si no participas o no contestas es posible que se enfaden contigo?
Si es el cumpleaños de alguien del grupo… ¿estás dispuesto a leer x veces “Feliz cumpleaños” y x+1 veces “Muchas gracias”?
¿Somos conscientes de las cuestiones de privacidad?
¿Nos da igual que nuestro número de teléfono personal sea conocido por personas que pertenecen al grupo y que no conocemos?

Pues sí, todas estas son preguntas que nos tendremos que hacer. El uso generalizado del whatsapp hace que no siempre se use bien. Hay que reconocer que es una aplicación que ha tenido una gran incidencia en la ciudadanía, pues el “Mándame un mensaje” se ha cambiado por “Mándame un WhatsApp”. Pero ya que se usa tanto, lo conveniente sería que se usara bien y, como siempre, lo mejor sería educar en su uso.

Y para ello bastaría usar el sentido común. Por ejemplo, si quiero felicitar a alguien por su cumpleaños… ¿no es más conveniente hacerlo de forma privada para que se entere la persona en cuestión en vez de hacerlo en un grupo donde a los demás ni les va ni les viene?

¿Y lo de las dichosas cadenas?  ¿Por qué se envían tantas cosas de las que no estamos seguros si son ciertas o no? Que si años de mala suerte, que si no vas a tener dinero, que si esta persona no se cura, que si pinchas en este vídeo no sé quién va a a donar no sé cuánto dinero para ayudar a los necesitados… Por favor, sentido común: reenviamos todo aquello de lo que estemos seguro o aquello que provenga de fuentes fiables: medios de comunicación, Policía, Guardia Civil, etc.

¿Y el contenido de algunas cositas que se mandan? ¿Somos conscientes que se puede herir la sensibilidad de alguien que lo lea o vea? ¿Nos preguntamos quién está al otro lado de la pantalla y lo va a leer o ver? ¿Se respetan todas las opciones y opiniones? Mmmmm…  nos lo tenemos que hacer ver.

Hay muchos sitios en la red donde dan consejos para seguir normas de uso en un grupo de whatsapp, por ejemplo aquí. No estaría mal que le echáramos un vistazo.

Para grupo de WhatsApp bueno el que ha sacado la chirigota del Selu de este año, que en realidad se llama “Grupo de guasa”. El Selu, todo un crack:

Por cierto, personalmente me gusta más usar Telegram que WhatsApp, ya que me parece una aplicación menos intrusiva y que permite más opciones. El mayor inconveniente es que es todavía poco conocida para la ciudadanía en general y eso de “mándame un telegram” todavía no se lleva mucho.

Política y Redes sociales

No me gusta la política, pero sí me gusta todo lo que tenga que ver con la web 2.0, las redes sociales y el impacto que éstas tienen en la sociedad. Por eso acudí al encuentro organizado por Política Redes en el CREA Sevilla, en el que participaban tres de los candidatos a la alcaldía de Sevilla en las próximas elecciones municipales del mes de mayo: Juan Espadas (PSOE), Juan Ignacio Zoido (PP) y Antonio Rodrigo Toriijos (IU). El debate estuvo moderado por el amigo Luis Rull.

Un auditorio acogedor, lleno de público -había gente de pie en las escaleras laterales- muchos asistentes jóvenes y también había gente “de partido” que se notaban en los aplausos detrás de cada una de las intervenciones de su correspondiente candidato.

El primero en llegar fue Torrijos, que departía con el moderador y con algunos de los asistentes. Tras él, Juan Espadas fue fiel al perfil de candidato electoral y se recorrió las dos escaleras laterales saludando al personal. Zoido como fue el último en llegar y ya era la hora de empezar se fue directamente a la mesa. Fotitos de rigor y empieza el debate…

No voy a relatar aquí lo que pudieron contarnos. Si te interesa, en la web de los organizadores han colgado el vídeo completo. Lo que sí os voy a dejar son mis impresiones personales y algunas cuestiones que me planteo:

  • ¿Un debate político -aunque centrado en las redes sociales- en el que los 3 participantes estén en casi todo de acuerdo? No sé, no sé…
  • Si apuestan como dicen por una administración electrónica, presupuestos participativos online… ¿por qué no se está haciendo ya? ¿O son las típicas cosas que se dicen en campaña electoral y de las que después no se acuerda nadie?
  • ¿Y por qué no es accesible para las personas con discapacidad YA la web del Ayuntamiento? ¿Hay que esperar a que se comprometan en este acto si salen elegidos para hacerla accesible?
  • Torrijos reconoce que sólo mantiene personalmente su blog, aunque lo actualiza a diario -o casi-, mientras que su equipo de campaña se encarga de Facebook y de Twitter se ocupa IU de Sevilla. Juan Espadas mantiene personalmente su perfil personal de Facebook y contesta personalmente los mensajes recibidos, mientras que su equipo se encarga de la página pública de FB y le ayuda en el Twitter. Por su parte Zoido reconoce mantener Twitter y Facebook, aunque con ayuda de su equipo.
  • A ver si con tantas redes sociales se van a enganchar o van a tener problemas familiares… 🙂
  • A lo mejor me equivoco, pero a mí la impresión que me dio es que iban con la lección aprendida, sinceramente lo pienso así. Yo soy un convencido del uso de internet, de la web 2.0 y de las redes sociales y pienso que su uso es positivo para la sociedad, con las salvedades y peligros que puedan decirme, pero creo que ayudan bastante. Y en política no puede ser menos: el acercamiento con los ciudadanos, el escuchar sus opiniones y problemas… y el intentar resolverlos. Pero a mí me sonó a más campaña, a estar porque hay que estar, porque esto “viste” y está de moda. Ojalá me equivoque.

Está muy bien que se organicen este tipo de actos y se pueda acudir siendo un ciudadano de a pie, sin tener nada que ver con ninguno de los participantes ni con la prensa. Pude tuitear en directo con el hashtag oficial del evento #politicaredes a través del móvil -fue un error no llevarme el portátil (con el módem USB, porque la wifi fallaba)- y se podían seguir los tuiteos de los presentes y de las personas que lo seguían por streaming a través de una pantalla gigante, algo ya bastante habitual en eventos de este tipo.

Mucha prensa en el acto, cuyas crónicas ha enlazado Luis Rull desde su blog. Por cierto, gran labor de moderación la realizada por el amigo Luis. Hasta le pidieron que se presentara a alcalde varias veces a través de Twitter :-).

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¿Las redes sociales son buenas, malas o regulares?

Supongo que cada cual responderá de forma distinta a esta pregunta: habrá a quien le parezca bien, a quien le parezca mal y a quien no le parezca ni bien ni mal. Lo que está claro es que en estos últimos tiempos el uso de las redes sociales se está extendiendo de forma considerable entre los internautas.

¿Quien no ha oído hablar de MySpace del gigante Microsoft, de Tuenti o de Facebookfeisbú, para los amigos-? Tuenti es la red social por excelencia de los más jóvenes. Ahí suben sus fotos, sus vídeos, crean sus grupos y tienen contactos con sus amigos. En Facebook, sin embargo, el mayor porcentaje de usuarios son más maduritos, tiene en la actualidad más de 200 millones de usuarios en todo el mundo y es la red social más usada en España y en Europa. No me voy a parar a analizar cada una de estas redes sociales pues ya hay comparativas de su uso en España.

Tuenti prácticamente no lo conozco, sólo he entrado una o dos veces gracias a una invitación que me dio mi sobrino y es que, como dice el amigo Paco, “tuenti no es para los de cuarenti”. MySpace, menos aún: ni tengo cuenta, ni he entrado nunca, ni tengo ganas.

La red social que sí uso de forma más o menos frecuente es Facebook, aunque no me termina de convencer. Hay que reconocer que es un poco lioso y los menos sueltos en estos temas pueden perderse un poco. Tras el último cambio de imagen se ha “twitteado” más y eso sí me gusta, más que nada porque soy un asiduo de Twitter. Facebook nos ha servido para crear un grupo de antiguos alumnos del colegio y ahí podemos establecer contacto entre gente que hace un montón de años que no sabíamos nada los unos de los otros, una buena opción. Hay grupos para todos los gustos: educativos, de tecnología, contra Sinde, la nueva ministra -con más de 27000 miembros en estos momentos-, musicales, deportivos… hay grupos para casi todo.

Aquí entra la selección de cada uno y a lo que cada cual quiera suscribirse. Es cierto que hay que mantener cierto control sobre esto porque te puede llegar a desbordar y a enganchar pero como dice la campaña del Ayuntamiento de Sevilla, Internet es divertido ¡seguro!.

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