El placer de la lectura

Estoy leyendo más que nunca. Entre el confinamiento pasado y que ahora he vuelto a perder bastante movilidad por el dolor que tengo en la pierna izquierda por culpa del dichoso mieloma, son muchas las horas que paso encerrado y, por tanto, las distracciones han de ser de puertas para dentro. De momento se acabó eso de hacer ejercicios y de salir a pasear. Me muevo lo justo y necesario. A cambio las actividades que me entretienen son: la lectura, ver películas y series, navegar por Internet y mis redes sociales… y escribir. También estoy escribiendo mucho, tanto en este blog -que cada vez quiero más- como dándole forma a mi segundo libro, que también lo estoy creando con mucho cariño e ilusión.

Casi todos los libros me los estoy leyendo en formato electrónico, en mi kindle, pues ese plasmocitoma que tengo en la cabeza me ha tenido que tocar algo también la vista y no veo tan bien como antes, a pesar de haber ido al oculista y cambiarme las gafas. En este caso la ventaja del libro electrónico es que puedes agrandar el tamaño de la letra, ponerla en negrita, controlar el brillo de la pantalla, etc.

El último libro que me he leído se titula «50 palos… y sigo soñando», de Pau Donés (q.e.p.d.). El cantante de Jarabe de palo lo publicó en 2017, dos años después de que le detectaran un cáncer de colon con metástasis en el hígado. Le operaron y consiguieron detenerlo y en varios momentos del libro Pau se siente curado, aunque los que somos enfermos de cáncer sabemos que ese «sentirse curado» siempre hay que decirlo con todas las precauciones posibles. Y lo digo yo, que soy del equipo #yomecuro…

No pretendo hacer una reseña del libro -o sí-, tampoco pretendo hacer lo que ahora se llama spoiler y destripar contenido por si te lo vas a leer, pero sí me gustaría dejaros por aquí mis sensaciones tras la lectura de este libro.

Me compré la versión digital por recomendación de José Manuel, ex-alumno mío de mi época como profe en el IES Pablo de Olavide de La Luisiana. Hemos coincidido varias veces en el Hospital Virgen del Rocío, pues él también estaba peleando contra una enfermedad hematológica que afortunadamente ha superado y de lo cual yo me alegro enormemente.

El libro está distribuido en 50 capítulos -lo que Pau llama 50 palos-. Son capítulos independientes de momentos de su vida que no están interconectados entre sí, por lo que, tal y como él mismo dice en la introducción, se pueden leer en el orden que cada uno quiera. Yo, como persona ordenadita que soy, me los he leído en el orden lógico: del 1 al 50.

Nota intermedia: Una curiosidad: Mientras estoy escribiendo esto tengo una emisora de radio puesta en la tele -Cadena Dial- y acaba de sonar en estos momentos «La flaca», de Jarabe de palo, con la voz de Pau Donés. ¿Casualidad? Hasta escalofríos me da…

Me ha gustado mucho el libro. En él Pau cuenta aspectos de su vida personal, de su familia, de su trabajo, de sus amores, de sus viajes, de su pasión por la música, de su enfermedad y de la forma de afrontarla… toda una lección de vida.

Los que padecemos una enfermedad como el cáncer o similar -sea del tipo que sea- empatizamos mucho entre nosotros, nos ponemos en el lugar del otro, nos apoyamos y nos mandamos ánimos mutuamente. Desgraciadamente Pau no pudo superarlo. Fue cumplir 50 años y tener que afrontar su enfermedad, lo mismo que me ha ocurrido a mí. Lamentablemente ya no puedo mandarle ánimos ni deseos de curación, pero como siempre digo no puede considerarse un fracaso. Su lucha, su pelea y su actitud positiva le ha ayudado a él y a otra mucha gente que pasamos por una situación similar.

En el palo 38 que se titula «No me quiero ir» escribe Pau lo siguiente: «La vida es un regalo, y cuanto más tiempo paso en este mundo más consciente soy de que son las pequeñas cosas las que por un instante te hacen feliz, pero que sumadas hacen que vivir sea una experiencia única, fascinante e irrepetible. ¡Qué poco sabemos de la vida y qué poco de la muerte! Pero ¿para qué saber más? La cuestión es vivir y morir a gusto… Y en todo caso y por si me muero mañana, hoy aprovechó que me toca vivir. Buenos días, vida. Y gracias, madre naturaleza, por tanto.

Lo suscribo totalmente. Es uno de los capítulos con el que me siento más identificado. Así que si tienes ocasión no te lo pierdas. Yo tampoco me quiero ir…

Y ayer me compré «Tinnitus (3 horas de vida)», del amigo Julio Muñoz (@rancio) que empezaré a leer hoy mismo. A ver qué tal en este rol distinto de los otros libros suyos que me he leído, pues desde «El Asesino de la regañá» me los he leído todos… y no descarto releérmelos pues me entretuvieron mucho. Humor del bueno.

Lee… es bueno para tu mente y, por tanto, para ti.