¡Yo me quiero vacunar!

Yo me quiero vacunar. ¿Lo digo más fuerte? Ahí va: ¡YO ME QUIERO VACUNAR! Pero de momento no puedo porque, según están establecidos los turnos de vacunación, a mí aún no me toca.

Por supuesto me estoy refiriendo a la vacunación contra el covid-19, contra ese virus que nos llegó hace ahora un año y que tanto nos ha cambiado la vida a todos, pero que superaremos, estoy seguro de ello. Es fundamental que sigamos cumpliendo las normas, las medidas de seguridad y que nos vacunemos.

A finales de año comenzó la vacunación con los centros de mayores y con el personal que trabajan en los mismos; posteriormente se vacunó el personal sanitario que está trabajando en primera línea de atención y las personas mayores de 80 años. También se ha vacunado al resto del personal sanitario, a los maestros y profesores y al personal que trabaja en centros educativos y a los miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, aunque en estos dos últimos casos -profesores y policías- solo han vacunado de momento al personal menor de 55 años, ya que la vacuna que le han puesto ha sido la de AstraZeneca y por ahora en nuestro país no se ha autorizado para personas mayores de esa edad al no haberse hecho ensayos clínicos.

Parece que el gobierno ha decidido que la vacunación continúe por rangos de edad, de mayor a menor. Veía el otro día en el Twitter de Andalucía directo algo que me llamó mucho la atención, porque parecía que se habían olvidado de los que estamos en el rango de edad de 45 a 55 años. ¿No nos vacunamos o qué pasa?

Parece que ahora todo el mundo tiene un máster en vacunas, que todo el mundo entiende de vacunación: que si esta vacuna es mejor que la otra, que si no te pongas esta vacuna que tiene efectos secundarios y lo vas a pasar muy mal, que si al amigo del primo de mi cuñado le ha salido un bulto en el brazo a los 5 minutos de pincharse… En fin, lo de siempre… los bulos y comentarios desafortunados que se extienden como la espuma por internet y a los que mucha gente les hace caso. Pues no hay que hacerles caso ninguno, hay que hacer lo que siempre se recomienda: informarse en páginas oficiales y de prestigio, que son las que nos dan la información veraz de lo que en cada momento ocurre y, sobre todo, no difundir cualquier cosa que nos llegue sin estar seguros de su veracidad.

En España de momento se están poniendo tres tipos de vacunas: la de Pfizer, la de Moderna y la de AstraZeneca, y el mayor problema es que no llegan unidades suficientes para poder vacunar a toda la población pronto, por eso desde el gobierno se ha establecido un plan de vacunación en el que fundamentalmente se prioriza por edad, salvo las excepciones ya comentadas de profesores y policías.

Pero de momento se ha olvidado a otros sectores profesionales que también están ejerciendo su labor en primera línea. Y me parece lamentable que no se haya tenido en cuenta a los enfermos de alto riesgo ante el virus, como es mi caso y el de miles de personas. Somos muchos los que tenemos una enfermedad que nos hace estar inmunodeprimidos, con las defensas bajas y, por tanto, el coger el virus aumenta el porcentaje de peligrosidad frente a otra persona que no tenga enfermedad. Y esto no lo digo yo, que no tengo ni idea de medicina, ni de virologia, ni de nada que se le parezca; esto lo dicen expertos, investigadores y médicos que saben del tema. Como ejemplo, la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia publicó hace unas semanas un documento con recomendaciones para los pacientes hematologicos frente al covid-19, en el que, entre otras muchas cosas, se incluye la necesidad de que estos pacientes sean vacunados en cuanto sea posible, siempre y cuando el enfermo cumpla los requisitos frente a su enfermedad y tratamiento.

Si pulsas sobre la imagen te puedes descargar el documento completo

El principal problema es que no hay vacunas suficientes, porque está claro que el personal humano para poner las vacunas lo tenemos -son varias las enfermeras que me han dicho que están dispuestas a ir a poner vacunas donde les diga y sin cobrar con tal de salir de esta pandemia-, también tenemos recintos grandes donde poder convocar a la población; lo que nos falta es la materia prima, la vacuna que hay que poner. Dicen que pronto se va a aprobar otra vacuna de una sola dosis de Janssen y que en abril van a llegar más de cuatro millones de dosis de la vacuna de Pfizer… Seguramente esto agilizará todo y esperemos que se cumpla.

Con las vacunas va a pasar como en su momento ocurrió con las mascarillas, que cuando pudimos salir a la calle después del confinamiento de dos meses había que salir con mascarilla, pero era muy difícil encontrarlas, no había existencias. Y ahora hay mascarillas de todo tipo, forma, tamaño y colores. Pues esto mismo va a pasar con las vacunas; nos está costando arrancar, pero seguramente tendremos vacunas suficientes para toda la población… esperemos que en no mucho tiempo.

¿Y por qué me quiero vacunar? Por dos razones fundamentales: la primera: porque confío plenamente en la ciencia y en la investigación y creo que esta es la única solución para acabar con la pandemia, que todos nos vacunemos y que no se extienda el virus. Y lo segundo: por seguridad, porque yo ahora salgo poco a la calle y cuando salgo lo hago para ir al hospital con mi Merchi a alguna cita que tenga o solo para dar un paseo con mi silla de ruedas eléctrica para que me dé un poco el aire y disfrutar del solecito que por aquí tenemos. Eso sí, sin pararme con nadie y sin entrar en ningún sitio cerrado. Me gustaría estar vacunado para no ir con miedo a los sitios, para no asustarme cuando alguien tose a mi lado mientras espero en una consulta médica, para poder saludar a algún amigo que se me acerque… Por supuesto manteniendo siempre las medidas de seguridad aunque esté vacunado.

Por eso, como un ciudadano más, desde estas líneas quiero hacer un llamamiento a las personas que mandan en esto, a los responsables y autoridades sanitarias que toman estas decisiones del plan de vacunación y les pido humildemente que nos tengan en cuenta, que no es un capricho, que los enfermos lo necesitamos; que nos tengan en consideración y que, al menos, se estudie cada caso particular, ya que de momento no hay vacunas para todos.

Vuelvo a decirlo alto y claro: ¡YO ME QUIERO VACUNAR!

https://twitter.com/pacientesPOP/status/1369287385423437831

Actualización 12/03: Pues parece que por fin el comité de expertos se ha decidido y propone que los grupos de riesgo sean los próximos en vacunarse. Es curioso que ayer por la mañana publicara yo este post y por la tarde nos encontráramos con la noticia. Casualidades de la vida…

La pandemia sigue…

Se van a cumplir ahora cinco meses desde que el gobierno español decretara el estado de alarma. Desde el pasado 14 de marzo nos confinamos en casa y casi tres meses después empezamos a salir con las distintas fases y según la comunidad autónoma de cada uno. No sé si os pasa lo mismo, pero a mí me parece que de esto hace bastante más tiempo… y no hace tanto, sobre todo para que mucha gente olvide tan pronto por lo que hemos pasado y, lo que es más importante, que esto no ha acabado.

La verdad es que asusta ver las noticias, porque no paran de aumentar los brotes de incidencias del virus, localidades que se tienen que volver a confinar, aumento de casos de contagiados y fallecidos a diario… Ahora la responsabilidad sanitaria recae en cada comunidad autónoma que tienen que intentar hacer casar el que sigamos por las calles con la mayor seguridad posible y que la economía no se resienta mucho, aunque ya sabemos que esta pandemia ha supuesto una ruina para muchos sectores.

Las autoridades sanitarias dictan unos consejos y elaboran unas normas para que la ciudadanía las cumplan, pero aquí ya entramos en la responsabilidad de cada uno. En estos momentos es obligatorio el uso de mascarillas en todo el país en zonas públicas, pero seguro que todos os habéis encontrado con gente que no la lleva puesta. Quiero pensar que es una minoría y que suponen casos aislados, pero la irresponsabilidad de estas personas pone en peligro a muchas otras.

Ahora se detectan muchos casos de contagio entre personas jóvenes, y muchas personas que tienen el virus pero que se les ha presentado de forma asintomática. Dicen los expertos que la virulencia en estos momentos está siendo menor, pero nadie debe confiarse, pues llegará septiembre y octubre, llegará el otoño… y ya veremos lo que pasa. Ojalá podamos controlarlo…

Y parece que se volverá a los colegios e institutos. ¿Alguien tiene claro esto? ¿Alguien puede garantizar que se cumplan las normas de seguridad con los espacios que disponemos en general en nuestros centros educativos? He leído muchas opiniones, escritos de expertos, de equipos directivos… y la verdad es que no lo tengo nada claro. Sé que la solución es complicada, pero lo que debe estar claro es que la seguridad sanitaria debe primar por encima de otros factores, ya sean económicos, sociales o de contentar al político de turno.

Yo sigo en Salamanca con mi Merchi. Me quedan dos sesiones de radioterapia en la cabeza, la de esta tarde y la de mañana. Ya veremos lo que me dicen una vez que acabemos… Me encuentro bien y prácticamente estamos confinados en el apartamento, pues salimos solo lo preciso, ella más que yo, para hacer las compras y poco más. Aquí la verdad es que la gente está respetando bastante las medidas de seguridad, pero aún así nos reservamos lo máximo posible porque esto de ser de alto riesgo para el contagio hace que extrememos las precauciones.

Sirvan estas líneas para mandar un mensaje de responsabilidad, de cuidarse uno mismo y de cuidar de los demás, de pensar en el prójimo, porque lo que tú hagas para contener esta pandemia irá en tu beneficio y en el de todos… Así que ponte la mascarilla, mantén la distancia de seguridad, lávate las manos con frecuencia y evita aglomeraciones… Gracias.

#EsteVirusLoParamosUnidos