Nueva sesión de #yomecuroOnTour

22 de abril, Día Internacional de la Madre Tierra. Ahora que estamos pasando por lo que estamos pasando, ¿estamos realmente cuidando el planeta Tierra? Esto se merece un post aparte, porque hoy toca escribir de otra cosa.

El hashtag #yomecuroOnTour se lo inventó mi sobrino Migue en uno de esos primeros viajes a Salamanca que hicimos a finales de octubre del año pasado cuando empecé con el tratamiento del ensayo clínico que desde entonces estoy siguiendo. Viajes semanales los dos primeros meses, quincenales los cuatro siguientes -que en teoría acababa hoy- y a partir de ahí mensuales. Cada vez que viajamos para ponerme el tratamiento intento usar en mis redes sociales este hashtag junto a los habituales de #SomosImparables, #yomecuro y #SeguimosJuanma.

Normalmente me citan los jueves, pero mañana es festivo en la Comunidad de Castilla y León y, por tanto, me adelantaron la cita a hoy. De nuevo sería viaje de ida y vuelta en el mismo día como las dos veces anteriores que he ido estando en estado de alarma. Esta vez he conseguido convencer a mi Merchi para que se quedara en casa y no me acompañara, aunque mi trabajito me ha costado. Sé que quiere estar conmigo y yo quiero estar con ella, pero es un palizón: muchas horas de coche -como siempre con nuestro chófer y amigo Jesús-, mientras yo esté en el hospital a ella no le dejan estar a mi lado de acompañante como medida de seguridad y se tiene que quedar fuera, o en la sala de espera o en el taxi con Jesús. Además yo ya me muevo bastante bien con mis bastones y un hospital no es precisamente el mejor sitio al que se puede ir ahora. La convencí.

A las cuatro de la madrugada salimos Jesús y yo con nuestras mascarillas y guantes puestos con destino a Salamanca. Esa Ruta de la Plata tó p´alante que tan bien nos conocemos ya. No paramos para nada y un poco antes de las ocho estaba entrando por la puerta del hospital. Jesús esperaría fuera a que terminara y lo llamaría si lo necesitara para algo, aunque yo estaba seguro que me podría desenvolver bien.

Me dirijo primero al hospital de día en la planta -1 donde están provisionalmente las enfermeras de Ensayos clínicos. Hoy estaban Patri y Marta. Nos saludamos mutuamente, nos preguntamos cómo vamos y empezamos con el lío: me pesan -ay, que sigo cogiendo peso… esto del confinammiento…-, me pinchan, me ponen la vía en el brazo izquierdo y me sacan los tubitos de sangre necesarios para la analítica. Terminada la primera parte.

Ahora tocaba ir a Medicina Nuclear -que está en la misma planta -1- pues estaba citado a las 8:00 para hacerme un PET-TAC. Llegué un poco tarde porque tuve que hacerme antes la extracción de sangre para adelantar la analítica y ya me iban a llamar por teléfono por si se me había olvidado. Me preguntan si era la primera vez que me hacía esta prueba y les contesto que no, que es el sexto PET-TAC que me hago, tres en Sevilla y tres en Salamanca, por lo que sé perfectamente en qué consiste. Esto es como un examen, pues de esta prueba radiológica se puede sacar mucha información sobre como está mi cuerpo serrado, sobre todo el tejido óseo.

Me pesan y me miden de nuevo, me toman la tempeatura y el nivel de glucosa y me encierran en una habitación de poco más de dos metros cuadrados en la que solo cabe una camilla, una mesita y una percha de pared. Me inyectan por la vía el líquido que tiene que hacer su efecto para la prueba y tengo que estar 45 minutos tumbado en la camilla. Con un poco de sensación de agobio porque además de lo pequeña que era la habitación estaba la calefacción puesta y me iba a dar algo. Menos mál que al cuarto de hora apagaron la calefacción. Intenté dormirme, pero no fui capaz. Ojos cerrados, rezos, pensamientos varios y a esperar que pasara el tiempo…

Y el tiempo pasó, me vienen a recoger y me acompañan a la sala para hacerme la prueba. Una máquina impresionante de grande, una camilla muy larga y estrecha donde tumbarme y un rosco que recorrerá mi cuerpo de arriba a abajo pues el PET-TAC es de cuerpo entero. Tengo que poner las manos sobre los muslos, me amarran a la camilla a la altura de la cintura y me dicen que no me puedo mover nada durante el tempo que dure la prueba, que son 30-35 minutos. Parece que cuando a uno le dicen que no se mueva más ganas le entran de moverse… Más rezos, más vueltas a la cabeza y a esperar que pase el tiempo para que ese rosco llegue a los pies y se pare.

No me moví nada, me porté como un campeón, al menos eso me dijo la enfermera. Tenía que irme a la sala de espera y ahí me dirían si la prueba había resultado satisfactoria o no. Tardaron bastante y, como estaba solo, me puse a andar un poquito con miis bastones por la sala, que era bastante grande. A la media hora aproximadamente entra una persona y me dice que ha hablado con la hematóloga y que me vaya directamente al hospital de día pues allí me tendrán que hacer otra prueba y me explicarán porqué. ¿Otra prueba? Mmmmm… #miedito.

Voy al hospital de día, le comento a Patri y a Marta lo que me han dicho y me cometan que llamarán para informarse bien. Me dicen que vendrá un hematólogo para explicarme la situación. Mientras espero aprovecho para comerme un bocata -no había desayunado todavía- y al poco tiempo viene el doctor Ramón García y me comenta que el PET-TAC a veces da más información de la que se busca -lo cual está muy bien-, y en este caso parece que tengo una pequeña infección pulmonar que me va a impedir ponerme el tratamiento hoy y además me tengo que hacer el test del COVID-19 por si estoy infectado aunque de manera asintomática, pues ni tengo fiebre, ni tos, ni mocos. Me aplaza la sesión de tratamiento para dentro de dos semanas y me da los documentos correspondientes. El resultado del test estará disponible en uno o dos días y contactarán conmigo con las pautas a seguir a la vista del resultado.

Una enfermera me hace el test, que consta de un pinchazo en el dedo y una muestra que sacan de la nariz con un palo y que es muy desagradable, pues parece que el palo te va a llegar al cerebro. Voy de nuevo al hospital de día para que Marta me quite la vía, llamo a bono-taxi para activar el servicio y sobre las 12:30 salimos Jesús y servidor de vuelta para Sevilla. Paramos una vez para repostar y antes de las 5 de la tarde ya estábamos en casa.

Toca esperar los resultados y las indicaciones sobre cómo seguir pase lo que pase. Lo que no me voy es a venir abajo, tenga el coronavirus o no lo tenga. Seguiré haciendo caso a lo que me digan los médicos, seguiré con fuerza, os lo seguiré contando y vosotros me seguiréis apoyando, ¿a que sí?

Como siempre, lo he ido contando todo en un hilo de Twitter.

Y ahora volvemos al #YoMeQuedoEnCasa…

#SomosImparables #yomecuro #SeguimosJuanma

Actualización (21:15): Recibido correo de una de mis hematólogas con la siguiente noticia: el test de #COVIDー19 que me han hecho esta mañana ha salido NEGATIVO. ¡Toma ya!
Gracias por la rapidez en comunicármelo. Sois geniales.
Seguimos en la lucha…

¡Feliz cumpleaños, Merchi!

21 de abril. Cumple de mi Merchi. Un montón de felicitaciones recibidas a pesar del confinamiento y un vídeo que le hemos preparado su familia y amigos que le ha encantado:

Nos hemos conectado la familia para soplar las velas de forma virtual y para brindar pidiendo como siempre salud, salud… y más salud.

Que cumplas muchos más, mi vida… y siempre juntos. Te quiero con locura.

Estreno en Youtube

Hoy es 21 de abril y, por tanto, es el cumpeaños de mi Merchi. Este año debido al estado de alarma y al confinamiento no lo vamos a poder celebrar como nos gustaría, pero algo tenemos que hacer porque ella se lo merece con creces.

Así que, además de recibir un montón de felicitaciones a través de las redes sociales que desde aquí agradecemos, se me ha ocurrido hacerle un vídeo gracias a la colaboración de familia y amigos e invitaros a que lo veamos todos juntos en simultáneo como si fuera un estreno de cine. Será esta tarde a las 20:30 horas y aquí está el enlace de Youtube. Solo dura 9 minutos. Os esperamos.

¡Quédate en casa!

En estos días de confinamiento son muchas las iniciativas que estamos viendo de vídeos y grabaciones que está haciendo la gente famosa y la no tan famosa y que se están compartiendo por las redes sociales, fundamentalmente para mandar mensajes de ánimo, de agradecimiento o para concienciar sobre la necesidad de quedarse en casa para parar esta maldita pandemia.

Y nosotros no podíamos ser menos… Como dijo aquel, en mi familia nos apuntamos a un bombardeo. Mi hermana Auxi hizo con la gente de su empresa un vídeo con la canción «Quédate en casa» y nos propuso que hiciéramos en nuestra familia algo parecido. Dicho y hecho. Vamos al lío. Pensamos un poco cómo hacerlo, nos compartió un documento con la canción troceada, nos repartimos cada trozo y nos dimos 3 días para hacer las grabaciones. Por supuesto siempre con el móvil en horizontal. Una vez hechas, las subiríamos a una carpeta compartida de Drive y yo me encargaría del montaje.

4 casas involucradas, 16 trozos de canción, 13 personas, un rollo de papel higiénico rulando con el #yomecuro #SeguimosJuanma escrito, camiseta y gorra también con los hashtags, muchas ganas de pasarlo bien… y aquí está el resultado. Espero que os guste…

#SomosImparables #YoMeQuedoEnCasa

Reto-challenge en tiempos de confinamiento

Hemos cumplido ya cinco semanas de confinamiento. Muchos días, demasiados… y parece que todavían quedan algunos más. Yo no lo llevo muy mal porque, como ya he comentado en más de una ocasión, estoy entrenado. Baste recordar que hace un año me pasé varios meses tumbado en una cama sin moverme prácticamente para nada. Esto sí que fue duro…

Cada cual lleva el confinamiento como puede, pero lo que está claro es que el quedarse en casa es actualmente la medida más efectiva para evitar la propagación del virus y así poder ganarle la batalla. Son muchas horas encerrados y, por tanto, hay que buscar distracciones para rellenar el día: leer, pintar, ver películas y series, cocinar, juegos de mesa, videoconsolas, internet, redes sociales… además de las videoconferencias que hacemos con amigos y familiares para vernos las caras.

Con la gente de mi coro San José Obrero hemos hecho algunos ensayos virtuales y hemos creado un reto (lo que ahora se llama challenge) que se va pasando de uno a otro. Se puede hacer lo que cada uno quiera (cantar, bailar, recitar, algo de humor…) y, una vez realizado el reto, debe nominar a otra persona. Os dejo aquí los retos de Merchi, mi mujer, que canta una sevillana compuesta por ella; el de mi hermana Auxi, que hace una explicación muy didáctica y que al final nos deja unos vídeos de Tik-tok muy graciosos; y mi aportación separada en dos vídeos. En uno de ellos también canto una letra escrita por mí con la música de la marcha «Rocío». Espero que os guste…

#YoMeQuedoEnCasa #SomosImparables #yomecuro #SeguimosJuanma

#MadrugáGitana20

Ayer fue Jueves Santo, pero un Jueves Santo muy diferente, tal y como escribí en «Entre varales Sevilla» y que os comenté ayer en este mismo blog. Si sois cofrades y os gusta la Semana Santa de Sevilla os recomiendo seguir su blog y sus redes. Así se presentan:

Y por la noche comienza la «madrugá» -aquí eso de decir madrugada como que no…- Una de las noches más importantes del año para los que nos sentimos cofrades y si encima perteneces a una de las Hermandades que procesionan esta noche tan especial pues aún más. Lo que ocurre es que este año debido al estado de alarma que vivimos no hubo procesiones en la calle y cada cual tuvimos que vivir esta pasada noche confinados en nuestras casas con nuestras respectivas familias de la mejor forma posible.

Tenía previsto salir este año en mi Hermandad de los Gitanos para acompañar a mi Virgen de las Angustias, detrás de ella, junto a mi amigo Carri que se había ofrecido para empujar mi silla de ruedas durante todo el recorrido, los dos con nuestro hábito nazareno, pero no ha podido ser. Tras dos años de ausencia por culpa de mi enfermedad deseaba que este año pudiera ser. Las cosas han venido como han venido, pero estoy seguro que superaremos esta situación tan complicada que nos está tocando vivir y el año que viene será… Y yo iré andando porque el tratamiento que me estoy poniendo dará su resultado y me llevará al #yomecuro, gracias al equipo médico que me está atendiendo y a la ayudita que también nos echarán Él y Ella desde ahí arriba.

Desde la Hermandad de los Gitanos se ha creado una iniciativa solidaria para ayudar a las personas que más lo necesitan en estos momentos que estamos viviendo. Se trata de una cofradía solidaria en la que cualquier persona -sea hermano de los Gitanos o no- puede sacar su papeleta de sitio con una aportación económica voluntaria y formará parte de esa cofradía que llevará un solo tramo. La familia Díaz Delgado ya hemos hecho nuestra aportación y formamos parte de ella. La cofradía solidaria ya ha salido a la calle… Aquí están nuestras papeletas de sitio:

Mi Hermandad organizó la emisión de un programa que titularon #MadrugáGitana20. Se emitió en directo a partir de la una de la madrugada desde el Templo de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias y lo presentó el periodista experto en temas cofrades José Antonio Rodríguez. Por la mañana me llamó Pepe Santos, de Blogosur, empresa que se encargaba de la producción del programa, para que participara en el mismo y entrara en directo a través de una llamada de Skype para contar mi experiencia. Por supuesto acepté, todo un honor para mí. Por la tarde hicimos las pruebas de conexión, audio y vídeo y parece que todo iba bien. Ya me llamarían a partir de la una de la madrugada aunque no me podían asegurar hora exacta…

En el programa participaron personas importantes de la Hermandad: el Hermano Mayor y miembros de la Junta, los capataces de ambos pasos, miembros del equipo médico y de seguridad, responsable de la Sección musical… y yo, que no es que sea importante pero me encantó estar ahí. Hubo algunos problemas técnicos en ocasiones con las videollamadas y el sonido, por lo que al final decidieron que la mayoría entráramos al programa por teléfono porque las conexiones con Skype se entrecortaban.

Me hubiera gustado entrar con vídeo, sobre todo para enseñar el cartel que había preparado con todo mi cariño y emoción para esta ocasión tan especial:

En este enlace está el vídeo completo del programa. Mi intervención es a partir de la segunda hora de programa, en concreto empieza en el minuto 2:07:00. De todas formas mi amigo Carri me ha pasado el vídeo cortado y lo he subido a mi canal de Youtube:

#YoMeQuedoEnCasa #SomosImparables #yomecuro #SeguimosJuanma

De viaje en Semana Santa

Cualquiera que lea el título de este post y me conozca dirá: ¿Dónde va este tío con lo capillita que es? Si él en Semana Santa no se mueve de Sevilla. Y además este año estamos de confinamiento… Pues es verdad. He viajado, pero solo un día y fue ayer, Miércoles Santo, acompañado por mi Merchi y fue por obligación porque tenía que ponerme el tratamiento del ensayo clínico que estoy siguiendo en el Hospital Clínico de Salamanca.

Después de las dos últimas Semanas Santas tan distintas que he tenido que vivir por culpa de mi enfermedad y que ya os conté en este blog –en 2018 y en 2019 (2)- llega este año en el que estoy bastante mejor e incluso iba a salir de nazareno en mis hermandades de San José Obrero y de los Gitanos en mi silla de ruedas, porque aunque ya haya ganado bastante movilidad no puedo estar demasiado tiempo de pie, y ocurre lo que ocurre: pandemia, estado de alarma, confinamiento en nuestras casas y sin cofradías en la calle. Me he quitado un poco el gusanillo escribiendo este post en el blog cofrade «Entre varales», un blog que ha creado mi hija Patri con un grupo de amigos y en el que me han invitado a participar como colaborador y asesor. ¡Como para decir que no! Gracias, chicos. Todo un honor para mí.

Al igual que hicimos en el último viaje a Salamanca haríamos día y vuelta en el mismo día para estar en el hospital el menor tiempo posible y así evitar los riesgos de infección lo máximo posible. Quedamos mi Merchi y yo con nuestro chófer Jesús a las cuatro de la madrugada, nos pusimos en marcha, Ruta de la Plata «tó p´lante», no paramos para nada ni nos pararon los guardias -no vimos ninguno en todo el camino de ida- y llegamos al hospital un poco antes de las ocho, hora de entrada de la mayoría del personal del turno de mañana.

Durante la semana anterior ya habíamos preparado con el equipo de hematólogas y la coordinadora de ensayos clínicos toda la logística necesaria: me mandaron informes y justificantes por si nos paraban en carretera y me informaron que la zona de ensayos clínicos había cambiado de sitio, se había trasladado al Hospital de Día, que está en la planta -1, para evitar estar en plantas donde hay personas contagiadas de COVID-19, que por lo visto son bastantes en todo el hospital.

El procedimiento es el de siempre, aunque en esta ocasión al tratarse de la primera sesión de un nuevo ciclo -el sexto ya- también tenía que hacerme un electrocardiograma, que me lo hice justo después de extraerme la sangre para la analítica. También tocaba análisis de orina, por lo que entregamos los botecitos de la orina de veinticuatro horas que recogí el día anterior. Había mucha gente en el Hospital de Día para ponerse sus respectivos tratamientos y es que algunos se han podido parar debido a esta situación de emergencia que estamos viviendo, pero otros no. Y encima al ser hoy y mañana festivos parece que se acumularon ayer más citas de la cuenta.

Nos quedamos en la Sala de espera del hospital de Día pues nos recomendaron que no nos moviéramos de allí, nos comimos un bocata que llevábamos para desayunar con una botellita de agua y esperamos a que viniera la hematóloga para que nos diera el resultado de la analítica y si estaba todo correcto activar el protocolo para que desde la farmacia nos mandaran el Daratumumab para ponérmelo por vía intravenosa. No tardo mucho en llegar la doctora -en esta ocasión era de nuevo Verónica, como la vez anterior- y nos confirmó que estaba todo bien y que me podía poner el tratamiento. El que hubiera tanta gente hizo que se retrasara más tiempo de la cuenta tanto el recibir el tratamiento por parte de la farmacia como el disponer de un sillón libre. Merchi se fue fuera del hospital al taxi con Jsús porque en la habitación donde me iban a poner el tratamiento no dejaban estar a acompañantes como medida de seguridad y era una tontería que se quedara en la Sala de espera.

Empezamos con la pre-medicación algo después de las once y aproximadamente una hora después pudimos empezar con el Daratumumab. Teníamos una tres horas y media por delante que estar enchufado a la bomba de perfusión, pero al final se alargó un poco más porque cuando quedaba poco para acabar se soltó la vía y mi enfermera Marta me tuvo que volver a pinchar en el otro brazo para cambiar la vía de sitio porque en el brazo izquierdo donde estaba desde el principio la vena ya no respondía. Y en el brazo derecho también costó porque la vena está en peores condiciones, pero Marta es toda una profesional y lo consiguió. En estos momentos es cuando echo de menos mi PICC…

Cuando terminé poco después de las cuatro y me dirigía para la salida me encontré con Luis, mi amigo chileno que compartió conmigo habitación cuando estuve por allí ingresado con la neumonía que tuve en noviembre. Él iba a ponerse su tratamiento por la tarde. Los dos nos quedamos con las ganas de darnos un abrazo por la prohibición que tenemos ahora, pero nos lo debemos para una próxima ocasión. Al menos nos preguntamos por nuestras respectivas familias, comprobamos que todos estaban bien y nos mandamos ánimos mutuos. Una gran alegría, la verdad.

Llamé a mi Merchi que ya me estaba esperando en la puerta del hospital y salimos de vuelta para Sevilla a las cuatro y media de la tarde. En una de las rotondas de salida de Salamanca estaba la Guardia Civil parando a todos los coches, supongo que para evitar los desplazamientos de la gente a sus segundas residencias para pasar el puente. Jesús le explicó al agente nuestro caso y no tuvimos ni que sacar papeles. «Sigan», nos dijo y de nuevo Ruta de la Plata «tó p´alante» para llegar a nuestra querida Sevilla, haciendo solo una parada obligatoria para repostar y comprar un refresquito en una estación de servicio. Llegamos a casa sobre las ocho y media; nos perdimos los aplausos de las ocho, pero a esa hora nosotros aplaudimos en el coche.

De nuevo tengo que agradecer el trato recibido por todo el personal del hospital que me ha atendido, el buen hacer de nuestro chófer y ya amigo Jesús, la compañía de mi mujer que siempre está ahí y otra cosa que nunca falla es vuestro apoyo antes, durante y después de cada viaje. Sois geniales y os lo agradezco una vez más de corazón. Dentro de un par de semanas volveremos…

Y ahora de nuevo #YoMeQuedoEnCasa…

#SomosImparables #yomecuro #SeguimosJuanma

Sonría, por favor

Un Domingo de Ramos muy distinto. Una Semana Santa muy distinta. Pero ahora toca lo que toca y es que todos pongamos de nuestra parte para superar esta pandemia lo antes posible… y si es con una sonrisa mucho mejor.

Aquí os dejo un vídeo hecho con la mejor intención del mundo. Espero que os guste:

#YoMeQuedoEnCasa #SomosImparables #yomecuro #SeguimosJuanma

Resistiré, resistiremos…

Llevamos más de 2 semanas de confinamiento y aquí seguimos llevándolo lo mejor posible, seguramente unos mejor que otros y con la incertidumbre de no saber cuándo va a acabar esta pesadilla, porque ya se está hablando de finales de abril, de mediados de mayo… y está claro que la vuelta a la normalidad no va a ser pasar del cero al infinito, sino que supongo que será de forma gradual. Es decir, no creo que pasemos de tener los bares cerrados a llenarlos el primer día que abran, aunque ganas no faltarán, eso seguro.

Tengo que reconocer que yo lo llevo bien y mi gente también. Quizás mi Patri es quien peor lo lleve, porque eso de no poder ver a su Alberto -aunque las videoconferencias son diarias- y la preocupación por lo que va a pasar con el curso -terminaba este año el Ciclo Superior de Dietética y no ha podido hacer las prácticas- la tiene un poco mosqueada. Pero esto es una situación sobrevenida en la que lo único que nos piden es que nos quedemos en casa, salvo necesidades imperiosas de salir; en nuestro caso para comprar de vez en cuando y para ir a Salamanca a ponerme el tratamiento cada 2 semanas.

Y digo que yo lo llevo bien porque estoy más o menos entrenado. Recordemos que hace un año yo estaba en una cama articulada en medio del salón de casa sin moverme absolutamente para nada, atendido las 24 horas por mi ángel de la guarda -mi Merchi- y así me llevé varios meses. Y venía de haber estado ingresado 2 meses y medio en el Hospital Virgen del Rocío, 30 días de los cuales fueron en aislamiento por haber pillado la gripe A. Así que podemos decir que esto del confinamiento no supone un excesivo esfuerzo para mí. Lo que más echo de menos es no poder ir al gimnasio, pues había cogido el hábito de ir diariamente con mi silla de ruedas eléctrica y hacer allí mis ejercicios de cinta de andar, bicicleta estática y piscina, que me estaban viniendo muy bien para seguir ganando movilidad. Ahora me limito a darle vueltas a mi salón y cuando hace solecito salgo a la terraza exterior para andar con mis bastones de senderismo. Unos 40-45 minutos diarios en tandas de 10-15 minutos. Siempre con las medidas de seguridad máximas pues debido a mi enfermedad y al tratamiento que estoy siguiendo soy una persona inmunodeprimida -tengo las defensas bajas- y, por tanto, de especial riesgo a la hora del contagio.

Y encima con insomnio, con lo cual el día se me hace más largo todavía. ¿Y cómo llenar las horas del día -y de la noche-? Pues con distintas actividades: estoy leyendo más que nunca, tanto libros en papel como e-books y revistas online que tenía pendientes -hasta tebeos de Mortadelo y Filemón-; viendo películas y series gracias a las plataformas que tenemos contratadas; mucho rato de ordenador, atendiendo a mis redes sociales, dándole vueltas a mi libro que está en proceso de edición y corrección e intentando ayudar a todas las consultas que me llegan -que no son pocas- fundamentalmente de profesores que se acaban de incorporar a esto de la teleformación. (Esto se merece un post exclusivo). Sigo con mis ejercicios para ganar psicomotricidad en las manos y por eso sigo escribiendo y dibujando en mi diario Visual Thinking y haciendo carteles en folios.

Y cada tarde a las 8 salimos a la terraza para tocar las palmas, para animar a todo el personal que está trabajando para nosotros: sanitarios, policias, transportistas, personal de supermercados, de limpieza, periodistas… y todas esas profesiones indispensables para que el país pueda seguir avanzando -con muchas dificultades, eso sí- mientras el resto de la población nos quedamos en casa. Impresionante ver las calles vacías, las muestras de solidaridad, la gente dispuesta a ayudar y es que, como tantas veces digo, en este mundo hay mucha más gente buena que mala y en esta situación tan extrema que estamos viviendo se está demostrando a base de bien. Y el ingenio de algunos, también.

Y después de tocar las palmas nuestra conexión diaria con mi gente, con mi familia, para vernos las caras. Con poquitas cosas que contarnos, sí, porque los días son prácticamente todos iguales, pero al menos nos vemos a través de una pantalla. Y otras conexiones con amigos, con ex-compañeros de trabajo, con la gente de mi coro… ratitos agradables en muy buena compañía, aunque sea brindando a distancia.

Y tenemos que seguir resistiendo. No sabemos lo que va a durar esto, Lo que sí sabemos es que está en nuestras manos el acabar con ello. Es tarea de TODOS, así que ya sabes… RESISTE, que más pronto que tarde nos veremos en la calle…

Si todavía no lo has visto, no te pierdas este vídeo creado por Cadena 100 con un buen número de artistas en el que versionan la canción «Resistiré» del Dúo dinámico -que yo ya tenía como una de mis referentes en mi situación actual- y cuyos beneficios irán para Cáritas.

Y para terminar os dejo este vídeo en el que el profesorado del IES Chaves Nogales manda ánimos a su alumnado para superar esta situación que estamos viviendo. Encantado de haber podido aportar mi granito de arena…

#YoMeQuedoEnCasa #SomosImparables #yomecuro #SeguimosImparables

Podremos con ello…

Hace unos días nos enteramos que le habían detectado un linfoma de Hodking a Dani Rovira, una noticia muy desagradable. Nuestro mensaje de ánimo para él, para los que estamos pasando por una situación parecida -sea la enfermedad que sea- y para todos los que estamos luchando contra esta pandemia, cada uno con su función, ya sea profesional o quedándose en casa, porque no olvidemos que es tarea de todos y que podremos con ello.

Mi Patri lo dice aquí cantando: «Yo no me doy por vencido…»

#YoMeQuedoEnCasa #SiempreFuerte #SomosImparables #yomecuro #SeguimosJuanma