#SalamancaOnTour C7D15

Lo primero que creo que tengo que hacer es explicar el título de este post, aunque seguramente muchos de los que pasáis por aquí sabéis a lo que me refiero. Sobre todo la primera parte creo que es bastante conocida porque la pongo mucho en mis redes sociales; ese #SalamancaOnTour que se inventó mi sobrino Migue hace ahora dos años, pues es el tiempo que llevamos viajando a Salamanca de forma más o menos regular para participar en distintos ensayos clínicos y tratamientos. Y lo que nos queda… pues seguimos camino del #yomecuro.

El ensayo clínico en el que estoy ahora se llama TRIMM y está en fase 1 -esto quiere decir que los participantes en el mismo somos los primeros humanos que probamos los fármacos que forman parte del ensayo-. En mi caso se trata de dos: Daratumumab -ya probado anteriormente por mí en otros ensayos- y Talquetamab -un anticuerpo biespecífico totalmente nuevo para mí-. Los tratamientos los recibimos en ciclos, cada ciclo dura 28 días y dependiendo del número de ciclo habrá más sesiones o menos. En este caso los dos primeros ciclos fueron con sesiones semanales (D1, D8, D15 y D22), y a partir del tercer ciclo las sesiones pasaron a ser quincenales (D1 y D15). Por tanto, si en el título del post pongo C7D15 es que estoy en el día quince del séptimo ciclo. Y de momento todo muy bien…

Como siempre, habíamos reservado el taxi para las 10:30 del miércoles. Nos recogió a mi Merchi y a mí un taxista con el que no habíamos coincidido antes y del que prefiero no dejar por aquí ningún comentario. Solo diré que a su taxi no nos volveremos a subir. Llegamos al Hospital de Salamanca en torno a las tres de la tarde, nos dirigimos a la zona de Ensayos clínicos y allí estaba esperándonos una de mis enfermeras cracks, Marta. Pero nos dio a Merchi y a mí una mala noticia, ya que nos dijo que se había pedido una excedencia y que se iba. La verdad es que nos dio penita, porque llevamos dos años conociendo a Marta, siempre nos ha tratado con mucha profesionalidad y cariño y sentimos mucho su marcha. Pero como estamos seguros que será lo mejor para ella nos alegramos y además estamos seguros que nos volveremos a ver… y será fuera de unas paredes de hospital. ¡Que te vaya muy bien, Marta, y mil gracias por todo de parte de Merchi y mía!

Una vez que me tomó las constantes, me pesó -ya vamos por 78 kilos- y me hizo la extracción de sangre, nos despedimos de Marta, le deseamos suerte y llamamos al taxi para que viniera a recogernos para llevarnos al hotel. Tras descansar un rato en la habitación del hotel nos fuimos a dar una pequeña vuelta por los alrededores de la Plaza Mayor y compramos algo de avituallamiento para ver el partido Lille-Sevilla de Champions.

En la tienda de chacinas y embutidos en la que entramos nos pasó algo curioso: tenían música puesta y de pronto suenan las sevillanas del adiós -las del «no te vayas todavía»- y una pareja que estaba dentro de la tienda para comprar también nos dicen que ellos son de Sevilla. Les decimos que nosotros también, pero que no estábamos de turismo como ellos. Y de pronto la dependienta se pone a mover las manos y a bailar las sevillanas que estaban sonando… Las cosas que nos pasan…

A la mañana siguiente estuvimos tempranito en el hospital para pasar consulta con mi hematóloga. En esta ocasión me vio la doctora Verónica González, ya que la doctora Mariví no estaba. Nos comentó Verónica que la analítica estaba muy bien y que, por tanto, me pondría el tratamiento. Me preguntó cómo estaba, le comenté que me encontraba muy bien y me confirmó que en la próxima visita -la del 4 de noviembre- me harían un PET-TAC. Un nuevo examen para comprobar cómo está mi cuerpo desde el punto de vista óseo.

Mientras nos llegaba el tratamiento de Farmacia estuvimos esperando en la Sala de espera y aproveché para hacer algunas fotos de este hospital nuevo. Que sí, que las instalaciones son muy buenas y los profesionales que están dentro no digamos, pero aún le faltan servicios tan esenciales como una cafetería o que abran el aparcamiento subterráneo. Lo de la cafetería me parece un tema importante porque además no hay ningún bar cercano y hay personas que se pasan horas en el hospital y la única opción que se les ofrece es una máquina expendedora… o traerse la comida de casa, claro. Esto último es lo que hacemos nosotros, nos hartamos de bocatas.

Verónica había visto el resultado de la analítica con antelación y, como comprobó que estaba correcto, pidió el tratamiento a Farmacia pronto. Por eso no tardó mucho en llegar y, como además solo me tenía que poner en esta ocasión el Talquetamab, no necesitaba pre-medicación y fue todo muy rápido. Me pinchó Balbi y poco después de las once de la mañana habíamos terminado. Llamada al taxi, nos recoge Matías y camino a nuestra bendita Sevilla. Llegamos en torno a las tres y media de la tarde, paradita en nuestro club social, en la bodega cofrade de nuestros amigos Carri y Noelia que nos invitan a comer -no se puede tener más clase- y una vez que terminamos nos subimos para casa para saludar a nuestras hijas y descansar del viaje.

Una sesión más… un ciclo más -y ya van siete-… Alguna gente me pregunta que hasta cuándo tendré que estar viajando a Salamanca. Y yo siempre les digo lo mismo: «Hasta que Dios quiera… y de momento está queriendo que viajemos cada dos semanas». Y así seguiremos… con confianza, con ilusión y luchando por conseguir el #yomecuro, porque #SomosImparables.

4 comentarios en “#SalamancaOnTour C7D15

  1. Yo me alegro mucho de que esto vaya por buen camino y sobre todo que tú te vayas sintiendo bien.
    A seguir con el #SalamancaOnTour….a por el #yomecuro…que seguro que va a llegar, porque Dios va a querer ya lo verás.
    Un fuerte abrazo 😘😘💪💪

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