#YoVuelvoAAndar

Ayer tenía cita con el traumatólogo, con el doctor José Manuel Gallo, que además trata tumores óseos. Me lleva viendo un año, desde que yo estaba ingresado en esa octava planta del Hospital Virgen del Rocío, recién llegado de Salamanca tras no poder ponerme el tratamiento de las CAR-T y con la enfermedad dando caña fuerte a mi cuerpo. El dolor de rodilla era impresionante, prácticamente no podía mover la pierna izquierda nada y ni siquiera me podía rozar la sábana. Parches de morfina puestos para soportar el dolor y sesiones de quimio para controlar la enfermedad que se había venido arriba. Uno mira para atrás, pasa lista de todo lo que lleva pasado y hasta llega a plantearse el cómo es posible que sigamos luchando y con fuerzas, porque ha habido momentos malos, malos de verdad, de los de tirar la toalla… y este fue uno de ellos… y solo hace un año.

Pero afortunadamente un año después todo ha cambiado a mejor, al menos de momento porque, como siempre digo, uno que ya conoce a su enfermedad no quiere lanzar las campanas al vuelo ni ser más optimista de la cuenta. Por eso hay que seguir, porque afortunadamente se sigue avanzando en la investigación y cada vez hay más tratamientos y ensayos clínicos para intentar controlar el mieloma. Este ensayo en el que estoy ahora me está sentando muy bien y parece que vamos por el buen camino pero, como ya he dicho bastantes veces, una cosa es controlar la enfermedad y otra es intentar arreglar los destrozos que el mieloma va dejando en mi cuerpo. En estos momentos tengo el consabido problema de la rodilla y el de la vista. Se trata de intentar compatibilizar el recibir el tratamiento del ensayo -que es quincenal- con el poder arreglar estos problemas.

Mi hematóloga Marta ha solicitado que me vea el oftalmólogo y estoy esperando que me den la cita. Ya me vieron una vez hace meses y en ese momento me dijeron que lo que tengo son cataratas en ambos ojos, seguramente debido a la cantidad de corticoides que he tomado durante todo este tiempo. Son operables, pero me dieron un plazo de varios meses hasta ver cómo iba el control del mieloma. Ahora que parece que lo tenemos controlado parece que ha llegado el momento o puede estar cercano. Veo con dificultad, sobre todo lo lejano, se me nubla la vista y es frecuente que vea borrones en lugar de figuras. Como anécdota os contaré que en los paseos con mi silla es frecuente que me saluden: «Ese Juanmaaaa… dale ahí». Y yo devuelvo el saludo pero el 99% de las veces no sé a quien se lo estoy devolviendo.

Con el traumatólogo he tenido durante todo este tiempo consultas mensuales. Siempre me hacía una radiografía previa de la rodilla, la veía él en el ordenador de la consulta y me daba su opinión. Al principio no podía apoyar la pierna en el suelo ni mucho menos hacer carga sobre ella, pero poco a poco y gracias a los tratamientos, la rodilla iba osificando -tenía un agujero producido por el mieloma- e íbamos avanzando. Vino a verme a casa una médica rehabilitadora que me dijo que recibiría sesiones de fisioterapia en mi propio domicilio, lo cual agradecí mucho porque no está la cosa para hacer muchas visitas al hospital. Cuando tuve el permiso del traumatólogo para apoyar la pierna fueron primero Alba y después Jorge los fisios que se han encargado de que vayamos mejorando de forma progresiva. Cada vez mejor, hasta llegar a este punto en el que todo lo que se podía ganar a base de ejercicios se ha ganado. Ya estoy andando con ayuda de un andador, aunque con dificultad y solo distancias cortas. Ya hemos conseguido todo lo posible, pero que no es suficiente para soltar la silla de ruedas y poder decir #YoVuelvoAAndar.

Pero lo conseguiremos, aunque seguramente para ello me tendré que operar de la rodilla y ponerme una prótesis en un futuro próximo. Al menos eso me dijo ayer el doctor Gallo, pero esto será cuando se pueda, pues hay que buscar el mejor momento teniendo en cuenta el tratamiento quincenal del ensayo clínico que estoy recibiendo. Habrá que preguntarle a mi hematóloga, la doctora Mariví Mateos, para encontrar ese mejor momento.

Ahora se cumple un año que estoy sin movilidad. Un año en silla de ruedas y dependiendo de otras personas, aunque poco a poco cada vez voy siendo más autónomo e independiente. Y es la segunda vez en mi vida que me pasa. La otra vez me atacó el mieloma a la espalda y a las vértebras y estuve más de un año sin movilidad, pero gracias a la rehabilitación, al gimnasio y a la cantidad de ejercicios que hice conseguí soltar la silla y pasar al andador y después solté el andador y pasé a los bastones. Si lo conseguí una vez, lo tengo que conseguir una segunda. Lo que sí os puedo asegurar es que por mí no va a quedar, pues a pesao no me gana nadie… Tengo que conseguir como sea el #YoVuelvoAAndar.

4 comentarios en “#YoVuelvoAAndar

  1. Hola Juanma,
    Como siempre te digo, veo reflejado en mi hermana casi todo lo que dices.
    Ella sí anda, aunque solo regular, y con muletas, por los daños que el mieloma le ha hecho en la espalda, y ahora le han dicho que se le están formando cataratas en los ojos. En fin, como tú dices, hay que seguir adelante.
    Es siempre un placer leer lo que escribes porque das mucho ánimo.
    #yomecuro #somosimparables💪💪💪💪

  2. Te admiro…te admiro mucho.
    Claro que volverás a andar..si no de una forma de otra, pero lo vas a conseguir,
    por pesao como tú dices, que es lo mísmo que por luchador.
    Ánimo….seguimos 😘😘💪💪

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