Continuamos en el camino

¿En qué camino? En el camino del #yomecuro… Cuando uno recibe una noticia tan triste como es el fallecimiento de un amigo cuesta recuperarse, pero la vida sigue, hay que seguir afrontándola y hay que seguir luchando. Tiene que ser así, no hay más remedio. Por ti mismo, por él y por todos los que nos han dejado.

Ayer tenía cita en el hospital con Hematología para ver cómo íbamos tras el último tratamiento de rescate del que he recibido cuatro ciclos, para ver cómo me encontraba tras recibir el último que he terminado recientemente y para ver las opciones que se abrían a partir de ahora para seguir tratando la enfermedad.

Tenía cita a las 10 de la mañana, pero el día anterior contactaron conmigo para adelantarla a las 9:15, porque estaban intentando optimizar las visitas para que no se acumulara gente en la sala de espera, una medida más de contención para el covid. Mi mujer y yo llegamos poco después de las 9 al Centro de Diagnóstico (CDT) y había bastante cola para entrar porque el vigilante de seguridad estaba pidiendo los papeles de cita y solo dejaba entrar diez minutos antes de tu hora para evitar la acumulación de personas dentro, algo que me parece bien. Nosotros le explicamos que nos adelantaron la cita y pudimos entrar sin problemas.

Me atendió la doctora Marta Reinoso, mi hematóloga de referencia en Sevilla desde hace bastante tiempo, aunque no siempre me atiende ella porque esto depende de los días de consulta que tenga. Marta nos dio la bienvenida y lo primero que hizo fue preguntarme cómo me encontraba. Yo le dije que estaba bastante bien y que este último ciclo era el que mejor me había sentado de los cuatro, ya que no había tenido ningún efecto secundario de la quimio recibida como sí lo tuve en los ciclos anteriores, aunque nunca fue algo demasiado importante.

Marta me reconoció, me vio la pierna, vio que el bulto que tenía en la cabeza había desaparecido y pudo comprobar que mi estado físico era bastante bueno en comparación con la última vez que me pudo ver hace varias semanas, lo cual desde luego es una buena noticia.

Lo que se plantea ahora es el cómo seguir, el tratamiento que tendría que recibir ahora para seguir controlando la enfermedad, porque está claro que con este último tratamiento de rescate la hemos controlado, lo cual está muy bien, pero por otra parte me ha impedido seguir con el ensayo de las CAR-T de Salamanca en el que estaba participando, porque para ello la enfermedad tenía que estar activa.

Según nos dijo Marta, esta consulta era de control para ver cómo estaba y para solicitar las pruebas necesarias con idea de comprobar el estado de mi cuerpo tras este último tratamiento. Me tendré que hacer un aspirado de médula, un PEC-TAC -ya he perdido la cuenta de cuántos llevo, pero creo que ya he llegado a la decena- y una resonancia craneal. ¡Uf! Cuando escuché eso miré a mi mujer y tanto ella como la doctora se dieron cuenta que no era mi prueba preferida. Sería la cuarta, dos veces en Salamanca y una en Sevilla y os puedo asegurar que para mí es la prueba más complicada de las que he tenido que hacerme en todo este tiempo, que no han sido pocas, como ya he contado en más de una ocasión, por la sensación de agobio y de claustrofobia que da el estar tumbado en esa camilla con una máscara que te aprisiona la cabeza y con el tubo pasando a un centímetro de tu nariz durante tres cuartos de hora y sin poder moverte nada. Pero si he podido superar tres, podré superar una cuarta. Así que a por ello… El aspirado de médula me lo harán el próximo martes por la tarde en el hospital de día y para las otras dos pruebas tengo que esperar que me llamen para darme cita.

Una vez que me haga estas pruebas y tengamos los resultados de las mismas, me haré una nueva analítica completa de reevaluación y tendré consulta. Esto será dentro de un mes, para decidir por dónde seguimos. Se abren varias posibilidades: podríamos intentar un trasplante alogénico de médula ósea, de donante externo, que habría que buscar en el registro de donantes -REDMO-, pero para ello la enfermedad tiene que estar controlada y cumplir todas las condiciones, porque si no podría ser no exitoso y además ser peligroso para el paciente, o sea, para mí. O también podría entrar en algún ensayo clínico de CAR-T o de biespecificos, para lo cual la enfermedad tendría que estar asomándose. De todas formas nos dijo Marta que estarán pendientes, haciendome controles cada poco tiempo para buscar siempre lo más conveniente y beneficioso para mí, lo cual le agradezco enormemente.

Lo más importante de todo es que, aunque no sea fácil, se siguen abriendo puertas por las que poder entrar, pero para ello hay que cumplir una serie de condiciones y, según sean estas, entraremos por una puerta u otra. Afortunadamente se va avanzando cada vez más, aparecen nuevos fármacos y nuevos tratamientos y todo es gracias a la investigación de los grandísimos profesionales que tenemos en este país, que son los que van a conseguir que el mieloma múltiple y otras enfermedades de la sangre sean curables. Por eso yo sigo diciendo que #yomecuro y podéis estar seguros que os lo contaré por aquí.

Después de la consulta nos fuimos al hospital de día porque tenía cita para limpiarme el PICC y aprovechamos para que me hicieran una extracción de sangre para una nueva analítica que me había mandado Marta. Allí pude saludar a las enfermeras y a la auxiliar que estaban en esta ocasión y que eran Alfonsina, Natalia, Mari Carmen y Guadalupe. Encantadoras como siempre y haciendo su trabajo con mucha profesionalidad. Esta vez fue Mari Carmen quien me atendió. No tardamos mucho y pudimos llegar a casa prontito.

Cuando salíamos del CDT me dio mucha alegría encontrarme con Jose, otro de mis compis de habitación con el que he hecho una buena amistad. Estaba en la sala de espera acompañado por su hija porque iba todos los viernes a revisión tras el trasplante que se había hecho a final de año. Yo le vi muy buen aspecto a pesar de estar todavía recuperándose del trasplante y de tantos días ingresado en aislamiento. Mi mujer y yo le dijimos que le diera recuerdos a Reyes, nos dimos ánimos mutuos y quedamos en seguir en contacto.

No quiero terminar este artículo sin mostrar mi agradecimiento a Marta por lo bien que nos trata siempre, por su cercanía, por su profesionalidad y por su buen hacer como hematóloga. Por todo esto y por muchas cosas más le propuse que escribiera el epílogo de mi segundo libro, algo que aceptó de inmediato. Ese libro que estamos esperando, que pronto podréis leer y que estoy seguro que os va a gustar. Gracias por todo, Marta. Seguimos con fuerza…

#SomosImparables #SeguimosJuanma #yomecuro

Con la doctora Marta Reinoso, mi hematóloga de referencia. Una crack. Y yo con mi chándal del Sevilla FC 😍

11 comentarios en “Continuamos en el camino

    • Gracias, Paco. Pero te aseguro que valientes hay más de los que creemos, lo que pasa es que las situaciones a veces son muy complicadas e influye mucho el apoyo que tengas a tu alrededor: de familia, de amigos, de equipo médico… Un abrazo.

  1. Como siempre te digo ánimo y a seguir adelante por el #yomecuro que seguro que llegará.
    El camino se hará largo y duro pero al final llegarás a la meta….estoy segura …y ese es mi mayor deseo para tí.
    Lo importante es que no dejen de abrirse puertas para ti y para todos los valientes como tú…😘😘💪💪

  2. Querido Juanma:
    Buenas noticias, estamos en el buen camino!!! Ya sea de una manera u otra, nuestros médicos harán lo mejor para nosotros.
    Un abrazo muy fuerte

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