La semana comienza de aquella manera

Empiezo a escribir este post a las 5:30 de la madrugada porque ya me encuentro bastante bien tras una tarde-noche complicada y he dormido lo suficiente para estar con las suficientes fuerzas.

Ayer comencé el día contento porque venían mis hermanas para hacerse las pruebas de compatibilidad, por si alguna de ellas puede ser mi donante de médula ósea. Para ello tenían que dirigirse al Edificio Laboratorios del hospital, pero esta alegría se transformó en indignación cuando vi lo que mi hermana Chari puso en Twitter:

Yo no pude ni verlas -por el Protocolo de Seguridad no podemos recibir visitas-, Merchi estaba con ellas pero al ver esa situación abandonó el lugar y se vino conmigo a la habitación, ya que en esas circunstancias no se podía estar allí. Esto creo que es algo que debe ser controlado por los responsables del hospital, ya que este tipo de episodios no se pueden dar, pues allí hay gente con las defensas bajas, gente inmunodeprimida, gente de alto riesgo… y no puede haber esa masificación para esperar para hacerse una extracción de sangre. La seguridad sanitaria debe ser lo primero.

En la habitación la mañana transcurrió con normalidad. Me encantó recibir la visita de Charo, enfermera de Aféresis, que fue de las primeras que conocí cuando empezamos con toda esta historia y que desde entonces es amiga. También recibí la visita de Jose, el celador de radioterapia que se acerca a verme cada vez que puede. Esta normalidad continuó hasta que vino a verme el doctor González para darme novedades sobre mi estado. Me reconoció que de manera sorprendente las defensas habían bajado más de la cuenta y, por tanto, me iban a tener que transfundir plaquetas y sangre, aunque seguramente será a partir del día siguiente. También han detectado una infección que tienen que ver de donde viene y contactarán con el equipo de Traumatología para que me vean la pierna. A ver si hoy viene alguien…

Comí con dificultad, pues sigo sin apetito debido al tratamiento y la verdad es que es muy difícil comer sin ganas, lo que ocurre es que estando con las defensas bajas no me puedo permitir el lujo de dejar de comer… así que tengo que obligarme como sea.

A primera hora de la tarde vienen a recoger a Jose, mi compañero de habitación, para trasladarlo a la primera planta a una habitación de aislamiento, ya que su tratamiento requiere que esté solo, lo que ocurre es que no ha habido cama libre hasta ahora. Mi Merchi y yo nos despedimos con cierta penilla de él y de su mujer, aunque ya sabemos que tenemos dos amigos más y por supuesto seguiremos en contacto, de eso no me cabe la menor duda.

Al poco rato de irse José me empiezo a encontrar un poco raro, con mal cuerpo, tengo que taparme hasta arriba porque parece que tengo escalofríos… Es verdad que hoy habían puesto el aire acondicionado más alto e incluso me costaba tragar cuando comí. No sé qué pasaba, pero la verdad es que no me encontraba muy bien. Me toman la temperatura y… bingo: 38,5. Fiebre, qué hasta entonces no había tenido prácticamente ningún día. Ezequiel, que era el enfermero que estaba hoy y que es otro crack, me puso los antibióticos por vena y algún analgésico para bajar la fiebre lo antes posible.

Puse esto en Twitter y en Facebook y solté el móvil.

En el Chromebook puse la tele y vimos los concursos que a mi mujer y a mí nos gusta ver todas las tardes: El cazador, Boom y Pasapalabra. Yo lo estuve viendo de fondo, la verdad, no le eché mucha cuenta, porque no me encontraba bien, pero en medio de uno de los concursos nos llevamos la alegría del día: vimos entrar por la puerta a Sergio, mi anterior compañero de habitación, que volverá a serlo. Alegrón total porque estaba deseando tener noticias suyas y la verdad es que venía bastante bien.

Vino acompañado de su hermano y la verdad es que ya no paramos de hablar. Yo hasta me puse mejor y ya no tenía fiebre. Nos contó todo lo que había pasado desde la operación, su paso por la UCI, las distintas habitaciones en las que había estado y la verdad que ha sido todo un periplo de experiencias y, por supuesto, no ha tenido que ser fácil.

Desde que me detectaron la fiebre Merchi había decidido que se quedaría esta noche, pues no me iba a dejar solo en estas circunstancias. Era absurdo discutírselo porque sabía que no tenía nada que hacer. Se iba a quedar sí o sí. Yo ya estaba mejor y nos pusimos a ver el tercer capítulo de la serie «Veneno». Mientras a Sergio lo estuvieron preparando «las Lauras», como yo les llamo, un tándem de enfermera y auxiliar que también son la caña.

Volví a coger el móvil, vi que tenía chorro cientos mensajes en whatsapp, Twitter y Facebook pero dejé las respuestas para el próximo día porque ya estaba bastante cansado. De hecho, jugué una partidita de Triominos con Merchi y se me cerraban los ojos…

A ver qué nos depara el día de hoy… esperemos que solo cosas buenas. De momento he publicado este post en el blog y después voy a intentar contestar y darle a «me gusta» a todas las respuestas de ayer de esa gente que me apoya tanto, que fueron bastantes, la verdad. Por supuesto espero no tener fiebre y recibir las transfusionees con normalidad.

Gracias por estar ahí, como siempre. #SomosImparables #SeguimosJuanma #yomecuro

6 comentarios en “La semana comienza de aquella manera

  1. Espero que la cosa hoy esté mejor y por supuesto que te encuentres más animado.
    Desde luego es de «vergüenza» encontrar el lugar de extracción de sangre así..repito… de «vergüenza».
    No hay nada más que desearía que encontraras la compatibilidad con cualquiera de tus hermanas,
    no sé si está bien dicho pero creo que me entiendes 😊
    Espero que vayan llegando buenas noticias todos los días ..poco a poco pero que haya todos los días noticias buenas para tí.
    Te sigo escuchando…
    Un abrazo fuerte y no te rindas Juanma…aunque sé que no hace falta que te lo pida porque #EresImparable.
    Espero que a José le vaya también bien y me alegra tener noticias también de Sergio.
    Un fuerte abrazo para ti y para Merchi.
    😘😘💪💪

  2. Dices «vimos los concursos que a mi mujer y a mí nos gusta ver todas las tardes: El cazador, Boom y Pasapalabra»
    Con mi mujer también los vemos. Ella tiene cáncer de mama con metástasis, y sigue d un tratamiento indefinido de quimioterapia. Está en casa. Yo también e tuve cáncer de colon, por suerte superado.
    Mucho animo….

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.