Nuevas crónicas hospitalarias (1)

Ya estamos ingresados. Y digo ingresados porque mi Merchi estará conmigo todo el tiempo en la habitación de aislamiento. Unos 20 días que tenemos por delante… Pero empecemos por el principio del día…

(Mientras mi cuerpo me lo permita intentaré escribir un post por día de estas nuevas crónicas hospitalarias. Espero no faltar ningún día, esto sería buena señal).

Hoy nos levantamos tempranito y nos fuimos al bar de Mercedes a desayunar, pues está cerca del apartamento que hemos alquilado. Y volvimos a comprobar que el desayuno no es lo fuerte de Salamanca, o será que no hemos dado con el sitio adecuado. Salamanca tiene muchas cosas buenas y bonitas pero en el tema desayunos debe mejorar, la verdad. Y es que por allí abajo se desayuna tan bien… que estamos mal acostumbrados.

Nos volvimos al apartamento para empezar a preparar las cosas y sobre las 11 nos fuimos andando a la Plaza Mayor -estamos bastante cerca alojados-, haciendo antes una parada en la Iglesia de la Concepción, donde Pepa, la sacristana, nos explicó todo lo que por allí había.

A las 12 habíamos quedado con Inés e Irene, voluntarias de la Asociación ASCOL, en un bar de la Plaza Mayor para compartir un refresquito, echar un rato de charla y darle un par de libros dedicados que me habían pedido para sus compañeras. Magnífico rato, magnífica conversación y magníficas fotos. Muchas gracias.

Nos compramos unos mini-hornazos para almorzar -tenemos que entrar fuertes para afrontar el aislamiento-, descansamos un poquito y terminamos de preparar las cosas que nos llevaríamos al hospital. A las 5 de la tarde nos recogió Antonio -otro chófer que también es ya amigo y mecenas de mi libro por partida doble, porque también me dio el de su mujer para que se lo dedicara- y a las 5:15 ya estábamos en la ventanilla de admisión donde nos confirmaron que tanto mi mujer como yo dimos negativo en el test PCR del covid-19.

Así que nos dieron la carpeta con la documentación y subimos a la planta de Hematología, que es la cuarta, y dentro de ella accedimos a la zona de TAMO, que es la zona para trasplantes y aislamientos. Antes de acceder a la habitación nos dieron pijama a los dos, nos cambiamos, desinfectaron todos los artilugios que traíamos -que no son pocos, la verdad- y para dentro. Perfectamente atendidos por las auxiliares y enfermera Piedad, Raquel y Lucía. Peso, talla, medida de tensión, temperatura, ponerme una vía, electro… en fin, algo a lo que ya estoy acostumbrado. Después vino a verme Luz, la hematóloga, que ayer me hizo el aspirado de médula y me pidió un libro dedicado. Dicho y hecho, aquí está:

Nos explicó Luz el proceso que seguiríamos: 3 días de quimio a partir de mañana -que no tiene que ser muy intrusiva-, descanso el fin de semana e infusión de las células el próximo lunes, que sería lo que llaman el día +1 y, si todo va bien, el día +15 me darían el alta. Y después 15 días más en el apartamento con visitas regulares al hospital para controles varios. Seguro que todo va a ir bien.

Estamos en una habitación muy cómoda. En este vídeo la enseñamos:

Tenemos televisión y wifi gratuito gracias a la Asociación ASCOL -me tengo que hacer socio pero ya-, así que estaremos entretenidos porque todo el día aquí metido seguro que se nos hará largo… y eso que tenemos la experiencia de las cinco semanas de aislamiento que pasamos en el Virgen del Rocío. Además leeremos, le seguiré dando forma a mi segundo libro -continuación de ese «#SomosImparables #SeguimosJuanma«- e intentaremos aprovechar el día lo máximo posible, siempre que me encuentre bien, claro está.

Nos trajeron la cena a las 8 de la tarde, hora de guiris, pero también estamos acostumbrados. Y para empezar no está mal la cosa:

A las diez y media llegaron los del turno de noche, Óscar el enfermero y Cristina la auxiliar. Toma de tensión y yogurcito.

Y esto es lo que ha dado de sí este primer día. Mañana… más. Y no quiero acabar este post sin volver a daros las gracias por la cantidad de mensajes de ánimo y envío de fuerzas recibidos. Ayudan cantidad para lo que tenemos por delante, os lo aseguro.

#SomosImparables #SeguimosJuanma #yomecuro

10 comentarios en “Nuevas crónicas hospitalarias (1)

  1. Esa etiqueta esta mal, inmuno no lo sé, pero deprimido jamás. Me alegro que puedas tener la gran compañía de Merchi, ánimo compis

  2. Juanma, mucha suerte!!!
    En lo del desayuno tienes razón, compañero, los charros tenemos que aprender de las tostaditas vuestras😉.
    Ya verás como te tratan de maravilla y si Dios quiere, todo sale bien.
    Un abrazo muy fuerte
    Isabel

  3. Buenos dias. Comprobarás por ti mismo la espectacular gente que hay en la planta de hema del clínico de salamanca.
    Yo pasé hace dos años y no me pudieron mejor, impagable el trabajo de todos, estás en muy buenas manos
    Ya nos irás contando, mucha fuerza
    Pd: Prueba el Caledonia para desayunar (Calle Peña Primera 19)

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