Ingresado en el hospital de Salamanca

Escribo esto desde casa, una vez que me han dado el alta tras una semana ingresado en el hospital de Salamanca por culpa de una neumonía a la que nadie invitó al viaje pero que se coló por cuenta propia.

Salíamos el miércoles de la semana pasada mi hermana Auxi, nuestro chófer Jesús y servidor camino de Salamanca para ponerme la 2ª sesión del tratamiento del ensayo clínico en el que estoy participando. En esta ocasión no me pudo acompañar mi mujer porque estaba con bronquitis y, por tanto, no estaba en condiciones para poder viajar. Yo tampoco estaba del todo bien, pues tenía tos y mucosidad, aunque en ningún momento tuve fiebre.

El viaje de ida tengo que reconocer que se me hizo largo, pero llegamos, me pude hacer la analítica y nos fuimos mi hermana y yo para el hotel. No salimos para quedarnos reservados pues hacía bastante frío y no queríamos que me pusiera peor.

Dormí bien, pero por la mañana me levanté con muchos escalofríos y ya noté que algo no iba bien. Llegamos al hospital y nada más entrar en consulta con la doctora me dijo que tenía que tener fiebre y, si así fuera, no me podría poner el tratamiento. Fuimos al Hospital de Día para que me tomaran las constantes y efectivamente tenía una fiebre de 39,4. Me ponen un tratamiento para bajar la fiebre y al rato viene la doctora para decirme que me quedaré ingresado pues así no puedo volver a Sevilla. Como siempre el trato recibido por parte de mis enfermeras Patri, María, Balbi y Marta exquisito.

Esperamos que hubiera ua habitación libre en la planta de Hematología hasta las 6 de la tarde -esto de conseguir cama libre por lo visto es igual de difícil en todos sitios-. Llegué a la habitación acompañado por mi hermana Auxi y allí estaba como compañero de habitación Luis, chileno afincado en Salamanca desde hace bastantes años, y que estaba acompañado por su señora.

Me hicieron varias pruebas: analíticas diarias, radiografía… y me diagnosticaron neumonía, que había que tratar a base de antibióticos por vía intravenosa. Durante los primeros días tuve bastante fiebre y muy mal cuerpo, por lo que no tenía ganas de nada, ni siquiera de coger el móvil para trastear por las redes sociales.

El sábado vino mi hermana Chari con mi cuñado Joaquín para hacer el intercambio de acompañante. Mi mujer seguía sin poder venir pues seguía sn estar bien. Así que a partir del domingo se quedó mi hermana Chari conmigo, hasta ayer jueves que se volvió con nuestra amiga Yoli que había acompañado a mi hermana Auxi para hacer un nuevo intercambio, pues pensábamos que el ingreso sería para más días.

Tengo que agradecer enormemente a mis dos hermanas el cuidado que me han dado, lo pendientes que han estado conmigo en todo momento y el cariño recibido que ayuda tela para salir de este tipo de situaciones. Nuestros padres construyeron una auténtica familia. Supongo que estarán muy orgullosos viéndonos desde ahí arriba.

Gracias también al trato recibido por parte del personal sanitario de la planta de Hematología, sobre todo a auxiliares y enfermeras con las que he tenido un trato más directo.

Encantado de haber coincidido con Luis y su familia, que empiezan ahora una lucha contra su enfermedad, pero que estoy seguro que van a poder con ella. Otro imparable que tengo como amigo.

Y sorprendido por las visitas recibidas: mis amigos José Luis y Carmen, de Peñaranda, que vinieron un par de veces a verme y que, además de la agradable compañía, me trajeron jamón y un hormazo hecho por Carmen que estaba buenísimo. Mis primos Jose y Gloria que estaban en Valdeverdeja de finde y no dudaron el sábado en venir a verme y hacerme un rato de compañía. Hasta vino a verme Álvaro, Hermano Mayor de la cofradía del Despojado de Salamanca y que me sigue por Twitter y quería saludarme personalmente.

Ayer jueves me quedé sorprendido cuando el hematóogo que me estaba viendo en planta me dijo que me iba a dar el alta, pues yo ya contaba con pasar esta semana completa allí. Sin embargo los índices de infección habían bajado bastante, aunque no del todo -por eso me quitaron el PICC-. Por mi parte encantado, pues estaba deseando ver a mi mujer y a mis hijas y estar en casa.

Ha sido una nueva piedra en el camino, pero hay que seguir. Agradezco enormemente una vez más el apoyo recibido por las redes. En los momentos en los que me encontraba mejor me paraba a leer los mensajes recibidos y a darle al «me gusta». Somos legión, somos fuertes, somos imparables….

Y, si todo va bien, la próxima semana retomaremos el tratamiento del ensayo clínico.

#yomecuro #SeguimosJuanma

6 comentarios en “Ingresado en el hospital de Salamanca

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