Salamanca, tierra mía (2)

Anoche llegamos mi Merchi, mi Migue y servidor de tierras salmantinas de nuevo. Segundo viaje en 2 semanas. En esta ocasión tenía que hacerme las pruebas de screening que se llaman, que son las pruebas previas al ensayo clínico. Me las he tenido que hacer en dos mañanas -miércoles y jueves- ya que en un día no daba tiempo a todo. Además con esto de ser el viernes festivo, teníamos que estar el miércoles allí lo antes posible, para que las muestras de sangre que me recogieran para la analítica pudieran salir el mismo miércoles y evitar el estropicio del festivo.

Salimos el miércoles desde Sevilla a las 5 de la mañana. Se turnaron en la conducción Migue y Merchi y paramos una sola vez, para desayunar, y tras aparcar en un sitio reservado para discapacitados, a las 10:30 estábamos entrando por las puertas del Hospital de Salamanca. Nos recibió la coorinadora de ensayos, que nos entregó la documentación necesaria para las pruebas que me tenía que hacer y nos explicó todo estupendamente. Tras esperar un rato empezamos con la extracción de sangre -me sacaron 30 tubitos- ¡Menos mal que tenía el PICC! y entregamos los tubitos de la orina reciente y de la de 24 horas.

Después nos fuimos a hacerme un electrocardiograma y, por último, un aspirado de médula con biopsia, que dolió un poquito a pesar de la anestesia. Pero uno ya está acostumbrado… Al necesitar biopsia, porque así lo pide el laboratorio responsable del ensayo, la muestra debe llevar un trozo de hueso, que es lo que hace que duela un poco más la punción.

Y con esto terminamos las pruebas del primer día; cogimos el coche, nos dirigimos al hotel para hacer el checking y dejar las maletas y bártulos varios y nos fuimos a comer algo a la Plaza mayor. Nos hicimos algunas fotitos y nos fuimos al hotel a descansar.

El segundo día esperaban más pruebas. Tras las esperas correspondientes lo primero que me hice fue una ecocardiografía y de allí nos fuimos a la consulta con la doctora Mariví Mateos que volvió a mostrarse tan cercana y encantadora como la semana anterior. Estaba con ella Beatriz, otra doctora de su equipo. Ambas se interesaron por mi estado y me resolvieron las dudas que yo tenía. Una vez que terminaran las pruebas de este día -solo me faltaba en ese momento el PET-TAC- ya quedaría todo a expensas de la randomización -lo que yo llamo el sorteo- para ver en qué línea de tratamiento del ensayo entraría, en la de células CAR-T o en la otra línea que no lleva CAR-T. Esta randomización se hará el próximo día 5 -día de Santa Ángela de la Cruz, ¡casi ná!-. Nunca me ha tocado nada, pero espero que ese día me toque la lotería de mi vida y me digan que he conseguido entrar en la línea CAR-T. Pero si no es así no me lo voy a tomar a mal, seguiremos peleando con la otra línea de tratamiento que seguro que también será beneficiosa para mí. Sea una línea u otra el día 7 tengo que volver a estar por allí.

Antes de irnos a Medicina Nuclear para hacerme el PET-TAC, nos pasamos por el Banco de Sangre para que una enfermera viera el estado de mis venas, ya que si me tienen que hacer una aféresis -extracción de células para el CAR-T- las venas deben estar en buen estado, que por lo visto lo están, aunque tampoco para tiar cohetes. Si no, me tendrían que poner un catéter como la otra vez que me la hice. Me hicieron el PET-TAC -ya llevo también varios- y ya solo queda esperar resultados.

Terminamos a las 15:30 y salimos para Sevilla poco después de las 16:00 porque lo de salir del hospital de forma peatonal con silla de ruedas se merece un post aparte con vídeo incluido. Llegamos a Sevilla haciendo solo una parada a la altura de Mérida a las 21:15. Y ya tocaba descansar…

Tengo que agradecer el trato recibido en todo momento por parte de todo el personal sanitario del Hospital de Salamanca, del personal del hotel, de los camareros de los sitios donde entramos, de las personas a las que les preguntamos algo… todo el mundo muy amable y atento. Gracias a toda la gente que me sigue y me manda sus ánimos y fuerzas a través de las redes. Y gracias especiales a mi Merchi y a mi Migue, que ahí han estado todo el tiempo a mi lado. No todo el mundo tiene la suerte de tener una mujer como la que yo tengo ni un sobrino como el que yo tengo. Y de éste no lo digo porque empuje la silla en modo forzudo -que allí por las cuestas que hay hace mucha falta- sino porque está ahí siempre pendiente de mí para cualquier cosa que necesite… y es que para eso soy su tete. Y la semana que viene… otra vez, pero tendremos bono-taxi para el desplazamiento.

#SomosImparables #yomecuro #SeguimosJuanma

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