Crónicas de un presidente… de mesa electoral (y IV): Las anécdotas

Dejo para el final las anécdotas vividas durante la jornada y una valoración personal de lo que es una jornada electoral.

La mayor de las anécdotas se produjo cuando el representante de la administración me dijo que me tenía que quedar para presidir la mesa. La verdad es que no había pensado que me tendría que quedar… y ya cuando apareció tarde la chica que era la presidenta titular de la mesa -y además voluntaria- me dije para mí mismo: «¿Dónde estará la cámara oculta

La información facilitada para los que componemos la mesa deja mucho que desear. Si me hubieran dejado el manual para leerlo aunque fuera en 15-20 minutos -no creo que hiciera falta más tiempo- seguramente habría tenido bastantes más cosas claras porque ahora que me lo he leído me he enterado de cosas que no sabía y que en aquel momento no me supieron contestar.

Lógicamente los vecinos de mi edificio votaban en mi mesa -aquellos cuyo primer apellido comenzara de la A a la J- y a los que más conocía me decían de todo: «Que te sea leve…» «¿Te traigo un bocadillo?» «Ya invitarás con los 60 € que te dan«…

Un elector no muy joven al acercarse a la mesa dice: «Es la primera vez que voto y lo hago para quitar a los que están, porque ya está bien… Espero que mi voto sirva para ello«. Sin comentarios…

El papel para votar al Senado lo entiende poca gente. ¿No se puede facilitar esto? Mucha gente no sabe si debe elegir sólo uno de los que aparecen, o dos, o tres, o todos los de un mismo partido. No saben si el recuadro que deben marcar es el que está a la derecha o a la izquierda del candidato y, lo peor de todo, hace falta un bolígrafo. Las dos preguntas más recurrentes a lo largo de toda la jornada electoral han sido: «¿Me prestan un bolígrafo?» y «¿Cuántos tengo que marcar aquí en el papel sepia? Bueno, en realidad sepia no decía nadie, le llamaban de todo: naranja, rosa… Sería interesante que, por ejemplo, en medio de un debate televisado que tanta gente ve alguien explicara cómo se rellena el dichoso papelito del Senado.

Se acerca un chaval a nuestra mesa cuyo apellido empezaba por R y me dice si puede votar en mi mesa, ya que la que le corresponde tiene una cola muy larga. Le digo que eso no puede ser y entonces dice el chaval: «Ea, pues este año me quedo sin votar. Peor para ellos«. También sin comentarios.

Decía Patro, la vocal de la mesa: «¿Las mujeres que llevan en los bolsos? ¡Mira que no llevar un bolígrafo y pedírnoslo a nosotros siempre! Perdimos 2 bolígrafos de los 5 que teníamos en la mesa.

Eso de estar situado a la entrada del colegio nos hizo trabajar más de la cuenta. En el colegio creo que habían 7 u 8 mesas electorales y muchos electores sabían la mesa en la que tenían que votar y sabían encontrarla. Pero otra gente se creía que podía votar en cualquier mesa y como la nuestra era la primera… Además el tener nosotros el listado de calles en el que ponía dónde votaba cada persona, hacía que redirigiéramos al personal a la mesa adecuada. Incluso venían gente que tenían que votar en otro colegio distinto.

Algo que no me gustó nada fue la limpieza del local. Conforme iba avanzando la jornada había papeles por todos lados, las papeleras llenas a rebosar. Hay que tener en cuenta que por este colegio pasaron cientos de personas y había papeletas y sobres de votaciones por todos sitios. Lo que si supongo es que cuando los niños llegaran por la mañana a su colegio estaría todo limpio y recogido.

Con respecto a lo que cobramos los componentes de la mesa está claro que no compensa. Te dan 60 € y tienes que estar en el colegio electoral desde las 8 de la mañana hasta las 12 de la noche aproximadamente de un domingo -que no se olvide esto- y además se tiene uno que pagar desayuno -si no has desayunado antes o no tienes un amigo Antonio que te traiga churritos-, almuerzo y cena -esto seguramente lo dejes para casa porque con los recuentos no da tiempo a nada-. ¿Cuánto queda de los 60 €? Deberían pagar más y seguramente habría más voluntarios -pero de los que no se equivoquen de colegio :-)- y se les podría formar. El cartero me contó que él siempre se presenta voluntario a trabajar el día de elecciones pues le pagan 180 € y sólo tiene que ir a dos colegios electorales dos veces en el día ¡Esto sí compensa! Y si no, el representante de la administración que llevaba nuestra mesa y era el coordinador de dos más. Cobraba 200 €. También compensa.

Para finalizar tengo que decir que el trabajo que se lleva en una mesa electoral no es poco y que hay que estar medianamente preparado para llevarlo bien. Creo que personas como mi vecina Patro deberían estar exentas de formar parte de mesa, aunque comprendo que esto es difícil de regular. Porque ¿cómo se mide el poder formar parte de una mesa o no? En el manual sólo dice que para ser presidente hay que tener Bachillerato o FP2 y para ser vocal basta con saber leer y escribir y tener menos de 65 años.

Ahora que he terminado de leer el manual soy consciente de que he cometido algunos errores, pero éstos han sido por desconocimiento. La próxima vez -que espero que sea lejana en el tiempo- espero no cometerlos.

En definitiva, a pesar de todo lo que he protestado tengo que reconocer que ha sido una experiencia más de la que he disfrutado lo que he podido, aunque no tanto como para presentarme voluntario a una mesa electoral en una próxima convocatoria :-).

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4 comentarios en “Crónicas de un presidente… de mesa electoral (y IV): Las anécdotas

  1. ¡Estupendas crónicas! Parece que hemos estado allí contigo…¡que pena que residamos en municipios diferentes!, porque participar en una mesa contigo ¡promete!
    A mi me ha tocado solo una vez y fue en las de la Constitución Europea, fue una experiencia simpática, no demasiado trabajosa porque votó poca gente y además era SI o No ¡¡¡total pa lo que valió ese referendum!!
    Saludos

  2. Hola Juanma: El día 22 de mayo son las elecciones municipales, y he tenido la «suerte» de ser presidenta de mesa. Me ha parecido entender en tu divertido escrito, que una persona se presentó voluntaria para presidir una mesa, ¿eso puede ser? ¿puede pasar que llegue allí el día 22 y haya alguien que se presente voluntario para presidir o ser vocal de una mesa? Si me puedes orientar en alguna cosa, te lo agradeceré mucho. Un saludo.

  3. Hola Juanma, yo también he sido designada como presidenta de una mesa. A mí sí que me han dejado un manual, además si no lo ves bien, te lo puedes descargar de internet desde la página del Ministerio del Interior, pero mi pregunta es la siguiente: aparte del recuento de votos y de todas aquellas tareas que indica el manual, ¿qué más cosas hace el presidente?, porque se mencionan una serie de redacciones de actas y yo no se si esa es misión del presidente, los vocales, o los representantes que hay en el local.
    Si tienes un hueco y me pudieras contestar, te lo agradecería.
    Saludos

  4. Buenos días,
    He buscado información de gente que haya presidido mesa ya que voy a ser primera suplente y podría tener que ejercer este domingo.
    ¿He leído que hay un representante de la administración? en ese caso, què indicaciones da? Quien redacta las actas y con qué formato? ¿Te guía alguien para darte todas las instrucciones?
    Bueno, si fueras tan amable de darme respuesta lo agradecería.

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