Escúchame, Manué…

Sé que te llamas Jesús y además de la Salud, pero permíteme que te llame Manué, porque llevo viéndote 53 años seguidos y creo que tenemos ya confianza suficiente para poder llamarte así.

Déjame que te diga algunas cosillas por aquí, aunque muchas de ellas ya las sabes porque te las he contado en nuestra intimidad cada vez que he ido a visitarte y en mis rezos diarios.

Desde 2017 no te acompaño a ti y a tu madre de las Angustias en nuestra estación de penitencia. En 2018 la aparición de mi mieloma pocos meses antes de Semana Santa me dejó el hombro derecho lastimado y el brazo en cabestrillo. La enfermedad fue aumentando y el año siguiente tampoco pude acompañaros esa madrugá, porque acababa de salir del hospital y encima sin movilidad.

El año pasado, a pesar de seguir en silla de ruedas, lo tenía hablado con mi amigo Carri. Íbamos a salir los dos juntos, con nuestros hábitos nazarenos y él empujando mi silla de ruedas. Pero ya sabemos que no pudo ser, no pudimos salir nosotros dos ni ningún otro nazareno de toda España y encima os dejamos solitos encerrados en los templos. Nos tuvimos que conformar con acompañarte en el Vía Crucis del Consejo del 2 de marzo, dónde fuiste repartiendo SALUD por las calles de Sevilla. Desde entonces hasta hoy ninguna imagen más ha podido salir a la calle.

Este año estamos viviendo otra Semana Santa diferente, tal y como escribí hace un par de días en el blog «Entrevarales Sevilla«. Pero al menos no estamos confinados en casa, se puede salir cumpliendo las medidas de seguridad y se puede visitar los templos, donde las hermandades han dado un giro a su forma de actuar y han conseguido montar altares espectaculares con sus imágenes y acercar los actos y cultos a fieles y devotos a través de las retransmisiones por streaming y a través de las redes sociales.

El año pasado desde mi Hermandad de los Gitanos se organizó el evento «Madrugá gitana«, en el que tuve el placer de poder intervenir en directo y este año han organizado un evento similar que han llamado «Madrugá de luz», en el que, entre otras cosas, hemos conocido aspectos de la historia de la Hermandad, opiniones de hermanos destacados, sobre todo de nuestros mayores, de los que siempre aprenderemos mucho. Y hemos conseguido iluminar la plaza delante del templo con velas, al igual que nuestros respectivos domicilios.

Ahora sí que me dirijo directamente a ti, Manué. Escúchame bien, por favor:

Ayúdanos a salir de esta situación, parece que estamos en el camino, gracias a las vacunaciones que están llegando, pero también parece que nunca vamos a acabar, pues ya se está hablando de una cuarta ola de infecciones. Y es que lo importante de todo esto es que hay personas que fallecen por culpa del virus, personas que lo pasan mal, personas que tienen que estar ingresadas muchos días en el hospital, personas que pierden sus empleos, que tienen que cerrar sus negocios… Llevamos ya más de un año y tenemos que buscarle una solución. Yo confío en la ciencia, en los investigadores, en los médicos, pero si tú puedes echar una manita… será bienvenida.

Y con respecto a mí enfermedad… ¿qué puedo decirte que no te haya dicho en todo este tiempo? Pues que seguimos en la lucha, que parece que se nos abre una nueva línea de tratamiento y que será de nuevo en Salamanca, un nuevo ensayo clínico con anticuerpos biespecificos. Te aseguro que siento el apoyo de mi familia, de mis amigos y de tanta gente que me aprecia y me quiere y que nuevamente tenemos la esperanza de que lo vamos a conseguir. Te vuelvo a pedir que me eches una manita, que me des fuerzas, y así en el futuro más inmediato lo que necesito es que me desaparezca el dolor tan intenso que tengo en la rodilla izquierda. Esta próxima semana voy a recibir algunas sesiones de radioterapia en esta zona, que esperemos que haga que mejore la situación.

Manué, ya sabes lo que te pido siempre: SALUD. Sí, así, con mayúsculas, para mí y para todos mis compañeros, para toda esa gente que está luchando por ponerse bien, para toda esa gente que está afrontando su enfermedad con la actitud del #yomecuro y para toda esa gente que tenemos al lado que nos cuida y tiran de nosotros día a día para seguir adelante. Dale fuerzas a ellos y a ellas para que nos sigan acompañando.

En cuanto pueda volver a moverme algo, volveré a coger mi silla de ruedas eléctrica e iré a hacerte una visita, para recordarte todo esto que te digo hoy. Sabes que lo he hecho varias veces y que lo volveré a hacer. Las circunstancias en las que estoy ahora no me lo permite, pero seguro que con tu ayuda volveremos a vernos pronto cara a cara. Gracias, Manué.

#SaludyAngustias #SomosImparables #SeguimosJuanma #yomecuro