Esa bolsa amarilla…

Esa bolsa amarilla contiene quimioterapia, no sé exactamente el nombre técnico que tiene, pero lo que sí sé es que es necesaria para mí, para llegar al #yomecuro junto con otros medicamentos que también me estoy poniendo en este tratamiento.

Pero empecemos por el principio: el pasado miércoles a mediodía me llaman y sale un número largo en la pantalla de mi móvil, por lo que supongo que me están llamando del hospital. Efectivamente es así, me llaman desde la planta de Hematología para decirme que tendría que ingresar al día siguiente para ponerme el tratamiento. Yo le digo que debía de tratarse de un error, pues tenía consulta el viernes y tendrían que ver los hematólogos los resultados del PEC TAC que me hice el pasado lunes y, a la vista de dichos resultados, tomar las decisiones oportunas. El administrativo que me llamó quedó en informarse bien y si no me llamaba de nuevo pues efectivamente no tendría que hacer el ingreso.

Esa misma tarde me vuelven a llamar al móvil desde el hospital, pero desde otro servicio, para decirme que habría tenido que ir -a no sé que hora- a hacerme la prueba del covid -primera noticia que tenía-, con vistas al ingreso del día siguiente. Vuelvo a explicar que debe tratarse de un error porque no tengo constancia de ese ingreso, ya que tengo consulta el día siguiente. Me dice entonces que no lo tenga en cuenta.

Pero todo cambia de verdad el mismo jueves por la mañana, que es cuando me llama temprano Juan Luis, el hematólogo que me iba a ver en consulta el viernes y me dice que efectivamente tengo que ingresar este mismo jueves, porque han visto los resultados del PEC-TAC y la verdad es que son bastante positivos, pues la enfermedad está en respuesta parcial; los plasmocitomas, aunque no han desaparecido, pero sí se han reducido bastante, lo cual quiere decir que vamos por el buen camino y yo estoy muy contento. Tanto Juan Luis como Marta están en conversación con la doctora Mariví Mateos por si esto es suficiente para retomar el ensayo clínico con las CAR-T en Salamanca o damos un tercer ciclo aquí en Sevilla. Me haré una resonancia craneal -está prevista para el lunes y ya estoy con miedito por lo mal que se pasa- para confirmar cómo está ese plasmocitoma que tengo junto al cráneo y que en su momento impidió la infusión de mis células.Y a la vista de todo esto estoy seguro que tomarán la decisión más adecuada. Estoy en las mejores manos posibles, no me cabe la menor duda.

Nos recoge en casa la ambulancia en torno a la 1 del mediodía y nos lleva al Hospital Virgen del Rocío para el ingreso. Esperamos un ratito en Admisión del edificio de Traumatología, porque nuevamente iríamos para allá y nos dan una habitación en la tercera planta, una de cuyas alas es la que está habilitada para Hematología. Tengo de compañero de habitación a Toribio, que está siempre acompañado por su esposa, ya que ellos vienen desde Badolatosa -a 140 kms de Sevilla- y la mujer no puede estar yendo y viniendo todos los días, así que veintitantos días aquí que les dura el tratamiento acompañando día y noche a su marido y durmiendo en ese sillón tan insufrible. Otro ejemplo de lo que es una cuidadora a tiempo completo. Tienen el cielo ganado. Son muy buenas personas y ya son amigos de Merchi y mío.

El jueves lo único que hacen es sacarme sangre -otro pinchazo- y recibir a última hora la visita de los hematólogos Patri y Javi, para enterarse de mi estado los días que he estado en casa, aunque me dice Patri que está enterada de todo porque lee mi blog 😍. Me confirma que el viernes me pondrán el nuevo PICC y seguramente a mediodía o por la tarde empezaríamos con el tercer ciclo del tratamiento (pastillas de Dexametasona -preparado para el insomnio- y Lenalidomida; Bortezomid subcutáneo y Quimioterapia por vía intravenosa -4 bolsas de 24 horas cada una-).

Efectivamente empezamos el viernes llevándome una celadora empujando mi cama al sitio donde me iba a poner el PICC. Era su primer día de trabajo y prácticamente le tuve que indicar yo por dónde ir tirando porque había que desplazarse de un edificio a otro por zonas interiores y no era fácil, lo que ocurre es que uno se ha movido ya tantas veces por aquí que ya no necesita ni letreros. Llegamos a la 4a planta del Edificio General donde nos estaban esperando José Manuel y Ana Belén, nos saludamos de forma muy cordial, pues este ya es mi tercer PICC con ellos me y conectamos muy bien desde el principio. Esta vez me lo iba a poner en el brazo derecho y mientras me lo estaba poniendo hablamos de tantos temas que ni me di cuenta que habíamos terminado y no noté absolutamente nada. Gracias a los dos por vuestro buen trabajo y por vuestra cercanía y confianza. La fotito no podía faltar:

Y después volvimos a la habitación, ya me enchufaron a esas bombas de perfusión para recibir suero y la quimio contenida en esa bolsa amarilla. De momento me encuentro bien, sin ningún efecto secundario. Esperemos poder seguir así…

Estoy muy contento con los resultados del PET-TAC, pues hacía mucho tiempo que no recibíamos una noticia tan positiva. Por eso, con fe y esperanza seguiremos luchando con fuerza, porque sé que mi equipo de hematólogos, tanto de Sevilla como de Salamanca, siempre tomarán la decisión más beneficiosa para mí y esto me hace tener mucha confianza. Gracias a todos, pero en especial a mis hematólogos Marta Reinoso, Juan Luis Reguera y Mariví Mateos, auténticos profesionales que les encanta todo lo que hacen y que cuidan del paciente con un trato exquisito y teniéndolo informado en cada momento. Al menos esa es mi experiencia.

Insisto de nuevo en el apoyo de mi gente. Son cientos los mensajes de ánimo, de fuerza, las enhorabuenas recibidas… al enterarse del resultado positivo del PET-TAC. Pero esto no acaba aquí, ni mucho menos. Parece que vamos por buen camino, porque el camino es largo, ya lo sabíamos, pero lo vamos a conseguir. Seguid siempre ahí, empujando a mi lado, que vamos a por el #yomecuro porque #SomosImparables.

Termino este post a las 6:50 A.M. (el insomnio por culpa de la Dexa), que viene el enfermero Jose a sacarme sangre -esta vez del PICC- para la analítica de hoy. Y empezamos un nuevo día que, al tratarse de sábado, seguramente por aquí será de hotelito, aunque yo sigo con mi bolsa amarilla de manera constante puesta.

Disfrutad del finde en la medida de lo posible y, ante todo, respetad las medidas de seguridad impuestas por las autoridades sanitarias: llevar mascarilla, lavado de manos y mantener las distancias, entre otras. Esto es tarea de todos. Gracias.