Saliendo del bache…

Empiezo a escribir este post cuando son algo más de las siete de la mañana y ya ha venido Laura para sacarme sangre para la analítica de hoy. Ella me ha dicho que vuelve el sábado y que espera no verme por aquí y que todo me vaya muy bien. Yo también lo espero, Laura. Muchas gracias, eres un encanto.

Ya os conté por aquí el bachecillo que me ha tocado pasar desde que estuve el martes de la semana pasada en el Hospital de Día. Empecé a encontrarme mal, con escalofríos, se me bajo la tensión, tenía mal cuerpo y el hematólogo que me atendió, Juan Luis, creía que debía quedarme ingresado. He estado con antibióticos y tratamiento varios días, hasta que este pasado domingo vino Juan Luis en torno a las 9 de la noche y me dijo que me podía ir de alta.

Yo le pedí el favor de irme por la mañana porque mi mujer se acababa de ir para casa y era un rollo hacerla volver para recogerme. Además me tenían que quitar todo el cableado, me tenían que entregar el informe y seguramente sería demasiado tarde para salir del hospital. Juan Luis me dijo que sin problema y, por tanto, planteamos la salida para el lunes por la mañana.

Una vez que sale Juan Luis de la habitación viene Ezequiel, el enfermero, para desconectarme de la máquina y dejarme libre. Pero al rato empiezo a notar escalofríos, siento que se me baja la fuerza del cuerpo, tiemblo muchísimo… más o menos el mismo episodio que me pasó la semana anterior, con lo cual me preocupo mucho. Llamo al timbre, viene Ezequiel, que llama al médico y me vuelven a conectar a la máquina ara ponerme medicación. Menos mal que no me fui para casa, porque si me llegó a ir y me ocurre allí y me tengo que venir de nuevo al hospital y entrar por urgencias y esperar para coger cama… mejor no quiero ni pensarlo.

El lunes por la mañana vienen a verme el doctor González junto con la doctora Aguilar, de infecciosos, y creen que lo más recomendable es quitar el PICC porque seguramente esté dando algún tipo de infección. Lo analizarán para confirmarlo pero mientras tanto seguiré recibiendo antibióticos para controlar la infección y me quitarán el PICC. Podemos decir que se trata de daños colaterales.

Ayer me confirmaron que, una vez analizado el PICC que me han quitado, la infección venía de ahí. Seguramente a finales de semana me pondrán un PICC nuevo para poder continuar con el tratamiento. Mientras tanto tengo una vía en la mano izquierda donde estoy recibiendo toda la medicación y dónde me están sacando sangre para las analíticas. Por cierto, una vía magníficamente cogida por Laura.

Ayer por la tarde se fue de alta mi compañero de habitación Pablo tras ponerse su tratamiento y desde entonces estoy solo en la habitación. Supongo que durante la mañana subirán a alguien, porque ya sabemos cómo está la disponibilidad de camas por aquí.

Yo me encuentro bastante mejor, no se me ha vuelto a reproducir ese episodio de escalofríos y mal cuerpo y la tensión va subiendo poco a poco, aunque el cuerpo no termina de estar todo lo fuerte que debiera, pero bueno, se irá consiguiendo poco a poco.

Tengo que volver a agradecer a mi Merchi el que vuelva a estar ahí como siempre, siendo cómplice de todo, acompañándome en todo y llevándolo adelante juntos. Y también tengo que agradecer el trato y la profesionalidad de todo el personal sanitario y no sanitario que me está atendiendo, desde el personal que trae la comida, las auxiliares que me atienden, los hematólogos y hematólogas que me ven y el fabuloso equipo de enfermería que para mí son mis ángeles de la guarda. Aquí tengo foto con todos ellos: Jose, María, Ezequiel, Inma y Laura, unos auténticos cracks.

¿Y qué decir de todo el apoyo, el ánimo y el envío de fuerza que recibo a través de las redes? Pues solo puedo decir una cosa, aparte de agradecéroslo, que sin ese apoyo todo sería mucho más difícil para mí, así que os lo agradezco de corazón. Tenemos que seguir…

Y para terminar el post una buena noticia: hemos sobrepasado los 7000 € recaudados en la campaña de crowdfunding de mi libro solidario «#YSeguimosSiendoImparables». Estoy muy contento de la respuesta que habéis tenido como mecenas. Todavía tenemos que conseguir llegar al segundo objetivo, por lo que, si aún no lo has hecho, puedes hacerte mecenas desde este enlace. Muchas gracias a todos.

Actualización: Cuando ha llegado mi mujer a la habitación me ha traído un sobre que estaba en nuestro buzón dirigido hacia mí de parte de la Hermandad de la Exaltación. Ha sido muy emocionante. Lo cuento en el blog cofrade «Entrevarales Sevilla», en el que escriben mi hija Patri con un grupo de amigos y donde colaboro de forma esporádica. Aquí tenéis el artículo. Espero que os guste. A mí me ha emocionado mucho.