Por mí y por todos mis compañeros

Recuerdo cuando era un chaval y jugábamos al escondite. Siempre estaba el listillo de turno que cuando se iba a salvar tocaba la pared y decía: «por mí y por todos mis compañeros», para salvarse él y salvar a todos los demás y entonces tenía que volver a quedarla el mismo que la estaba quedando.

Pues bien, en esas estamos ahora mismo. Sigo esperando el poder tener una cama libre para poder ingresar en el hospital y poder ponerme el tratamiento. Ya son más de diez días esperando, pero me consta que este problema mío lo tienen muchas personas y es por eso que hay que denunciarlo para ver si le llega a quien le tiene que llegar y puede cambiar esta situación.

Pero empecemos por el principio… El pasado viernes se cumplía una semana que yo tendría que haber ingresado para ponerme el tratamiento y mi mujer decidió ir al hospital para preguntar cómo estaba la cosa y cuándo se preveía mi ingreso. Preguntó por el despacho del Jefe de Servicio de Hematología, le dijeron dónde estaba y se dirigió allí. Pudo hablar con su secretaria porque él no estaba, le dejó los datos de contacto y la secretaria le dijo amablemente que el lunes me llamaría. Después se dirigió a la planta de Hematología para hablar con la supervisora de planta para que le confirmara cómo estaba la situación. También muy amablemente ella le dijo que había tres o cuatro personas esperando para ingresar -una de ellas yo- y que estaba todo lleno, que no había camas disponibles y que no podía decirle cuándo podrían llamarme. Mi mujer se vuelve para casa con la preocupación lógica, me lo cuenta todo y quedamos a la espera a ver si el lunes me llama el jefe de servicio y nos ofrece alguna solución.

El mismo viernes por la tarde contacta conmigo a través de Twitter Marta Álvarez, periodista del periódico digital Nius diario y me dice que me quiere hacer una entrevista porque me sigue a través de Twitter y quiere que le explique la situación que estoy viviendo. Accedo a darle la entrevista que me hace por teléfono y sale publicada en el periódico del domingo. La verdad es que es todo un pelotazo porque ha tenido mucho seguimiento -me dicen que ha sido la noticia más leída del día- y son muchísimos los mensajes que he recibido a raíz de la publicación de la misma. Gracias, Marta por haber plasmado en la entrevista justamente lo que hablamos.

Y llegamos al lunes. Toda la mañana esperando la llamada del jefe de servicio, que finalmente se produce en torno a las tres de la tarde. Se interesa por mi situación, aunque me dice que ya la conocía y me comunica que se ha informado y que estoy el tercero para ingresar. No sabe decirme cuánto voy a tardar porque todo dependerá de las altas que se vayan produciendo. Me dice que no puede hacer nada más y que solo queda esperar. En definitiva, más de lo mismo. Yo le doy mi opinión, le explico cómo me encuentro, le agradezco el que me haya llamado y colgamos.

Al poco rato contacta conmigo a través de Twitter Desirée, también periodista. Me pide el teléfono, se lo doy, me llama y me propone salir en el programa «Espejo Público» de Antena 3 que presenta Susana Griso todas las mañanas. Y eso sería para el día siguiente, es decir, para esta misma mañana y haríamos una videoconferencia a través de Skype. La verdad es que no me lo pienso mucho y acepto, porque entiendo que se trata de una cosa de justicia, estoy pidiendo una cama en el hospital para poder seguir mi tratamiento, pero es algo que estoy pidiendo yo y están pidiendo muchas otras personas y esto le tiene que llegar a las personas que pueden cambiar la situación y si para ello tengo que ir a la tele… pues voy a la tele, aunque es algo que no me hace mucha gracia, la verdad, pero todo sea por intentar conseguir algo… para mí y para todos mis compañeros.

Me han dicho que mi intervención será en torno a las 12 de la mañana, así que si puedes verlo ahí estaremos y si no lo puedes ver en directo, pues supongo que después pondremos el enlace en las redes sociales para que lo puedas ver. Espero no ponerme muy nervioso y poder explicarme en condiciones. Y, como siempre, muchas gracias por vuestro apoyo. Es fundamental para seguir.