Comentarios de los lectores de mi libro

Nota inicial: Pensaba titular este post como «Feedback recibido de mis lectores», pero como estoy bastante en contra de usar anglicismos, sobre todo teniendo una lengua tan rica como es la española, es por lo que desestimé esta opción para titular el post.

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Sigo con las sesiones de radioterapia. Ayer llegué al ecuador de las mismas, ya llevo cinco de las diez que en un principio están previstas. Ayer también me vio la doctora radioterapeuta que estaba de guardia para hacerme un seguimiento, preguntarme cómo estaba y si había notado algún efecto secundario. Yo le dije que no, que no había notado nada extraño, aunque el momento de ponerme la máscara que me aprieta la cabeza para recibir la radio es bastante desagradable. Me dijo que eso tiene que ser así, pero que seguramente ya me haya acostumbrado y me agobie menos. La verdad es que sí. Me verá de nuevo cuando reciba la última sesión el día 11 y previamente hablará con el equipo de hematología para programar cuándo me deben hacer la resonancia craneal para ver el efecto que ha hecho la radioterapia en el plasmocitoma. Lo recomendable es esperar un tiempo prudencial porque el efecto de la radio no es inmediato. Ya nos irán diciendo y nosotros, como siempre, a cumplir con lo que nos digan que para eso son los que saben.

Cuando uno se tumba en la camilla de la máquina de tomografía y ve que se le acerca Cristina y Alejandro -o las dos Cristinas- con el mordedor y con la máscara empieza ese momento de agobio, aunque efectivamente cada vez es menor. Me pongo el mordedor en la boca -fundamental ponerlo bien y dejar los labios fuera-, me colocan la máscara, aprietan los tornillos, me preguntan: «Juanma, ¿estás bien?». Y yo les contesto siempre lo mismo: «Estaría mejor en la barra de un bar con una cervecita por delante, aunque sea SIN». Se rien.

«Vamos allá». Y empiezan esos 15 minutos que parecen al menos 30. Cierro los ojos, rezo y me pongo a pensar en cosas bonitas: en mi familia, en mis amigos, en la cantidad de gente que me apoya… Y es curioso, pero en ese momento hasta se me ocurre lo que publicar en el blog. Por ejemplo este post de hoy lo pensé en los quince minutos de máquina de ayer.

Se cumple prácticamente un mes desde que los mecenas de mi libro solidario «#SomosImparables #SeguimosJuanma» empezaron a recibirlo en sus domicilios y más o menos en la misma fecha -a principios de julio- se puso a la venta en la web de libros.com, tanto en formato papel como digital. Además de los casi 300 mecenas del libro me consta que después mucha gente lo ha comprado, pues así me lo han dicho desde la editorial y son muchos los mensajes que me llegan a través de las redes sociales.

Ya está disponible en bastantes librerías físicas y virtuales -yo que siempre me asomo a Amazon para comprar cosas y resulta que ahora está ahí mi libro-, pero mi recomendación es que se compre en la web de libros.com, pues de esta forma los beneficios para el autor son mayores y, por tanto, la cantidad a donar también, que no olvidemos que para mí es uno de los objetivos fundamentales del libro.

Mucha gente ya se lo ha leído y me hace llegar sus impresiones y sus comentarios, lo cual agradezco enormemente. Muchas palabras bonitas, mucha emoción, mucho envío de fuerzas, mucho apoyo… ¡de subidón total! Comentarios que guardaré para mí, para mi ámbito privado, pero que jamás olvidaré.

También me mandan fotos con el libro para seguir completando este álbum digital de los lectores del libro. Si aún no está la tuya puedes subirla tú mismo o me la mandas y yo la incluyo. Será otro bonito recuerdo.

El libro es una lección de vida, mis vivencias de estos dos últimos años desde que me detectaron la enfermedad, pero esto no ha acabado aquí. El libro acaba el día de Reyes de este año, pero el proceso para llegar al #yomecuro continúa… ya tratándome en Salamanca con la doctora Mariví Mateos y su equipo… y con un confinamiento de por medio. Por eso la historia sigue… y he empezado a contarla en la segunda parte del libro, que se llamará «Y seguimos siendo imparables…». Más adelante os pediré ayuda de nuevo para que os hagáis mecenas y consigamos publicarlo. De momento sigo escribiendo y dándole forma…

Una última cosa: también me llegan comentarios muy positivos sobre la idea que se me ocurrió de incluir códigos QR con información complementaria que hace al libro interactivo: vídeos, audios, entrevistas de radio, álbumes de fotos digitales, enlaces a otras webs… Si tienes el libro y aún no has visto lo de los códigos QR, te recomiendo que no te lo pierdas.