Nuevas crónicas hospitalarias (4)

Empiezo a escribir esta crónica de hoy cuando son las ocho de la tarde, una vez que mi Merchi y yo hemos visto el programa «El cazador», un programa-concurso que nos gusta mucho y que intentamos ver a diario. Al menos nos sirve de distracción, pues ya sabemos que aquí el día se hace muy largo y hay que buscar las máximas distracciones posibles. Nada más empezar a escribir viene la cena, por lo que hay que soltar el ordenador y coger el tenedor.

Ayer por la noche pudimos descansar más o menos bien; parece que el cuerpo se termina acostumbrando a la situación que toque en cada momento y el sonido del aire acondicionado de la habitación ya forma parte de nosotros. Tuvimos de enfermera a Raquel, que se hizo la foto con mi libro y que también es un encanto:

Por la mañana empezamos desde tempranito con la rutina de siempre: toma de temperatura, tensión y peso, pastilleo, desayuno, aseo y ejercicios -los que se pueden hacer-. Cuando me visita la hematóloga, nos dice que seguimos esperando resultados por parte de los responsables del ensayo clínico y, por tanto, cuando nos comunica esto, la incertidumbre y las dudas crecen en nosotros por momentos. Confiemos en que no habrá ningún problema y en que podremos empezar el tratamiento lo antes posible, aunque entremos en fin de semana… pues ya sabemos que las enfermedades no entienden ni de festivos ni de vacaciones. Toca seguir esperando…

Menos mal que tengo a mi Merchi a mi lado porque hoy es de esos días…

Aunque sé que ni hace falta que te lo diga, sigue empujando y rezando -o lo que tú consideres- porque tenemos que conseguirlo…

#SomosImparables #SeguimosJuanma #yomecuro