Gracias a mi gente… y a mi alcalde

Se acerca un momento importante para mí, como es el tratamiento que voy a recibir de células CAR-T a partir de la semana que viene en Salamanca. Y tengo que reconocer que un poquito nervioso estoy, porque tengo que estar aproximadamente un mes por allí, al menos la mitad del tiempo ingresado y es un tratamiento de infusión de células que puede tener sus cosillas. Pero yo estoy convencido de que todo va a ir bien y de que este va a ser el bueno y definitivo.

Por eso antes de irnos para Salamanca este próximo domingo mi Merchi y yo, estamos aprovechando estos días para recargar las pilas todo lo posible, tomando todas las precauciones y con las medidas de seguridad necesarias, claro está. Por eso tras pasar unos días magníficos en Sanlúcar de Barrameda, ahora estamos en el campo con la familia y haciendo visitas esporádicas para preparar cosas, quedar con amigos para dedicarle el libro, disfrutar de la compañía de ellos, etc.

Hoy empezamos la mañana tempranito. Salimos del campo para casa a las 8:30, desayunamos en mi club social, la Bodega cofrade «Tos x =», y nos fuimos Merchi y yo porque teníamos cita para mí con el podólogo a las 11. Quería darme un repasito en los pies antes de irme a Salamanca porque los pies es lo que ahora mismo sufren más cuando ando, ya que no he alcanzado la sensibilidad completa, pero también lo conseguiremos. Pero resulta que el podólogo es mi amigo desde chiquitito Jose, compañero del colegio en los Salesianos y buena gente tela. También se hizo mecenas de mi libro y por supuesto nos hicimos la foto:

Nada más montarnos en el coche me llama al móvil Bea, de la Asociación ASCOL de Salamanca, para interesarse por cómo estaba, para decirme que contacte con ellos en cuanto llegue a Salamanca y que cuente con ellos para lo que necesite y que el próximo lunes hay un encuentro virtual al que le gustaría que asistiera, pues trata de las células CAR-T. Si las pruebas que me tocan el lunes me dejan, que espero que sí, ahí estaré a las 5 de la tarde. Gracias, Bea. Sois geniales.

Nuestra Patri nos manda por whatsapp la grabación que ha hecho en su escuela de canto, ya que este año no han podido hacer gala en la que actuaran todos los alumnos. Ponemos el bluetooth del coche y hacemos que suene por los altavoces esta maravilla:

¡Vaya cómo canta mi niña! Como puse en Twitter, puede que sea pasión de padre, pero es que a mí me parece que canta muy bonito.

Antes de que acabara la canción me suena de nuevo el móvil y otra vez es una llamada de Salamanca. En esta ocasión me llama Laura, la coordinadora de mi ensayo clínico, también por interesarse por cómo estaba, por si teníamos arreglado el tema del alojamiento, que ya lo tenemos, y para recordarme todas las pruebas que tengo el próximo lunes: PET-TAC, aspirado de médula, test COVID, analítica de sangre y orina… En definitiva, un pack completo. Y el martes 21 ya ingresaría en el hospital. Pero esto ya os lo iré contando… Sigo muy agradecido a la atención que están teniendo conmigo en todo momento. De verdad que así es todo mucho más fácil. Gracias Laura, gracias Mariví y gracias a toda la gente implicada.

Nada más colgar nueva llamada: mi amigo Juan Castaño que me dice: «Juanma, ¿cómo tienes esta tarde?» Le digo: «Bien, estoy en Sevilla entregando algunos libros y por la tarde-noche nos volveremos para el campo». Su espuesta: «Pues vente para el Ayuntamiento sobre las 7 de la tarde porque el alcalde quiere hablar contigo sobre tu libro». Menos mal que la que iba conduciendo era mi mujer porque si no nos la pegamos fijo. Por supuesto que alucinamos y nos encantó la propuesta del amigo Juan.

Llegamos a casa de nuevo sobre las 12:30 tras dejar un libro dedicado en la joyería de mi amigo Castro. Había quedado con más gente que quería sus libros dedicados: mi amigo de la caseta Pepe, mis primos Carmeli y Nicolás con su hija Auxi -ella también es escritora y me ha regalado unos marcapáginas chuisimos- y mi compañero profe de Mates y amigo Antonio. Todos se llevaron sus libros dedicados, nos hicimos las fotos y nos tomamos una cervecita… y siempre con mascarilla.

También me llamó el amigo Antonio Pedro Serrano (Canijo de Carmona) para decirme que había recibido mi libro dedicado y me daba las gracias por ello, pero lo que más contento me puso fue saber que le habían dado el alta hacía un par de días tras estar dos semanas hospitalizado por otro arrechucho que le había dado. Me lo contó, nos deseamos ánimos y fuerza de manera mutua y nos emplazamos para vernos pronto. Seguro que sí, Antonio.

Ya por la tarde llegamos un poco antes de las siete al Ayuntamiento de Sevilla mi Merchi y yo. Salió a recibirnos mi amigo Juan, que hizo de cicerone y nos enseñó las distancias estancias del ayuntamiento. ¡Vaya Ayuntamiento bonito que tenemos los sevillanos! Y es una pena que no lo conozcamos. Pinturas, esculturas, mobiliario, infinidad de detalles en los que fijarse… Impresionante. La reunión en la que estaba el alcalde se alargó más de lo esperado y estuvimos charlando con Juan, con Antonio -el jefe de gabinete- y con otras personas un buen rato.

Cuando llegó Juan Espadas, nuestro alcalde, se disculpó por hacernos esperar y nos fuimos a su despacho. Muy bonito también y en un lugar privilegiado, ya que las vistas que tiene desde su ventana en la que se ve toda la avenida de la Constitución es espectacular. Ahí se ha hecho fotos Richard Gere… y mi Merchi y yo.

Nos sentamos en un sofá de su despacho, le entregué mi libro dedicado, le conté por encima mi experiencia, le pedí ayuda para la difusión del libro al tratarse de un libro solidario y su respuesta fue espectacular. Una persona cercana, interesada en la conversación, mándándome ánimos y fuerza para lo que me espera la semana que viene en Salamanca… hablamos de nuestro colegio de pequeños -Salesianos Trinidad-, de amigos comunes -como Fernando, Adela o Sonia-, de su hermana que fue compañera mía como profe en el IES Valle-Inclán cuando ambos empezábamos… Una conversación muy fluida, con sus momentos de emoción -tengo que reconocer que me emocioné en varios momentos- y con el compromiso claro de que el alcalde de mi ciudad también está a mi lado y al de los objetivos que pretendemos con esto, que no es otro que el de ayudar a otras personas y apoyar la investigación para intentar acabar con el cáncer.

No me cansaré de decir que estoy rodeado de buenas personas, que me ayudáis mucho, que lo de hoy ha sido otra recarga de pilas importante… y que vamos a conseguirlo. Gracias a todos.

#SomosImparables #SeguimosJuanma #yomecuro