En la Fase 3 de la desescalada

Empiezo a escribir este post a las 4:30 de la madrugada, pues esta noche toca de nuevo insomnio debido a que, como cada miércoles, me tocó tomar los 40 mg. de Dexametasona prescritos en este nuevo tratamiento y, como siempre, toca no pegar ojo en toda la noche. Y mientras tecleo en el ordenador, auriculares puestos y sonando música en aleatorio de la que tengo guardada en el móvil: lo mismo suena una marcha de Semana Santa, que una sevillana, que un pasodoble del Capitán Veneno, que una canción de los 80, que una de Manuel Carrasco… Sí, yo soy así, le pego a todos los palos (o a casi todos).

En la primera parte de la noche me he terminado el libro «Rómpete corazón«, de Cristina López Barrio que lo tenía abandonado desde el insomnio de la semana pasada. Se puede decir que me lo he leído en dos sentadas. Me lo he leído en formato e-book en la tablet y me ha gustado bastante, por lo que os lo recomiendo. Y ahora me está esperando «La madre de Frankestein«, de Almudena Grandes. A ver qué tal…

Llevamos varios días por aquí en Fase 3 y nosotros nos hemos venido al campo porque es evidente que se está mejor que en el piso metidos. Hay más espacio para movernos, puedo dar mis caminatas sin salir de la parcela y sin cruzarme con nadie; está la piscina, aunque con el fresquito que está haciendo yo todavía no la he probado. Seguimos cumpliendo todas las medidas de seguridad pues yo estoy dentro del grupo de riesgo y es evidente que hay que cuidarse al máximo.

Mi Merchi se ha puesto a pintar cuadros con números y la verdad es que lo hace muy bien. Es toda una artista. En pocos días ha terminado el cuadro del gato y ahora está liada con uno personalizado. Se trata de una fotografía de nosotros cuatro: Merchi, Vero, Patri y servidor:

Lo que sí he notado es que parece que mucha gente ha olvidado demasiado pronto lo que hemos pasado… y seguimos pasando, porque esta alerta sanitaria producida por el dichoso coronavirus no se ha terminado. Es verdad que los números de infectados y fallecidos parece que están bajando bastante, pero si no seguimos tomando las precauciones necesarias y cumplimos las normas impuestas por las autoridades sanitarias vamos mal. Han abierto los bares y restaurantes casi al completo, han abierto las playas, se permiten los desplazamientos entre provincias, pero todo con condiciones: llevando mascarilla, manteniendo la distancia de seguridad y lavado frecuente de manos, fundamentalmente. Cumplámoslo, por favor. Nos jugamos mucho.

Entiendo que hay que regenerar la economía pues ha sido un palo muy grande para muchos sectores productivos: autonomos y empresas que han tenido que cerrar y que ahora empiezan a remontar poco a poco, aunque algunos ni siquiera eso, por ejemplo las empresas de autobuses que al no haber ni turismo, ni congresos, ni colegios siguen completamente parados. Hoy mismo se han manifestado para solicitar ayudas por parte del Gobierno. Hay que incentivar la economía y el consumo, sí, pero actuando siempre con responsabilidad, con cabeza y teniendo siempre presente que las normas sanitarias son prioritarias y, por tanto, de obligado cumplimiento. A ver si por correr tanto vamos a meter la pata… Lo de volver en septiembre a los colegios e institutos presencialmente la verdad es que no lo veo muy claro, pero tampoco se me ocurre otra solución alternativa. Bueno sí, desdobles, bajadas de ratios y complementar con enseñanza online como se ha venido haciendo hasta ahora -mejor o peor- desde que está el estado de alarma. Pero ¿cuánto cuesta esto en personal? No lo harán.

Me dio mucha pena enterarme del fallecimiento de Pau Donés. Nos quedaremos con su actitud y con su magnífico legado de canciones con los «Jarabe de palo». Me quedo con «Eso que tú me das», letra con la que me identifico al 100%.

Hace unos días hablé con Laura, la coordinadora de ensayos clínicos del Hospital de Salamanca y me comentó que está previsto que ingrese allí el 7 de julio -San Fermín- para empezar con la infusión de las células CAR-T, sí, esas que me van a curar… :-). Por tanto, si no hay nada que lo contradiga, viajaré para allá el lunes 6 de julio para hacerme algunas pruebas previas antes de ingresar el día siguiente. Estaré aproximadamente un mes por allí y, como siempre, mi Merchi estará conmigo. Esta vez tengo que hacer una donación fuerte para el monumento que le tenemos que hacer, porque esto tiene tela…

Hoy es el día del Corpus, fiesta local en Sevilla. Por supuesto no habrá procesión y ha coincidido que se disputa el derbi Sevilla – Betis. Será en el Sánchez-Pizjuán, aunque se disputará sin público, como todos los partidos de la Liga hasta completar las once jornadas que faltan. ¡Vaya cosa rara! Lo veremos por la tele en familia y yo ya tengo mi camiseta preparada:

#NuncaNosRendimos #VamosMiSevilla

Termino de escribir el post casi a las 6 de la mañana. Todavía sigue todo oscuro ahí fuera y aún me faltan un par de horas para irme a Carmona a desayunar junto a mi cuñado Joaquín. Mientras tanto veré una serie… Cuidaros.