Empezamos con la 4ª línea de tratamiento

Ya os he venido contando en los posts anteriores que tocaba comenzar una nueva línea de tratamiento, también perteneciente a un ensayo clínico, pero en esta ocasión tocaba «emigrar», pues ese algo más que necesito para tratar mi enfermedad en la actualidad no me lo podían ofrecer en el Hospital Virgen del Rocío. Tendría que ir a Navarra o a Salamanca, que son los que tienen autorizados ensayos con líneas de células CAR-T para mieloma múltiple.

Pude entrar en el ensayo clínico del Hospital de Salamanca, dirigido por la doctora Mariví Mateos, toda una referencia mundial en el estudio y tratamiento del mieloma, y una gran persona y profesional con un trato muy cercano. Encantado de que a partir de ahora sea mi hematóloga de referencia. El ensayo se llama KARMMA-3 y tiene 2 líneas de tratamiento: una línea A con células CAR-T y una línea B de tratamiento con combinación de 3 fármacos. La proporción de pacientes es 2:1, de cada 3 entran 2 en la línea A y 1 en la línea B. Y esto se decide a través de una randomización (sorteo) en el que no hay ningún tipo de intervención por parte de nadie. Se trata de un sorteo puro que hace un ordenador.

Y a mí, que nunca me ha tocado nada, en esta ocasión me tocó la línea B. Tengo que reconocer que hubiera preferido la otra línea, pero os aseguro que no me lo tomé mal. Quizás éste sea mi tratamiento. Como dice mi doctora, lo importante es dar con la combinación de medicamentos y ésta que me voy a poner -Daratumumab + Dexametasona + Pomalidomida- puede ser que me venga muy bien. Los dos primeros fármacos ya los he probado en el ensayo SELIBORDARA y el Poma es nuevo para mí.

El miércoles tras la sesión de rehabilitación salimos para Salamanca en el taxi del ya amigo Jesús, pues el ensayo clínico nos ha dado un bono-taxi para los desplazamientos.

Llegamos sobre las 5 y media de la tarde a Salamanca, nos fuimos al hotel, Jesús se volvió para Sevilla y nosotros, tras descansar un poquito, salimos a dar un paseo por la Plaza mayor y alrededores. Visitamos también la Casa de las Conchas.

Madrugamos el jueves para estar en torno a las 8 en el Hospital para empezar con la extracción de sangre para la analítica. Tras el desayuno -en la cafetería del hospital nos pusieron una tostá que era una suela de zapato- y la espera correspondiente, entramos en consulta con la doctora Mariví Mateos, que nos dijo que la analítica estaba bien y que, por tanto, me podía poner el tratamiento. También nos estuvo explicando cómo se desarrollaría el mismo: tendremos que ir 8 jueves seguidos -los 2 primeros ciclos- y durante los ciclos 3-6 tendremos que ir quincenalmente y a partir de ahí mensualmente. Insistió en que tenemos que confiar en que puede ser un buen tratamiento para mí que pueda con la enfermedad, por lo que ánimos arriba y a seguir a por todas. Una vez más trato exquisito y ratificación de las buenas manos en las que estoy.

La coordinadora de ensayos, Elena, también siempre muy pendiente de mí, me trajo unos documentos que me faltaban por firmar y me confirmó que el ensayo financiará el alojamiento y la manutención mientras dure el tratamiento, al menos en parte, por lo que debemos guardar todas las facturas y tickets de hotel y comidas.

Nos fuimos a «Fase I», que es como el Hospital de Día de Hematología y donde me pondrían el tratamiento. Me atienden Patri y María por la mañana y Marta por la tarde, unas enfermeras encantadoras y muy atentas. Empezamos tarde con el tratamiento porque, al igual que ocurría en Sevilla, tardaron mucho en subir desde Farmacia el Daratumumab que me tenían que infundir por vía intravenosa. Menos mal que pudimos empezar a velocidad de crucero porque el Dara ya me lo había puesto en el anterior ensayo del Virgen del Rocío y no era necesario empezar a pequeña velocidad.

Hasta las 15:30 no me pudieron poner el Dara y teníamos unas 4 horas por delante con limpieza de PICC incluída. Y después control de constantes. Terminamos sobre las 19:30, llamamos a los del bono-taxi y sobre las 20 horas salimos para Sevilla en un coche VTC que tienen el concierto de este servicio en Salamanca. Volvimos con Juan Luis y su Audi A6 y llegamos a Sevilla, haciendo una parada para cenar algo, algo antes de la 1 de la madrugada.

Hoy me ha llamado Elena y para la próxima semana vamos a intentar agilizar la cosa. Para ello me haré la extracción de sangre el miércoles por la tarde, en cuanto lleguemos a Salamanca; tendré la consulta con la doctora el jueves lo antes posible y se hablará con Farmacia para que intenten priorizar la preparación del Dara y no tarde tanto. Seguro que conseguimos así ganar tiempo y no lllegar tan tarde a casa. Y así será todas las semanas. Nos vamos a conocer la Ruta de la Plata a base de bien…

Lo que sí sé es que estoy muy esperanzado y animado, a pesar del inconveniente que resulta el tener que viajar tanto y hacer tantos kilómetros, pero dicen que el que algo quiere algo le cuesta. Y yo lo que quiero es el #yomecuro. Y sé que estoy en muy buen sitio para ello y con muy buenos profesionales. Por eso más que nunca digo a boca llena: #SeguimosJuanma

¡Ah! Que se me olvidaba. Y tú siempre ahí, apoyando y animando, que para mí es muy importante y me ayuda a seguir adelante con más fuerza si cabe.