Lecciones de vida (2)

Hoy he tenido otra lección de vida importante. He vuelto a poder bañarme en la playa, gracias a mi familia y amigos que tanto me cuidan y que tan pendientes están de mí.

Todo empezó porque mi amigo Castro quería que fuéramos un día los dos matrimonios -Castro, Yoli, Merchi y yo- a Chipiona para estrenar su coche, ver a la Virgen de Regla, dar un paseíto por el Paseo marítimo y comernos unas sardinitas en uno de los chiringuitos de la playa. Eso lo hicimos el jueves pasado y, como vimos que el acceso a la playa estaba muy bien adaptado para las personas con discapacidad, nos planteamos ir otro día para darnos un bañito en la playa usando uno de los vehículos anfibios que tienen por allí el personal de Protección Civil.

Y ese día ha sido hoy. Nos hemos reunido 20 personas entre familia y amigos y nos han faltado algunos que finalmente no pudieron venir -Carri y Noelia, se os ha echado de menos tela-. Buenos ratitos de charlas, de compartir cervecitas -yo SIN- y tapitas, de tomarnos unas sardinitas en el chiringuito y de comernos unos pasteles por la tarde -yo como siempre una carmela- de ese carrito-confitería que aparece todas las tardes por la playa.

Gracias a Germán y al personal de Protección Civil por la labor que hacen y gracias también al Ayuntamiento de Chipiona por la atención a discapacitados que tienen en su playa de Regla. Está claro que las banderas azules la Comunidad europea no las regala y cuando esta playa la tiene es por algo. Eso sí, tienen que revisar eso de que el tiempo máximo para aparcar en una plaza reservada para discapacitados sea de solo 1 hora, claramente insuficiente.

Gracias especiales a mi amigo Castro que está entregao. No para de demostrarme que es un amigo de los de verdad, de los que se preocupan por mí. Me tenía un sitio reservado con su coche para aparcar el mío cuando llegáramos, me había reservado hace días también el baño con el vehículo anfibio y se llevó la bandera de #yomecuro #SeguimosJuanma que presidió toda nuestra zona. Ahí lo estoy echando a pelear con mi amigo Carri a ver quien se lleva el premio de «amigo del año», porque ninguno de los dos pueden ser más crack.

¿Y qué decir de mi familia? Que es la mejor, que siempre están ahí y que nunca fallan. Os quiero a tope. Y el apoyo del personal por las redes sociales que no cesa. Ya no sé cómo agradecer tanto cariño.

Lecciones de vida que marcan y que jamás olvidaré…

Os dejo algunas fotos de lo que ha sido un magnífico día:

En Facebook he subido algunos vídeos del bañito con el vehículo anfibio.

#yomecuro #SeguimosJuanma