Otra pará en el camino

Desde que me detectaron la enfermedad del mieloma múltiple sabíamos que el superarlo sería un camino de largo recorrido, que seguramente no siempre sería recto y que había que afrontarlo con ánimo y fuerza. Desde el primer momento tuve esto claro, pero cuando el camino se tuerce os puedo asegurar que no es fácil asimilarlo.

Hoy era un día importante para nosotros. Teníamos cita con la coordinación de trasplantes para que, a la vista de las pruebas de pre-trasplante que me han hecho en los últimos días, ver si me harían el trasplante de médula o no. Y ha sido que no, porque en la prueba del aspirado de médula ha salido que tengo un 16% de células plasmáticas malas. Un porcentaje muy alto para afrontar el trasplante con garantías. Por tanto, tenemos que volver a parar, aplicar un nuevo tratamiento -que todavía no sabemos ni cómo será ni cuánto durará- con idea de conseguir remitir la enfermedad de manera total o casi total, para poder afrontar el trasplante autólogo de médula con garantías.

Tengo que reconocer que me he llevado un palo pues no me lo esperaba. Ya es la segunda vez que nos quedamos a las puertas del trasplante. Hoy estoy de bajona, pero solo hoy; a partir de mañana volveremos a estar a tope y seguiremos yendo a por todas, porque no puede ser de otra forma… El próximo jueves tengo consulta con mi hematóloga y supongo que me dirá el tratamiento a seguir tras consensuarlo con el equipo en sesión clínica, según me han comentado hoy.

Lo que está claro es que el equipo de hematólogos está encima, que son conscientes de que no podemos demorar esto en el tiempo y estoy seguro que buscarán el tratamiento más conveniente para mí, porque para eso estoy en las mejores manos posible.

Mi mujer dice que ésta va a ser la buena. Ha salido de la consulta con esa sensación. Yo he salido más tristón porque no esperaba esta noticia, pero ella sí tenía un pálpito no muy bueno sobre lo que nos iban a decir hoy, aunque me lo dijo a posteriori.

Impresionante una vez más el apoyo recibido a través de las redes sociales. Sigo abrumado y sin saber cómo agradecer tanto apoyo y tanto cariño. La familia, los compañeros, los amigos… siempre ahí empujando. No fallaremos, seguimos para el #yomecuro #SeguimosJuanma…

En este hilo de Twitter lo fui contando todo: