Camino al trasplante

Hoy comienza la Feria ¿de abril? de Sevilla. En mi familia somos muy feriantes, porque es algo que hemos vivido desde siempre. Somos socios de una caseta junto a familiares y amigos de toda la vida y la verdad es que sabemos disfrutar la feria. Además, como le pegamos al cante y al baile por sevillanas, pues formamos algunos tangais buenos…

Pero este año tendrá que ser distinto. Mi intención es ir junto a mi mujer hoy al almuerzo de socios de nuestra caseta del sábado del alumbrao y poco más. En nuestra caseta hacemos almuerzo del pescaíto en vez de cena. Las cosas hay que tomarlas como vienen y afrontarlas. Está claro que ahora mismo mi prioridad es la que es: curarme. Y en esas estamos, con todas las fuerzas posibles.

Estamos en un momento crucial para atajar la enfermedad. En la última consulta con mi hematóloga nos dijo que el resultado del último PET-TAC que me hice arrojaba que nos habíamos cargado el 80% de las células malas que pululaban por mi cuerpo tras el tratamiento que me dieron, lo cual está muy bien, pero no era la situación ideal. El equipo de hematología tendría que decidir si íbamos al trasplante o no, pues esa cantidad es el límite para ir al trasplante, pero cada caso lo deben estudiar por separado.

Afortunadamente en mi caso decidieron que sí y, por tanto, me harán un trasplante autólogo de médula ósea. Es autólogo porque se hace con mis propias células, que ya me extrajeron en agosto y están congeladas. Éstas actuarán como células madre. Se inicia el protocolo de actuación con la intención de no alargarlo mucho en el tiempo.

Tenemos una primera consulta con la coordinación de trasplantes, que nos explica las distintas pruebas de pre-trasplante que me tengo que hacer: analítica completa de sangre y orina, ecocardiografía, espirometría, raspado de médula, y alguna que otra más… Cogemos cita preferente para cada una de ellas -lo cual no fue nada fácil-, con idea de que para el día 20 de mayo estén todos los resultados de dichas pruebas. Ese mismo día tendré consulta con la coordinadora de trasplantes y, si todo está bien, en 2 ó 3 días me ingresarían para hacer el trasplante. Esto es lo que nos han dicho hasta ahora y solo queda esperar que todo esté bien y podamos actuar según lo previsto.

Ayer me hicieron la ecocardiografía, que dío buen resultado, según me comentó el médico que me la hizo, y durante la semana de feria tengo las demás pruebas. Este año toca cambiar el rebujito por estas pruebas médicas. Lo que más coraje me da es que mi mujer y mis hijas también van a tener una feria diferente. Esto es así, pero miedo me da la feria de 2020. Lo compensaremos con creces… 🙂

De forma paralela estoy estamos (porque mi Merchi siempre viene conmigo) yendo a rehabilitación. Voy 3 veces en semana -lunes, miércoles y viernes- al Hospital Macarena. Allí me atiende mi fisio Bea y hacemos ejercicios para ganar musculatura en brazos y piernas para conseguir movilidad. Es un proceso muy lento y que cuesta, pero en ello estamos… Una cosa es intentar acabar con la enfermedad (mieloma múltiple) y otra es intentar arreglar el rastro destructivo que ha dejado (problemas en la columna y vértebras, falta de movilidad…)

Estamos en un momento crucial en el que no podemos desfallecer. Por eso es muy importante que sigas empujando, pues el ánimo debe estar por las nubes ya que si conseguimos llegar al trasplante -que espero que así sea- nos esperan al menos 5 semanas de ingreso en aislamiento, de lo cual mi mujer y yo ya tenemos experiencia y os podemos asegurar que fácil no es. Pero, como siempre, vamos a por todas, porque tenemos que conseguir el #yomecuro.

Seguiremos informando… #SeguimosJuanma…