Otra Semana Santa… diferente (II)

En un post anterior conté por aquí cómo pude vivir el Sábado de Pasión con mi Hermandad de San José Obrero, lo emocionante que fue todo y lo bien que se portaron conmigo. Desde entonces no volví a salir a la calle a ver cofradías, me limité a verlas por televisión en la cadena local 7 TV y en Canal Sur.

Durante toda la semana no he parado de recibir mensajes de amigos -e incluso de gente que no conozco personalmente- dedicándome su estación de penitencia, con la pulsera del #yomecuro #SeguimosJuanma puesta en la muñeca, en el cirio o en la cruz de penitente. Incluso más de un Cristo y una Virgen las ha llevado en su paso… y no solo en Sevilla. Si la curación dependiera del apoyo recibido, yo ya estaría más que curado. Muchas gracias a tod@s.

¡Qué pena de Jueves Santo! Las primeras hermandades del día decidieron no salir. Y menos mal que no lo hicieron porque llovió muchísimo e incluso cayó una granizada importante. Al final de la tarde mejoró el día y las 3 últimas hermandades del día pudieron salir: la Quinta Angustia, el Valle y Pasión.

Parece que para la madrugá el tiempo daba una tregua y las 6 hemandades decidieron salir, aunque ya por la mañana las hermandades de capa aligeraron el paso y adelantaron sus entradas ante la amenaza de lluvia.

Yo tenía decidido ir a ver a mi Hermandad de Los Gitanos en la calle. Dormí poco porque estuve casi toda la noche viendo lo que televisaba Canal Sur de la madrugá sevillana, que estuvo bastante bien. Llamé a Radiotaxi para que viniera a recogernos un eurotaxi a las 9 de la mañana. Llegó a las 9:10 y nos fuimos para el centro mi Merchi, mi Patri y servidor. Nos fuimos andando (bueno, yo en mi silla de ruedas) hasta encontrar un sitio donde poder ver bien la cofradía. Esto fue en la calle Almirante Apodaca, cogimos un sitio en primera fila y estábamos en la sombra. Al poco tiempo llegó la banda de los pequeños que va delante de la Cruz de Guía y desde el primer momento empiezo a recibir estampitas, medallitas, caramelos y detalles varios que llevan los nazarenos.

Vinieron para ver un ratito conmigo la procesión mis amigos Antonio con su hija, Casti y José Manuel, Pepe y María y algunos más que me encontré estando allí. Y muchos más amigos y conocidos que iban de nazareno/a y se acercaron a mí. También vinieron mis hermanas Chari y Auxi y mi sobrino Migue. Ha sido todo muy emocionante, la verdad.

Pasa el Señor de la Salud tocándole una marcha y llevándolo tan bien como lo suelen llevar. Un apunte: para mí en el paso de salida siempre con túnica lisa. Es una opinión personal. La túnica bordada que llevaba es muy bonita, sí, pero quizas para otro tipo de cultos: besamanos o algo así, pero en el paso no me gusta.

Vienen los nazarenos del palio y seguimos recogiendo estampitas que me dan niños y mayores. A mi Patri en su bolso casi ya no le caben… Llega el último tramo -mi tramo- y saludo a uno de los diputados, que es mi vecino Antonio. Y llega el paso… Y me lo paran delante… Y le rezo mucho a mi Gitana… Y se me caen las lágrimas… Y me dedican la levantá gracias a mi amigo David el Mosca que va de contraguía… Y se me caen más lágrimas… Muy emocionados todos, mi gente y yo.

Es algo que no se puede explicar, son sentimientos y vivencias que quedan para toda la vida. Jamás se me olvidará. Y tras el paso venía de penitente mi amigo Carri con la pulsera puesta en su cruz. Bastó mirarnos para comprobar que los dos estábamos demasiado emocionados como para decirnos algo.

Solo he salido dos días a ver mis dos hermandades. Y en ambos casos experiencias muy emocionantes gracias a la gente que me rodea y me quiere tanto. Me falta mi tercera hermandad: la Trinidad, que si el tiempo no lo impide saldrá el Sábado Santo y, si todo va bien, iré también a verla.

Os dejo algunas fotos de todo lo vivido esta mañana: #yomecuro #SeguimosJuanma