2019: éste va a ser el año bueno

No soy yo mucho de decir: “este año ha sido bueno o malo”, porque entiendo que un año es tan largo que en 365 días hay tiempo más que de sobra para vivir experiencias buenas y malas, pero cuando las experiencias malas son tan malas que, por muy buenas que hayan sido las otras, hagan que casi ni te acuerdes de ella, podemos considerar que el 2018 para mí y para mi familia ha sido malo. Porque ¿hay algo peor que perder a tu madre y que encima tengas que luchar contra una enfermedad incurable? Aunque yo siga empeñado en que me voy a curar, porque el hashtag #yomecuro, creado por el amigo Valentín, lo seguiré llevando mientras dure esta pesadilla y más allá.

Por supuesto que he tenido experiencias muy buenas en 2018, aunque de todas ellas me quedo con el apoyo de la gente y la fuerza que me mandan. Familia, amigos, compañeros, gente que conozco virtualmente de redes e incluso gente que no conozco de nada. Lo he dicho muchas veces, pero de verdad que estoy tremendamente abrumado por tanto cariño recibido. A ver cómo os develvo un mínimo porcentaje de todo lo recibido. Seguiré pensando…

Ayer fue Nochevieja. Empecé el día acompañado por mi hermana Auxi. Por la tarde vino también mi sobrino Migue y ya por la tarde-noche se fueron ellos y se vino mi mujer para cenar juntos y tomarnos las uvas. Sí, nos tocaba #NocheviejaEnElHospital. En un principio puede sonar algo chungo celebrar una nochevieja así, pero os tengo que reconocer que ha sido una noche muy especial y que creo que jamás olvidaré.

Empezamos tomándonos la noche como una Nochevieja 2.0. Sesión de Hangouts para conectar vía videoconferencia mi casa -donde estaban mis hijas y mi cuñada-, la casa de mi hermana y mi tío -donde estaba el resto de la familia- y nuestra habitación del hospital. Un show, vamos…

También aprovechamos mi mujer y yo para mandar nuestro deseo de felicidad para el año que entra a través de estas fotos y este vídeo que pusimos en las redes y que tanta repercusión ha tenido:

Cenamos tranquilamente tan ricas viandas que trajo mi mujer, nos tomamos las uvas que nos dio el hospital y brindamos con bombones. Como yo no me podía bajar de la cama vinieron a verme a mi habitación las médicas de guardia -Lola y Marta-, las enfermeras, las auxiliares, los enfermos de otras habitaciones y sus familiares… y echamos un ratito bueno deseándonos mutuamente salud, salud y… más salud. ¡Qué alegría rodearse de gente tan buena y tan profesional! Así da gusto…

¿Y qué deciros del movimiento en las redes? Pues que tuve que silenciar el móvil porque se escuchaba más los pitidos de mi dispositivo que el sonido que salía de las televisiones de algunos pacientes. Algo impresionante, de verdad. Muchas gracias por estar ahí y por hacer de esta #NocheviejaEnElHospital algo muy especial.

Y hoy día 1 había que felicitar a los manueles y a las manuelas, empezando por mi madre que habrá recibido su felicitación ahí arriba y sobre la que hoy Facebook me recordaba esto del año pasado:

No pudo ser para ti, mami, pero sé que tú, junto a papá y tanta y tanta gente que hay por allí arriba, también estáis empujando para mi curación y lo vamos a conseguir en este año. Entre los de allí arriba y los de aquí abajo nadie va a poder con nosotros. Así que vamos a seguir a por todas porque #yomecuro… #SeguimosJuanma