Empezamos…

Tras más de 3 meses y medio de visitas a médicos, realización de analíticas y pruebas varias y papeleo diverso, hoy por fin comienzo mi tratamiento para terminar con eso malo que ha entrado en mi cuerpo, que se cree que ha entrado para quedarse, pero eso no se lo cree ni harto de vino, vamos a por él y vamos a poder con él.

Me han detectado un mieloma múltiple que me ha dañado el húmero derecho. Esto requiere un tratamiento combinado de pastillas y quimio para tratar el mieloma y de sesiones de radioterapia para tratar la lesión del hombro. Será un tratamiento largo, en principio de varios meses y desde luego que no será fácil, más que nada por los posibles efectos secundarios que tienen este tipo de tratamientos. Pero yo estoy animado, me encuentro fuerte y con toda la ayuda que estoy recibiendo aún más, por lo que no me cabe la menor duda de que vamos a poder con ello.

¿Que por qué lo cuento por aquí si esto es algo que pertenece al ámbito privado de cada uno? Simplemente porque me siento en deuda con la cantidad de compañeros, amigos y familiares que, de una u otra forma, se han preocupado -y se siguen preocupando- por mi salud. Es tal la cantidad de llamadas y mensajes recibidos por distintos medios que si tuviera que hacer una lista necesitaría varios folios. Muchas gracias por hacerme sentir tan querido.

Y hacerle caso a los médicos, que son los que saben de esto, Muchas gracias a los doctores Santos y González y a las doctoras Fernández y Pereira y a sus respectivos equipos por el trato recibido en todo momento. En profesiones como la medicina o la educación se nota mucho quien la ejerce por vocación y quien no, porque se trata con personas y yo he tenido la suerte de que los médicos que me están atendiendo son vocacionales.

Muchas gracias también a mis compañeros y amigos del IES Chaves Nogales, de las redes, de mi claustro virtual, de los eaberos, de mi grupo de “los del 67”, de mi grupo de la feria, de mi coro, de mi grupo de “repensar la primaria”, de mis amigos matemáticos, de mis googleros de GEG España, de mis vecinos, de mi grupo de padeleros, de mis alumnos, de sus padres… En definitiva, gracias a tod@s por estar ahí y mandarme tantos ánimos y energía positiva.

Mención aparte merecen mi gente más cercana: mis hermanas, mi cuñado, mi sobrino Migue y mi tío, que están volcados en el cuidado de “la chica del ok”, de la más grande: mi madre. Está pasando una mala racha y lo que más siento es no poder ayudar como yo quisiera. Y mis hijas y mi mujer están centradas en ayudarme a mí. Lo de mi mujer es espectacular. ¿Alguien sabe dónde se puede encargar un monumento? Porque creo que Mercedes Delgado -mi Merchi- se merece un monumento. Debido a mi inutilidad -no puedo mover prácticamente nada el brazo derecho-, la necesito prácticamente para todo, desde ayudarme a vestirme hasta llevarme a todas las pruebas médicas. Aunque mi enfermera Sole dice que “de inútil nada”. Que inútil es alguien que no quiere revertir la situación y que ese no es mi caso. Pues si es así efectivamente tienes razón, Sole porque está claro que yo quiero revertir la situación y lo vamos a conseguir, con la ayudita también del que está ahí arriba.

Y gracias a la recomendación de mi amiga Consuelo seguiremos cantando eso de… Resistiré…

Empezamos… y seguimos.