Bueno, en realidad lo que empezaron oficialmente el pasado jueves día 10 fueron las clases con los alumnos de Infantil y Primaria, porque el curso empezó el día 1 y bien que nos hemos enterado en nuestro puesto de trabajo… El día 15 empezarán los de Secundaria y Bachillerato.
Mi pequeña se levantó a eso de las 8, como a partir de ahora hará todos los días de lunes a viernes, con los nervios típicos del primer día, ansiosa de conocer los compañeros y compañeras que le tocarán, su tutor o tutora y los profesores y profesoras que le darán clase.
Podemos decir que de primeras no estamos muy contentos, le ha tocado una tutora con fama de “dura”, de la antigua escuela, próxima a jubilarse, de las que no sabemos qué hará cuando le den el portátil a ella y a su alumnado en enero. Tampoco sé si sabrá que mi niña tiene una adaptación curricular y necesita clases de apoyo, espero que sepa lo que es eso y que “todos los niños no son iguales ni tienen las mismas capacidades”. Estoy un poco harto de escuchar tanto esta frase y de sufrir en mis propias carnes -más bien mi hija es la que lo sufre- el que no se le atienda convenientemente. No quiero enjuiciar de forma precipitada y sin conocerla personalmente, aunque desde ya aseguro que este año ni mi mujer ni yo nos pensamos callar y lucharemos porque se cumplan los derechos que mi hija tiene.
Como digo, las primeras sensaciones no han sido muy buenas por varias razones: en primer lugar le entregan a los niños y niñas una lista de materiales -un folio completo-, que creo que es habitual en todos los colegios, pero que jamás entenderé. ¿Se habrán enterado que estamos en crisis y que para mucha gente le supone un auténtico problema este desembolso económico? ¿Gratuidad de libros y hay que gastarse más de 100 euros entre cuadernillos y materiales? ¿Un paquete de 500 folios? ¿Cada niño y cada niña tiene que llevar un paquete de folios? ¿Y los gastos de funcionamiento de los centros para qué están? ¿No se pueden pedir las cosas conforme vayan haciendo falta y hacer un consumo más responsable? En fin… habrá que esperar cola en la papelería del barrio.
Otra cosa que no me ha gustado nada es el papel con las “Reglas de clase” que le han entregado a mi niña. Los “mandamientos” de la clase, los de la ley de Dios eran 10, pero éstos son 17:
- Al entrar por la mañana y del recreo nos sentamos en silencio.
- No molestar a la maestra cuando está explicando o atendiendo a otro alumno.
- Si la maestra sale un momento, nosotros seguimos trabajando en silencio.
- No hacer gracias ni decir tonterías para distraer a los compañeros.
- Al entrar y al salir de clase para cualquier actividad hacerlo en silencio.
- Cuando toca la sirena del recreo enseguida me pongo en la fila.
- Tenemos que compartir todas las cosas con los compañeros.
- Si un día no se viene, hay que hacer los deberes.
- No pelear con los compañeros, ni en clase, ni en el patio.
- No mentir.
- Traer los deberes hechos y bien.
- No acusar a los compañeros, ni meterse en sus vidas, ni ser cotillas.
- Mantener limpio el patio y la clase.
- En la biblioteca leemos en silencio.
- Levantar la mano para hablar.
- No bostezar, desperezarse ni eructar.
- En la mesa solo dos alumnos y no tapando a los demás compañeros.
Esto ocurre en una clase del siglo XXI… ¿No evolucionamos? ¿Seguimos hablando del Plan Escuela 2.0?
Se impone pedir hora de tutoría para aclarar algunos asuntos, aunque creo que hasta octubre no es posible.
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Etiquetas: curso 09/10
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¡Hola ! Entiendo perfectamente tu malestar ya a principio de curso, hay tantas cosas en educación que nos quitan el sueño.
Mi hijo comienza el lunes el cole , primer curso de educación infantil (3 años). Pues bien van a tener que subir y bajar escaleras cuatro veces el dia, cuando el centro tiene zona adaptada con rampas, en planta baja etc, que este año destina a niños de cursos superiores.Los niños, muchos con menos de 3 años tienen que hacer un recorrido largo para entrar en su aula y en el mismo pasillo se encuentran aulas de primaria.
Esto no es lo que me habían explicado cuando fui a informarme al centro. ¿Dónde está el espacio adaptado para infantil? ¿Y la seguridad de nuestro niños ?,¿Y el compromiso político de la administración para la calidad en educación?.
Estoy indignada, mucha suerte en el nuevo curso.
Lo siento muchísimo, Juanma. Yo no me callaría nada absolutamente. En la mayoría de las ocasiones está todo perdido de antemano, ¿para qué callar?
)
A mi peque le dijeron en el IES en octubre: “Niño, tú vas a repetir curso” y terminó con 5 sobresalientes y el resto notables. Ni él ni yo callamos nada.
Hay una indefensión absoluta en las cuestiones escolares que atañen a las personas individuales (el maestrillo y su puto librillo), pero queda la institución a la que se puede ir con el lanzallamas si fuera necesario.
Se olvidó la paya prohibirles respirar. Lo de la mesa también es muy gráfico…
Si me necesitas, silba
Ufff… Lamentablemente como esos hay más de un ejemplo por Cole. Solo decirte, igual que Lola, que no te calles. Es tu hija y un curso no son “dos días” Juanma, ya lo sabes. Con la mayoría de esas normas solo se pretende la comodidad de la maestra, el no molestar, el llegar a las 9 sin “ruido” y salir a las 14 sin “ruido”.
Se puede “pillar” a esa supuesta maestra por muchos sitios. A mí a bote pronto, se me ocurre una pregunta para dejarla “lista”: Si lo único que está permitido es el silencio… ¿Cómo y de qué manera van a aprender a expresarse, a dialogar, a hablar, a compartir, etc. etc., con 2 minutos de lectura en voz alta cada uno/a??
Mucho ánimo para tí y sobre todo para tu niña.
Saludos.
Comentábamos el otro día en Twitter, por qué se empeñan directores/as en que el alumnado ponga los folios. Si es enseñanza gratuita, el centro debe ponerlos. ¿No hay una dotación económica para ello? ¿Y si un alumno/a es pobre?
Lo último, en mi centro, es que tienen que llevar el papel de cocina para evitar contagios de la gripe A.
Seguramente la política de muchos equipos directivos es ahorrar dinero para gastarlo en otras cosas no tan superfluas.
Con respecto a los mandamientos, nosotros tenemos 10: pero los elaboraron los peques en el Día de la Constitución, amén de sus correspondientes derechos.
Ya que los consejos escolares se crearon para dar participación a los padres/madres así como los distintos sectores, a patalear, que estáis en vuestro derecho.
Rectifico el comentario:
Seguramente la política de muchos equipos directivos es ahorrar dinero para gastarlo en otras cosas superfluas.
Ser madre me ha enseñado a ser mejor maestra, sobre todo si tus hijas no son alumnas brilantísimas, como se les supone a las hijas de una docente, y arrastran alguna dificultad. Por suerte, son niñas estupendas y su padre y yo siempre las hemos apoyado y ayudado. Al terminar el curso en el instituto fueron de la escasa minoría que aprobó todas las asignaturas, lo que supuso un premio al esfuerzo de toda la familia. No te rindas nuncas
Besos.
Besos
Juanma, qué te voy a decir que no sepas ya!!! Lamentablemente estas cosas son más habituales de lo que parece y los grandes discursos de los responsables políticos poco o nada tienen que ver con la realidad. A pesar de todo, tu hija es afortunada porque tiene una familia que suplirá con creces las carencias de la escuela. Imagínate cómo está un niño o una niña con maestras o maestros de este tipo y encima con familias casi peor. Se supone que la Escuela era una instacia para suplir las carencias naturales, familiares, económicas, pero creo que se ha convertido en una forma de ganarse la vida cómoda y segura. Así está la educación!
Un abrazo y mucho ánimo. Montse
¡Imposible!! ¡no me lo creo¡ no creo que se pueda entregar una prueba escrita de estas normas a los padres y que esta maestra o este centro queden impunes, esto es de juzgado de guardia , por Dios!! en 2009 en un país civilizado , democratico, que pretende innovar en educación??????? !basta ya!
Nos puedes decir qué tipo de centro es ese de lo 10 mandamientos ¿? … ¿público o concertado? … Me da la sensación de que es concertado porque en un centro público me extraña semejante cartel.
A veces se cargan las tintas en determinadas formas de hacer las cosas … y surge la pregunta … ¿alguien se ha planteado las razones qe llevan a esa maestra a disponer su clase de ese modo? ¿Y si resultase que es positivo? ¿Cómo puede reclamarse el respeto para si y -sin ni siquiera escuchar la opinión ni las razones de esa maestra- “condenarla” de antemano?
Queda la sensación de que únicamente se está de acuerdo con aquello que nos da la razón … y ¡qué trabajo cuesta aceptar la diferencia!
El silencio, más que nos pese, también es un valor que en las escuelas e institutos ayuda a mantener un ambiente de trabajo -que luego se le demandará también a esa misma maestra, tan cuestionada en los comentarios- y, de alguna manera es la antesala del propio respeto y me gustaría saber cómo se supone que también se aprende si no es con su ejercicio o práctica … y creo que todo el mundo convendrá que el silencio como tal es una disciplina …
¡Y por favor! … no confundamos disciplina con obediencia …
¿Puede llamarse “evolución” a tener que soportar el nivel de ruido con sus molestias que habitualmente hemos de soportar?
Personalmente no he visto en ninguno de los puntos nada reprochable y ya me gustaría que, sin ir más lejos, en el propio instituto de mi hija, el alumnado tuviese un ambiente de trabajo -estudio- y que no supusiese un estres -gratuito y adicional- que en nada ayuda al trabajo que deben realizar.
Pedro, en principio y a la espera de respuestas, entiendo y acepto tu postura.
!Claro que nos hemos planteado las razones de esta maestra!! conocemos este tipo de razones de otros maestros y maestras que hemos conocido y sufrido ( como alumna, como madre y como compañera de profesión) y claro que es positivo para sus propósitos , éste es el problema, !SUS PROPÓSITOS !
Estas normas no se refieren a los tiempos en que obviamente se necesita silencio para el trabajo individual, sino a TODO el tiempo
Otro tipo de normas como :
“Entraremos del patio andando tranquilamente sin gritar ni correr”
“Escucharemos con atencion los compañeros sin interrumpirlos”
“Esperaremos nuestro turno para hablar”
Nos darian pistas de otro estilo de educación.
No es solo lo que reglamenta sino lo que ni siquiera se plantea lo que la delata.
empezar por aca http://www.ceibal.edu.uy/
en uruguay se llevo a cabo el plan ceibal y todos los niños de 6 a 12 años y los docentes tienen su compu y no hay ningun problema, es un sistema horizontal tanto maestros como niños reciben la misma. Por lo tanto se crea un ambiente de colaboracion y descubrimiento de ambas partes, y mira que por aqui hay cada dinosaurios como docentes , se les brindó si antes de empezar un curso de introduccion para que conocieran la herramienta yfueran viendo la manera de usarla y en que tipo de actividades se podria aprovechar el nuevo recurso y nada mas despus al ruedo…..busca por plan ceibal en la red vas a encontrar mucha info.hay tambien portales de voluntarios como flor de ceibo o rapceibal….sin miedos .abrazo desde uruguay alvarogonzaleznovoa
Gracias a todos y a todas por vuestros comentarios.
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Carme, esas normas no nos la entregan a los padres, se la dan a los niños y niñas, pero mi niña es tan buena que me las dejó leer
Benito, se trata de un centro público. Por convencimiento propio, mis hijas estudian en la escuela pública.
Pedro, ¿de verdad crees que he “condenado” a la maestra de mi hija escribiendo esto? En el post escribo textualmente: “…No quiero enjuiciar de forma precipitada y sin conocerla personalmente, aunque desde ya aseguro que este año ni mi mujer ni yo nos pensamos callar y lucharemos porque se cumplan los derechos que mi hija tiene.”
Desde luego que se da mejor clase en silencio que con griterío, es obvio, pero no considero esto lo más importante. Llevamos más de una semana de clase y ni ha preguntado por su adaptación curricular (sé que hay gente que todavía no sabe lo que es esto y otra gente que piensa que esto no sirve para nada: si en 5º hay que salir dividiendo por 2 cifras, todos los niños y niñas deben salir dividiendo por 2 cifras y si no, cateados). Así esta maestra pretende que mi hija divida YA por 2 cifras cuando aún tiene dificultades con las tablas de multtiplicar… Y no sólo esto: el otro día entregó un folio de problemas con enunciados en pesetas; sí, EN PESETAS, a chicos y chicas de la “generación euro”. Como me dijeron en Twitter y en Facebook: ¿educación trasversal, para estudiar Historia? Son sólo un par de ejemplos que me hacen sospechar que este curso será complicado para mi niña, pero insisto, intentaré que no lo sea, porque nos guste o no la ley está para cumplirla y esta ley dice que al alumnado hay que atenderlo según sus capacidades, algo que lamentablemente se hace poco, al menos lo que yo he conocido.
Too esto indudablemente se lo plantearé en la primera sesión de tutoría que tenga con ella, con el único objetivo de que mi hija salga beneficiada en su proceso de aprendizaje.
Respecto a las normas:
Para darse cuenta de lo que algunos de ustedes están diciendo, no hay más que mirar las cosas al revés. La vieja reducción al absurdo.
Qué pasaría si…
Reglas de clase del siglo XXI… evolucionadísimas… La Escuela 2.0 que algunos parece ser que pretenden:
1. Al entrar por la mañana y del recreo lo haremos corriendo y gritando.
2. Molestaremos a la maestra aunque esté explicando o atendiendo a otro alumno.
3. Si la maestra sale un momento, nos dedicaremos a jugar y a hacer ruido.
4. Haremos gracias y diremos tonterías para distraer a los compañeros.
5. Al entrar y al salir de clase para cualquier actividad lo haremos desordenada y ruidosamente.
6. Cuando toque la sirena del recreo me pondré en la fila cuando a mí me parezca bien.
7. Mis cosas son mías y no las compartiré con nadie.
8. Si un día no se viene, no hay que hacer nada, ¡qué importa lo que hayan enseñado ese día!
9. Me pelearé con los compañeros si me parece oportuno.
10. Mentiré siempre que quiera.
11. Los deberes los haré si quiero, y ya veremos cómo.
12. Acusar a los compañeros, meterse en sus vidas, y ser cotillas son actitudes normales e incluso deseables.
13. Los papeles, bolsas, tetra brik… los tiraremos por el patio y la clase.
14. En la biblioteca leemos y hablamos a la vez.
15. Si quiero preguntar o comentar algo sólo tengo que comenzar a hablar, y bastante fuerte para que me oigan más que a los demás.
16. Bostezar, desperezarse y eructar son comportamientos naturales y por tanto no deben reprimirse.
17. En la mesa nos colocaremos los alumnos que queramos, y sin preocuparnos de si estamos tapando a los demás compañeros.
¿Ahora nos gustan más? ¿Esta sí es la educación que queremos? ¿La del año 2009 en un país civilizado y democrático?
En nuestra sociedad, lo que no está prohibido, está permitido. Sólo medítenlo unos minutos. Porque a mí, ésto sí que me parecería de Juzgado de Guardia.
En fin, así nos va. Y luego todavía nos quejaremos…
Respecto a la adaptación curricular y clases de apoyo:
Ahí, ahí sí que hay que insistir, a estas cosas sí que hay que dar mucha importancia. Que se pongan las pilas y cumplan sus obligaciones. Se necesita una formación permanente eficaz y práctica, y OBLIGATORIA. Y la asignación de recursos y profesores de apoyo específicamente formados para esa labor. ¡Qué lejos estamos de otros países del norte de Europa! Donde las normas se respetan porque hay una educación y un respeto que parten desde casa, y donde el estado no escatima medios para que ningún alumno se quede atrás. Hay muchos “chips” que cambiar aún.
En fin, es sólo mi opinión.
Juanma, seguro que hallas cauces de diálogo en ese tipo de centro, con ese tipo de profesorado y ese entorno sociofamiliar. Dentro de la red pública se reproducen las mismas formas de selección que observamos con más claridad en la concertada. Ello produce efectos discriminatorios en centros deprimidos donde se concentra el alumnado excluido de los coles guay.
Miguel Ángel, no creo que nadie quiera esa escuela que te has esmerado en dibujar pero que para mí no existe. Menos aún es la filosofía 2.0 (que por cierto, nadie sabe lo que es ¿o sí?)
Hay que tener unos mínimos, por supuesto. Pero la rigidez y la quietud, el silencio y el agobio, no ha hecho personas más formadas y felices jamás de los jamases.
Igual el respeto hay que ganárselo y no imponerlo. Créeme, que funciona (me lo han contado y es de buena fuente)
Doy gracias por existir la pluralidad, hace que me sienta bien al darme cuenta que Miguel Ángel ha entendido todo lo contrario que yo.
Ahora estoy muy arrepentido de no cantarle las 40 a algún “profe” (compañero de trabajo) de mis hijos, por ser un verdadero inútil. Si, muy severo, muy estricto, para que no le molestaran mientras se tocaba las narices, todo el día sentado en su mesa sobre tarima para llevar a buen término su función de vigilante.
Para iniciar la Escuela 2.0 lo primero que necesitamos tod@s es ponernos las pilas.
No quiero que penséis que soy un partidario del autoritarismo. Pero sí creo que en esta sociedad las normas son importantes. Decidme alguna sociedad que haya sobrevivido sin reglas y normas. Son consustanciales con la organización social. Sin embargo, a veces parece que el simple hecho de oír hablar de normas y limitaciones le produce un efecto sorprendente a algunas personas: reaccionan furibundamente en contra, como si coartar la libertad de nuestros hijos fuera un crimen de los peores posibles. No puedo comprenderlo. Yo he sido educado en el respeto a las normas y a la autoridad, y desde luego no estoy traumatizado por ello, ni soy más infeliz. Al contrario: tengo una vida normal, hice mi carrera universitaria y obtuve un empleo gracias a ello, y mi vida es, desde luego, feliz. No veo que la falta de respeto y la mala educación vayan a hacer más feliz a alguien. Tal vez mientras sea niño, pero le auguro una vida de adulto problemática y turbulenta. Miren los pijo-borrokas de Pozuelo. No respetan ni la propiedad ajena, ni a la autoridad, ni a nada. Se sienten impunes, se saben respaldados, no habrá consecuencias. Para qué respetar las normas. Por cierto, a esos policías a los que estaban apedreando o a los que tuvieron que intervenir para terminar con las agresiones, alguien debería haberles dicho que el respeto hay que ganárselo y no imponerlo. Igual es que no lo sabían. Yo en esto estoy con el Juez de Menores Emilio Calatayud.
Respecto a profesores que no merecen tal título, por supuesto que los hay. Y médicos. Y electricistas. Y comerciales. Y camioneros. Y.… En todos los gremios hay ovejas negras. Y créanme cuando les digo que conozco algunos, y me duele profundamente. Pero el de los docentes es un colectivo formado por personas, y como en botica, hay de todo. En nuestra mano está el ayudar a corregir la situación en la medida de lo posible. Hay que exigir al profesorado que cumpla las normas (¡claro, ellos también!), y que los equipos directivos les insten a ello. Y si la dirección no quiere o no puede resolver el problema, acudir al inspector de educación de zona. Mi opinión es que las normas deben exigirse para todos: alumnos y profesores (y también padres, que a veces nos olvidamos de que tenemos una serie de obligaciones en materia educativa según ley). Nuestro sistema educativo es bastante imperfecto, pero es que las cosas buenas que tiene a menudo no se aplican, bien por falta de medios, bien por falta de formación, bien por desidia. Insisto: hay que cambiar muchos chips. El profesorado debe ponerse las pilas y actualizarse en materia didáctica y normativa. Los equipos directivos deben tener mayor capacidad pedagógica y más autoridad en su centro. Deben ser realmente los directores pedagógicos que el sistema necesita, deben impulsar la actualización y la experimentación pedagógica, buscar la excelencia en la educación integral, en suma. Por desgracia, se les ha reducido a unos funcionarios agobiados de gestionar burocracia y papeleos estériles, y sin tiempo ni fuerzas para mucho más. Y la Administración…uff, eso sí que tiene tarea… mientras esté manejada por políticos que sólo buscan golpes de efecto, y a los que la realidad de las aulas no le importa ni un pimiento, no saldremos del furgón de cola. El ejemplo de Finlandia es tan claro que es doloroso.
De todas formas, insisto en que es mi opinión. A diferencia de otras personas que juzgan sin conocer, yo no me creo en posesión de la verdad. Es sólo una opinión más, la mía.
Perdón por la extensión, y gracias por sus opiniones –contrarias o no a la mía-.
Espero que se entienda que el comenterio de que la policía debe “ganarse” el respeto es absolutamente irónico. No, un policía, al igual que un profesor, no tiene por qué ganarse su autoridad, la debe tener de entrada.
Como dice Juvaprie, a quien le tomo prestada una intervención en ptro foro, :”Se confunde un concepto de “autoridad” que se acerca a la idea de “admiración”, en el sentido de “ser una autoridad en matemáticas” o “ser una autoridad en literatura árabe”, que se gana con los años de buena práctica profesional, con la idea de autoridad más sencilla, primera y mínima, que deriva “naturalmente” del desempeño profesional sin más. ¿cómo es posible que se produzca tal confusión? Todo esto es el resultado de la idea que reina por todas partes y en todos los niveles, clases y grupos sociales según la cual todos somos iguales. Dicha confusión nos convierte en unos primerizos catetos de la democracia, ignorantes de lo que significa realmente vivir en un estado de derecho. La igualdad de todos es un concepto político, es decir, que todos somos iguales como ciudadanos, con los mismos derechos y deberes en tanto ciudadanos, no como trabajadores. Pero para nada se puede hablar de igualdad en términos laborales, por ejemplo; nada tienen de iguales el director de un banco y un botones de la misma entidad en cuanto trabajadores. Como tampoco pueden considerarse iguales el capitán de un barco y un simple marinero. No, un profesor no tiene por qué ganarse su autoridad, la debe tener de entrada; como tampoco ha de ganarse el respeto de sus alumnos. Tiene la autoridad, la debe tener, desde el primer momento que entra en una clase como profesor. Más bien sus alumnos le deben respeto, primero como persona y segundo por el desempeño de su trabajo como profesional encargado de su formación y educación. Quien mantenga lo contrario está equivocado. Quien lo mantenga y además pertenezca al mundo de la educación además de estar equivocado está perjudicando la imagen de su profesión y está ayudando a confundir aun más a la gente.”